Lactancia artificial

8 consejos para preparar el biberón

El biberón se debe preparar justo antes de la toma. Hay que desechar lo que sobre, porque la leche preparada es propensa a contaminarse de gérmenes.

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La Organización Mundial de la Salud recomienda alimentar al bebé con lactancia exclusiva durante los seis primeros meses de vida.

Si por la razón que sea no das el pecho, puedes utilizar leche de fórmula, con la tranquilidad de que cubre las necesidades nutricionales de tu bebé.

¿Cómo preparar correctamente el biberón?

  1. Lávate las manos con agua y jabón y limpia la superficie donde vas a preparar a mezcla.
  2. Leva el agua a un punto de ebullición (justo antes de hervir), para que esté a más de 70º al entrar contacto con la leche en polvo. Así se destruyen las posible bacterias (por ejemplo, salmonella) que pueda contener la leche. No conviene hervir más de un minuto, pues con el hervido las sales minerales, sobre todo el sodio, se concentran y los lactantes tienen todavía poca capacidad para expulsar el exceso de sal.
  3. Es importante seguir al pie de la letra las indicaciones que aparecen en el envase. Si se echa más polvo del necesario, el bebé recibirá un exceso de grasa, proteínas y minerales y podría sufrir cólicos, diarreas u obesidad. Y si echa agua de más, corremos el riesgo de que esté insuficientemente alimentado.
  4. Primero echa el agua para poder comprobar la cantidad con el medidor que hay en el biberón. Si echas primero los polvitos, ya no será posible medir el agua sola.
  5. Después, ve llenando los cacitos medidores (hay que usar el que viene en el bote, nunca el de otra marca) y rasa, sin comprimir, con ayuda de un cuchillo o un accesorio de plástico que viene en el propio bote.
  6. Agita bien el biberón para que no queden grumos que puedan obstruir la tetina. La mezcla debe hacerse siempre en el momento, no antes (se puede mantener caliente el agua, pero no la leche, pues se podría contaminar).
  7. La temperatura de la leche debe oscilar entre 35 y 37 ºC (se comprueba en la muñeca). Si está muy caliente, la puedes enfriar colocando el biberón bajo el chorro del grifo o sumergiéndolo en un recipiente con agua fría o hielo. Luego hay que secarlo bien.
  8. Si sobra leche, tírala, no la dejes para otra toma porque la leche una vez calentada puede contaminarse de gérmenes, más si el niño ha chupado el biberón, pues lo deja lleno de babas y microbios.

Etiquetas: bebé, biberón, lactancia

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