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Alimentación infantil bajo control: ¡de la tierra al tarrito!

Somos lo que comemos y cuando se trata de la alimentación de nuestros hijos, no queremos descuidar ningún aspecto ni dejar nada al azar. Buscamos lo mejor para ellos, por eso, recurrir a ingredientes de calidad y recetas naturales es básico. En Hero lo saben y cuidan cada paso de la elaboración de sus productos.

Desde la tierra en la que se va a cultivar la semilla hasta el producto que llega a la mesa. Cada etapa de la elaboración de los productos de Hero Baby es controlada y cuidada al detalle: este proceso y control se llama Calidad Baby y es una garantía de calidad y seguridad que asegura recetas naturales, nutritivas y deliciosas en sus tarritos, es decir, los mejores ingredientes combinados de la mejor manera, sin aditivos, sin conservantes, con todos sus nutrientes y todo bajo el más riguroso control.

Cada paso cuenta

Cada paso es importante para poder llegar a ofrecer unos tarritos elaborados con recetas de calidad: desde el análisis de las materias primas durante el cultivo, la llegada a fábrica, los análisis realizados durante la elaboración y posteriormente los análisis organolépticos hasta llegar a las comprobaciones finales e implantación de cuarentena (tiempo que el tarrito permanece retenido hasta que se comprueba que es apto para su consumo). Los tarritos Hero Baby se someten a hasta 300 controles diarios desde el inicio. Cuidar cada fase es fundamental para el éxito en el resultado final, por eso en Hero Baby prestan especial atención a los puntos más importantes:

-Materias primas a punto: es fundamental que las materias primas que lleguen a la fábrica estén en buen estado y no contengan residuos o sustancias no deseadas, por eso, siempre reciben un certificado del proveedor garantizando estos requisitos.

-Cuarentena: el control no acaba cuando las materias primas llegan a la fábrica, sino que Hero las mantiene en cuarentena mientras se realiza un contraanálisis por parte de un laboratorio externo independiente para ratificar el buen estado de las mismas. Además, el buen ojo también cuenta: se lleva a cabo una inspección ocular para comprobar la calidad de las cosechas y que los parámetros de calidad responden a los fijados previamente por Hero. Después tiene lugar una comprobación organoléptica para valorar el sabor y el estado de maduración del propio producto. Pasadas todas estas pruebas, la materia prima está lista para ser sacada de cuarentena y empezar con la elaboración de la receta.

- Controlando de cerca: las pruebas de control de calidad continúan y se siguen realizando durante las fases de cocinado, triturado y homogeneizado. Para determinar que el grado de calidad de las recetas permanece estable y sin alteraciones se realizan muestreos analíticos.

-Temperatura y humedad: un cambio brusco podría alterar el sabor de los tarritos, por eso se pone mucho cuidado en que la humedad y temperatura sean un factor constante. 

-Agua filtrada: Hero lleva a cabo un exhaustivo control del agua, por eso, filtra su propia agua en una planta de filtración. 

- El vacío: otro paso fundamental previo a distribuir los tarritos es asegurarse de que se ha creado en el interior de los mismos el vacío necesario para su conservación. Para verificarlo, un dispositivo de visión artificial certifica un ligero hundimiento de la tapa metálica. Si este hundimiento se manifiesta es que el vacío es correcto. Si hace pop, es top: el característico sonido al abrir un tarrito Hero Baby es una señal de garantía, si hace pop es que todo está en orden porque certifica el vacío del tarrito. Es la prueba más veraz de que el alimento es seguro para los más peques. La ausencia de aire en el interior asegura la imposibilidad de contaminación. 

- Comprobaciones finales: a través de un muestreo aleatorio, bajo microscopio, se comprueba que todo es normal. Se analiza el producto de nuevo para garantizar la correspondencia con la etiqueta nutricional y los aspectos microbiológicos que certifiquen la seguridad alimentaria. ¿Todo en orden? ¡Pues listo para servir!

¿Cómo duran tanto los tarritos Hero Baby si no llevan conservantes?

Todo tiene una explicación y no hay que desconfiar: se trata de ofrecer lo mejor de la naturaleza a los más peques siguiendo los métodos tradicionales de conservación. Hay que tener en cuenta que la utilización de conservantes es una práctica prohibida por ley en los productos destinados a los más pequeños.

En Hero Baby disponen de la técnica y la experiencia para prolongar la vida de los tarritos sin necesidad de añadir conservantes a su receta: en primer lugar se cierra herméticamente el tarrito mediante la técnica del vacío que comentábamos antes. Después, se recurre a un tratamiento similar al baño maría (hay que recordar que es el método de conservación de toda la vida) para mantener las propiedades intactas del tarrito: se calienta el agua, se introduce el tarrito y, a través de convección térmica, se asegura su conservación de 24h hasta 18 meses. Así de sencillo y de tradicional: sin aditivos ni conservantes.

¿Y cómo se evita la pérdida de nutrientes durante el proceso de cocción? Realizándolo en una especie de olla a presión que ayuda a conservarlos.

De manera tradicional, pero con máximo control

Javier Uruñuela, Director General de Hero Europa Sur, explica que el propósito general de toda la compañía es conservar lo bueno de la naturaleza, poniendo el foco en la agricultura local y en la autoexigencia en términos de calidad para conseguir un producto totalmente seguro. 

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