Lactancia y vacuna contra la COVID-19

¿Cambia el aspecto de la leche materna con la vacuna del coronavirus?

Una enfermera de México, mamá de un bebé de cinco meses lactante, se puso la vacuna del coronavirus por protocolo en su lugar de trabajo. Ahora se ha hecho pública la imagen en la que muestra una bolsa de leche materna de antes y otras del después de aplicar el fármaco. Los cambios son más que evidente y hay quien se aventura a decir que es por los anticuerpos creados tras administrar el fármaco.

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Fuente: @enfermera_de_mamas

“La vacunación frente a la COVID-19 en madres que amamantan es compatible y segura”. Así de tajante se muestra la Asociación Española de Pediatría ante la vacunación contra el coronavirus en mamás que estén practicando la lactancia materna. Y es que, según este y otros organismos, no existe ninguna justificación por la que haya que suspender la práctica de la lactancia como condición para aplicar la vacuna y, por lo tanto, se la pueden aplicar sin ningún tipo de miedo o de problema.

De hecho, según informa el documento de estrategia de vacunación del Ministerio de Sanidad, hasta la fecha no existe ninguna evidencia científica que indique la transmisión vertical de la enfermedad de la madre al recién nacido a través de la lactancia. “A las madres que amamantan que pertenezcan a grupos de riesgo susceptibles de recibir la vacuna, se les debe ofrecer sin restricciones y deben tener la posibilidad de tomar una decisión informada”, informa el Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la AEP basándose en datos de IHAN España (Iniciativa para la humanización de la asistencia al nacimiento y la lactancia).

Pues bien, dentro de uno de esos primeros grupos de vacunación se encuentra Eva Cereceres, una enfermera de México que está practicando la lactancia materna con su bebé de cinco meses. Una madre que, además, decide extraerse leche y congelarla para su posterior utilización.

La vacuna podría proteger al bebé

Como proceso rutinario, Eva extrajo una bolsa de leche el 11 de enero. Dos días después, recibió la primera dosis de la vacuna de Pfizer. BionTech. Y tres días después de la aplicación, exactamente el 15 del mismo mes, volvió a extraer otra bolsa de leche materna.

Los cambios entre ambas bolsas son muy significativos: mientras la primera aparece con un color blanco crudo y apariencia líquida, la bolsa del día 15 presenta un color más amarillento y espeso. Y, aunque sabemos que la apariencia de la leche materna puede cambiar y adaptarse por diversos motivos (y no tienen por qué indicar ninguna anomalía en las mamas o en la madre lactante), lo cierto es que hay quien ha achacado este cambio de aspecto en la leche de Eva, precisamente, a la vacuna contra la COVID-19.

Es el caso de María de los Ángeles Reyes Quevedo, enfermera y asesora de Lactancia. Ha afirmado en su Instagram que la leche podría haber cambiado de aspecto por estarse adaptando a los anticuerpos formados tras la aplicación de la vacuna. Eso sí, argumenta que no se ha podido analizar en el laboratorio y, por lo tanto, esta sería solo una posible causa de ese cambio. “Nos hace pensar que la leche materna no solo provee de nutrientes, si no que, además, se adapta y ayuda al bebé a combatir enfermedades, aun siendo esta nueva”, explica.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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