Salud del bebé

B. Infantis, una bacteria beneficiosa para el sistema inmunológico, según un estudio

Según los expertos, la lactancia materna durante los primeros 6 meses de vida del bebé serían ideales para proporcionarle probióticos y prebióticos beneficiosos para el buen desarrollo de su sistema inmunológico.

B Infantis
Foto: Istock

Hay bacterias, es cierto, de las que hay que tener cuidado. Sin embargo, en el caso de las bacterias buenas que viven en el intestino, son claves para nuestra salud. Es lo que se conoce como microbiota, una palabra para la flora intestinal que se refiere a unos 40.000 billones de bacterias, cuyos beneficios y funciones son más importantes de los que se pensaba hasta hace muy poco.

Entre otras importantes funciones, participan en la digestión de los alimentos, promueven la asimilación y la fabricación de determinadas vitaminas, participan en la comunicación entre el intestino y el cerebro, ayudan a regular el apetito, producen sustancias antiinflamatorias y, además, mejoran la eficiencia del sistema inmunológico.

En este sentido, no hay duda que tanto los probióticos como los prebióticos son componentes importantes para el desarrollo de un sistema digestivo saludable en los bebés.

Y, de acuerdo a un estudio publicado recientemente, la mayoría de los bebés que nacen hoy en día carecen en realidad de muchas de estas bacterias saludables, siendo especialmente importante la lactancia materna durante al menos los 6 primeros meses de vida, ya que ayuda a colonizar las bacterias intestinales saludables.

Concretamente, una nueva investigación ha arrojado luz acerca de los beneficios que podría proporcionar una bacteria intestinal en particular, conocida con el nombre de B. Infantis.

¿Qué es B. Infantis y qué indica el estudio?

En los primeros cien días de vida después del nacimiento del bebé, se sabe que la exposición a importantes probióticos puede tener cierta influencia positiva en su aún pequeño intestino. Y, de acuerdo a un estudio publicado en la revista especializada Cell, podría tener un impacto en su salud de por vida.

De acuerdo a los autores del estudio, B. Infantis consiste en una subespecie de la cepa bacteriana bifidobacterium longum. Y se convierte, de hecho, en la principal bacteria que encontramos en el intestino de los bebés que son alimentados con leche materna.

Concretamente, es responsable de una amplia variedad de beneficios para la salud del bebé, incluyendo el desarrollo de su sistema inmunológico, el fortalecimiento de la pared intestinal y la protección contra la inflamación.

Beneficios de la lactancia para las defensas del bebé
Foto: Istock

El estudio incluyó a un total de 208 bebés de California y Suecia, en el que se utilizaron análisis de sangre exhaustivos para determinar el nivel de B. Infantis presente en el torrente sanguíneo de cada uno de los bebés. 

Se encontró que, aquellos que tenían un nivel más elevado de esta bacteria tan beneficiosa, que tiene la capacidad de metabolizar azúcares naturalmente presentes en la leche materna (conocidos con el nombre de oligosacáridos de la leche humana), también tenían niveles más altos de marcadores antiinflamatorios.

De la misma manera, aquellos bebés con niveles bajos de esta bacteria,mostraron niveles más elevados de inflamación del sistema, así como un desarrollo desordenado de sus células inmunes.

¿Cuáles son las causas de niveles bajos de B. Infantis?

Como coinciden en señalar los autores del estudio, en realidad existen distintos factores que pueden influir en la existencia de niveles bajos de esta bacteria tan saludable, los cuales ocurren al nacer, o poco después.

No obstante, las estadísticas son claras: hasta un 90 por ciento de los bebés no tienen niveles adecuados de esta bacteria beneficiosa. 

Se sabe que el microbioma del bebé se encuentra influenciado por la forma en que nacieron, si fueron o no amamantados o si la madre tomó antibióticos durante la gestación o mientras amamantaba.

En el caso de los bebés que nacen por vía vaginal, por ejemplo, están expuestos a las bacterias saludables presentes en el canal de parto de la mamá, algo que no ocurre en los partos por cesárea. 

Por otro lado, los bebés amamantados también están naturalmente expuestos a una gran cantidad de probióticos y prebióticos, que no suelen encontrarse en las fórmulas infantiles (leche de fórmula). 

Además, la exposición a los antibióticos al nacer es otro problema, ya que destruyen las bacterias intestinales beneficiosas, algo que también ocurre durante el parto.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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