Alimentación infantil

Calendario de alimentación y alimentos prohibidos por edad

¿Qué debes saber sobre la alimentación infantil, en función del calendario de alimentos? ¿Qué alimentos estarían prohibidos en función de la edad de nuestro hijo?

La mayoría de los alimentos pueden ofrecerse a partir de los seis meses, con el inicio de la alimentación complementaria. No hace mucho las normas de alimentación en bebés eran muy rígidas y era común entregar a los padres un calendario en el que se indicaba exactamente a partir de qué mes debían empezar con cada alimento. Estas recomendaciones se basaban en el principio de que dar al bebé determinados alimentos demasiado pronto podía desencadenar alergias alimentarias. Sin embargo, hoy sabemos que este principio es incorrecto, y no solamente eso, sino que lo que parece que puede provocar alergias alimentarias es la introducción tardía de los alimentos.

Calendario de alimentación
Foto: Shutterstock

Las actuales recomendaciones en alimentación de la Asociación Española de Pediatría son mucho menos rígidas. Se pueden ofrecer la mayoría de alimentos a partir de los seis meses, en pequeñas cantidades, poco a poco y vigilando posibles síntomas de alergias como vómitos, diarrea, urticaria…

Sin embargo, conviene tener en cuenta que, aunque podemos ofrecer más variedad de alimentos a los bebés, existen unos cuantos que están desaconsejados. En este artículo repasamos el calendario de alimentación y a partir de qué edad podemos empezar a ofrecer diferentes productos.

Sal: No es recomendable antes de los 24 meses. Es importante que los bebés se acostumbren al sabor natural de los alimentos por lo que al inicio se recomienda ofrecerlos sin sal ni especias. Hasta hace poco tiempo se recomendaba no darla antes del año, pero se ha retrasado su introducción hasta los 2 años. Sabemos que una dieta excesiva en sal es perjudicial para la salud y se trata de enseñar a los niños a comer soso, lo que los llevará a rechazar alimentos excesivamente salados en un futuro.

Azúcar blanco, moreno, panela... Se recomienda evitar por debajo de los 24 meses. El aporte excesivo de azúcar en la dieta conlleva efectos nocivos para la salud como obesidad o resistencia a la insulina. Ocurre lo mismo que con la sal, se trata de que los niños se acostumbren a comer con poca o ninguna azúcar y rechacen alimentos demasiado dulces, perjudiciales para la salud. Una vez más estamos educando el paladar.

Zumos: Se recomienda evitar los zumos de supermercado siempre. También es recomendable evitar los zumos naturales por el alto contenido en fructosa que no se acompaña del contenido en fibra. La mejor es ofrecer la fruta en trozos adaptados a la edad o triturada con toda la pulpa en potitos.

Café y té: No recomendables durante toda la infancia por el contenido en cafeína y teína. Nunca antes de los 12 años

Refrescos:  Se desaconseja dar refrescos a todas las edades por contenido en azúcar y gas. La mejor bebida para acompañar las comidas es el agua.

Hígado y vísceras: Estos productos llevan un contenido elevado en grasas por lo que están desaconsejados durante la infancia. Esto incluye patés de hígado.

Cabeza de gambas, cigalas, langostinos y cuerpo de crustáceos tipo cangrejo: Se desaconsejan a cualquier edad por elevado contenido en cadmio. Es importante señalar que nos referimos a las cabezas de los mariscos, pero no al cuerpo. Se puede ofrecer marisco con estas limitaciones a partir de los seis meses.

Ultraprocesados pizzas congeladas o precocinados, salchichas, embutidos, sopas precocinadas, salsas tipo ketchup, cereales azucarados de desayuno, cremas industriales de chocolate, chucherías, natillas, lácteos con azúcar, yogur con azúcar, bollería industrial... Se recomienda evitarlos durante toda la infancia y, de hecho, lo mejor sería evitarlos siempre.

Leche de vaca o cabra. Se deben evitar hasta los 12 meses. A partir del año se recomienda su introducción evitando las llamadas “leches de crecimiento”. Si es posible continuar con lactancia materna. En caso de derivados lácteos como yogur natural sin azúcar o queso fresco sin sal pueden darse a partir de los 9 meses, pero en pequeñas cantidades, ya que lo más recomendable es que el aporte de leche entre los seis y los doce meses sea con leche. A partir de los doce meses podemos ofrecer yogures griegos sin azúcar y quesos, recomendando que sean con poco contenido en sal y hechos con leche pasteurizada.

Miel: se debe evitar hasta los 12 meses por riesgo de botulismo. Podemos empezar a darla a partir del año, pero en pocas cantidades y de forma puntual puesto que contiene una cantidad muy elevada de azúcar.

Algas: Por su alto contenido en yodo no son recomendables en bebés menores de un año. Posteriormente si se quieren ofrecer se debe hacer en pequeñas cantidades y de forma ocasional.

Cacao: Contiene teobromina, que es un estimulante.  Sin azúcar y en pequeñas cantidades como ingrediente de una receta puede darse a partir de 6 meses, aunque sería más recomendable esperar a los 12 meses.

Carnes de caza: Se debe evitar carne de animales cazados con munición de plomo (ciervo, liebre, perdiz, gamo, jabalí) hasta los 6 años.

Pescado de gran tamaño: Evitar tiburón (pintarroja, cazón, tintorera) emperador (pez espada) lucio y atún rojo por su contenido en metilmercurio hasta los 10 años. El resto de pescado, ya sea blanco o azul, puede darse a partir de los seis meses.

Edulcorantes: Como estevia, sucralosa, aspartamo, sacarina, sorbitol... Se deben evitar en menores de 3 años.

Bebida de arroz o tortitas de arroz: Evitarlos antes de los 6 años por su contenido en arsénico inorgánico.

Verduras de hoja verde: Se deben evitar hasta los 12 meses y, en el caso de la borraja hasta los 3 años.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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