Lactancia materna

Cómo amamantar al bebé después de una cesárea

Aunque es cierto que después de un parto vaginal es normal sentir dolores y molestias, luego de una cesárea tiende a ser todavía más común. Además, es habitual que el proceso de curación sea más lento, lo que puede hacer que la lactancia materna se complique un poco.

Cómo amamantar al bebé después de una cesárea
Foto: Istock

Hay cesáreas programadas y otras que deben llevarse a cabo de forma urgente, ante la aparición de algún tipo de complicación que pone en riesgo la vida de la embarazada o del propio bebé. Y, cuando ocurre, es muy posible que el embarazo acabe de forma imprevista, como la mamá nunca llegó a pensar en un primer momento.

Una cesárea consiste en un tipo de parto que se lleva a cabo mediante una incisión quirúrgica en el abdomen y en el útero, con la finalidad de permitir que el bebé -o bebés- nazcan de forma segura cuando el parto vaginal puede acabar no siéndolo tanto. 

No obstante, es necesario tener en cuenta que la mayoría de las cesáreas no se realizan por una emergencia, sino que simplemente no son planificadas hasta que el curso del trabajo de parto dice lo contrario. Es decir, para la mayoría de las mamás primerizas o mujeres que no han tenido una cesárea anterior en cualquier otro parto, la decisión de tener un parto por cesárea se tomará en muchos casos durante el trabajo de parto.

Ya sea planeada o inesperada, no hay duda que una cesárea puede afectar a la lactancia. Aunque esto no significa que no se pueda o no se deba amamantar al recién nacido. Sin duda, es posible amamantarlo con éxito después de una cesárea. Y en esta ocasión te explicamos cómo.

¿La cesaría podría afectar a la lactancia materna?

Es necesario comprender cuáles podrían ser los desafíos de la lactancia materna después de una cesárea, puesto que será de mayor utilidad a la hora de poder prepararse mejor para ellos, si ocurren.

Dolores y molestias relacionadas con la incisión

Es normal sentir dolor en el lugar donde se llevó a cabo la incisión, así como tener dolores posteriores debido a que el útero se contrae para recuperar el tamaño que tenía antes del embarazo. Ambas situaciones pueden hacer que amamantar al bebé acabe siendo muy incómodo.

En estos casos, la posición de lado puede ser una muy buena opción mientras la incisión se cura. Mientras que, si se desea amamantar al bebé mientras se permanece sentada, es posible colocar una almohada sobre el lugar de la incisión, para protegerlo. Aunque puede ser complicado y difícil en un principio, la lactancia se volverá más sencilla a medida que el cuerpo continúe recuperándose.

Comienzo retrasado

Dependiendo del tipo de anestesia aplicada a la mamá, es posible que tanto la embarazada como el bebé tengan algo de sueño durante un tiempo, después de realizado el procedimiento. En caso de anestesia general, algo no tan habitual, se podría comenzar a amamantar al bebé una vez que sus efectos desaparezcan, y se sientan con las ganas suficientes como para poder hacerlo.

No obstante, con anestesia epidural o espinal, es posible comenzar a amamantar al bebé mientras todavía se está en la sala de operaciones. Pero en la mayoría de las ocasiones, lo más común es hacerlo poco después de la cirugía, en la sala de recuperación.

Producción de leche

Cuando se tiene una cesárea es posible que la leche tarde un poco más en salir, en comparación con un parto vaginal. Si esto ocurre, es normal querer amamantar al recién nacido lo antes posible, y además hacerlo con bastante frecuencia, puesto que esto ayudará a la hora de estimular una mayor producción de leche.

En caso de que la mamá y el bebé estén separados después del parto (por ejemplo, cuando alguno de los dos necesita algún tipo de atención médica adicional), es evidente que no será posible empezar a amamantar de inmediato. En estos casos los expertos aconsejan pedir un extractor de leche, especialmente para aquellos momentos en los que se vaya a estar separada del bebé durante más de 12 horas, para poder comenzar a estimular los senos, y así produzcan leche. 

Consejos útiles para una lactancia materna exitosa después de una cesárea

Empezar a amamantar tan pronto como sea posible

Después de una cesárea, es fundamental comenzar a darle el pecho al bebé desde el primer momento en el que sea posible. Por ejemplo, en caso de anestesia epidural o espinal, es común que la mamá esté despierta, por lo que es posible empezar a amamantarlo de inmediato.

Pero en caso de que se haya administrado anestesia general, la recuperación tomará más tiempo. En caso de no ser posible amamantarlo, la mamá podría solicitar sostener al bebé piel con piel, y colocarlo en el pecho tan pronto como pueda.

La rapidez con la que se pueda hacer dependerá no solo de cómo se sienta la mamá, sino también de cómo se encuentre el bebé.

Consejos para una lactancia exitosa después de una cesárea
Foto: Istock

Amamantar con mayor frecuencia

Se recomienda hacerlo al menos cada una a tres horas. ¿Por qué? Muy sencillo: aún cuando se esté exhausta, agotada y se sienta dolor, los expertos coinciden en señalar que las posibilidades de éxito son mucho mayores cuando se amamanta no solo con más frecuencia, sino sobre todo más temprano.

Tener ayuda para colocar al bebé

Especialmente al principio, las primeras horas y días tras el nacimiento del bebé, es normal sentir bastante dolor y también muchas molestias. Por lo que es fundamental tener cierta ayuda cada vez que se vaya a amamantar al recién nacido.

Debemos tener en cuenta que no solo se tendrá que proteger la incisión abdominal, también es posible que se tenga una vía intravenosa e incluso un manguito de presión arterial. En estos casos, el trabajo tanto de las enfermeras como de asesoras de lactancia pueden ser de mucha ayuda.

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Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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