Enganche

¿Cómo conseguir que el bebé se agarre correctamente al pecho durante la lactancia?

Es una de las principales dudas de las mamás lactantes: ¿qué hacer para conseguir que el bebé se agarre bien al pecho? Para evitar que duela, que se quede con hambre o que no absorba todo lo posible, un experto nos da las claves en función de cada tipo de pecho.

“La leche materna es de composición muy variable, se adapta a diversas situaciones. Tiene hasta tres veces más proteínas la leche producida por la madre que ha tenido un parto prematuro que aquella cuyo parto ha ocurrido a término”, comenta el doctor José María Paricio en su libro “El libro de la lactancia” (Ed.Vergara). Quizás sea esta una de las razones por las que la OMS la considera el alimento imprescindible durante los primeros seis meses de vida y sigue recomendándola hasta los dos años de edad.

Y es que, la lactancia es uno de los temas clave para toda mujer que acaba de ser madre y las dudas en torno a ellas llevan, incluso, a muchas mujeres a no querer practicarla. Una de ellas es el tema del enganche y, sobre todo, del enganche perfecto.

¿Qué es el enganche perfecto?

Para poder explicar cómo conseguir el enganche perfecto al pecho, primero tenemos que definir de qué hablamos cuando nos referimos al ‘enganche perfecto’: “el enganche o agarre perfecto es aquel que no causa dolor a la madre y logra que el bebé extraiga la cantidad de leche que necesita”, cuenta a Ser Padres el doctor Paricio. “Una cosa suele llevar a la otra, es decir, que cuando a la madre no le duele, suele ser un enganche correcto y el bebé va a obtener la leche suficiente”, continúa.

¿Cómo saber que hemos conseguido el enganche perfecto?

Esta quizás sea una de las preguntas más repetidas por todas las madres y el profesional nos resuelve la duda: “El quid de la cuestión consiste en que dentro de la boca del bebé haya un buen “bocado” de pecho, es decir que la boca del bebé haya abarcado un buen trozo de la areola, consiguiendo que el pezón esté más allá de las encías del bebé, entre la lengua y el paladar”, cuenta. Y es que, este hecho evita que las encías lastimen el pezón, ya que cuando el bebé mama, no está simplemente succionando como si de una pajita se tratase, si no que más bien mastica. “Es un proceso más parecido a ordeñar que a chupar”, cuenta el doctor.

Esto, con pechos pequeños o medianos y bebés nacidos a término con buen peso, puede resultar de lo más fácil, en especial si la madre ha visto amamantar o ha sido adecuadamente asesorada en el taller de la matrona, en un grupo de apoyo o por una consultora de lactancia.

Si tu bebé no se engancha bien al pecho, toma nota

Pero no siempre es así. ¿Qué pasa si hablamos de una madre con pechos muy grandes? ¿O de bebés que abren poco la boca o la cierran demasiado pronto atrapando el pezón entre las encías? ¿O de los peques que llegan con mucha ansiedad al pecho? “En estos casos hay que hacer que el bebé suelte el pecho introduciendo un dedo para desatascar y comenzar de nuevo”, comenta Paricio. De hecho, si es preciso, habrá que hacer un ‘bocadillo’ con el pecho y las manos para lograr que entre más trozo de pecho en su boca.

Si sistemáticamente el bebé se engancha mal y estos trucos no surgen efecto, se precisa asesoramiento por personas expertas en lactancia que sepan ayudar a madre y bebé y descartar si hay algún problema específico.

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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