Alimentación complementaria

Consejos para empezar con la alimentación complementaria

¿Ha llegado el momento de introducir la alimentación complementaria y no sabes ni por dónde empezar? Pues sigue leyendo porque hemos preparado una guía muy completa para resolver todas tus dudas.

alimentacion complementaria
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La alimentación complementaria (AC) se considera un proceso por el cual se ofrecen al lactante alimentos sólidos o líquidos distintos de la leche materna o de una fórmula infantil. Una AC inadecuada puede ocasionar desequilibrios nutricionales que desemboquen en déficits energéticos o de macronutrientes como las proteínas o los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, importantes para el crecimiento.

No tiene por qué ser introducida de forma obligatoria a los 6 meses ya que esto depende de diversos factores. Cada lactante tiene unas características diferentes. Para saber si tu hijo está preparado, estas son las preguntas que debes hacerte y valorarlo con su pediatra, si hay alguna respondida con 'No':

  • ¿Es capaz de mantenerte sentado sin la ayuda de un adulto?
  • ¿Es capaz de coger alimentos con la mano y llevarlos a la boca?
  • ¿Es capaz de masticar aunque no tenga dientes?
  • ¿Ha perdido ya el reflejo de extrusión?
  • ¿Se interesa por lo que está comiendo el resto de la familia?

Por lo general, la AC no debe introducirse antes de las 17 semanas (4 meses) ni más tarde de las 26 semanas (6 meses y medio). Entre los riesgos de introducirla de forma tanto precoz o tardía están: la broncoaspiración, desnutrición, anemias debidas a interferencias entre nutrientes, diarreas por la inmadurez intestinal. A partir del sexto mes se establece la microbiota intestinal y madura el tracto digestivo.

¿Cuál es el orden de introducción de alimentos?

No hay evidencia de que haya un orden determinado, pero hay calendarios que nos dan unas recomendaciones de introducción a modo de guía: desde el nacimiento hasta los 6 meses la lactancia materna exclusiva cubre el 100% de los requerimientos del bebé, pero a partir de los 6 meses ese porcentaje se va reduciendo para dar cabida progresivamente a la AC. Desde los 6 hasta los 12 meses la lactancia sigue proporcionando más de la mitad de las necesidades nutricionales, por lo que es normal que no tenga interés o que necesite tiempo para acostumbrarse a complementar lo que había sido su alimento (leche) para empezar a valorar algo tan curioso como una zanahoria,visto desde sus ojos. Es importante ir aumentando progresivamente las cantidades: un bebé de 6 meses no come igual a los 9 meses.

Tengo miedo de introducir alérgenos, ¿debo evitarlos?

La evidencia científica muestra que retrasar su ingesta no tiene por qué reducir la incidencia de alergia en lactantes sanos, de hecho, todo lo contrario, se recomienda ir introduciéndolos poco a poco para poder identificarlos. La Academia Americana de Pediatría y la ESPGHAN concluyen que no trae consecuencias tomarlos antes, todo lo contrario: pueden ayudar a prevenir alergias en el futuro, como el huevo o los cacahuetes. Respecto al orden de introducción y posibles descubrimientos de alérgenos. Además, deben introducirse con especial cuidado y durante 3-5 días. Los más alérgenos suelen ser al principio la leche de vaca, cabra y oveja, frutas cítricas (melocotón, kiwi, melón), cacahuetes, gluten, huevo, soja, sésamo, y pescado.

Es muy importante que la introducción de los alimentos sea paso a paso (alimento a alimento), esperando algunos días antes de introducir uno nuevo. En estos días, hay que observar si aparece alguna sintomatología anormal como: nervios, eritema, urticaria, dermatitis, angioedema, dolor, estreñimiento, diarrea, vómitos.

¿Cómo le ofrezco la comida?

Aquí es entonces, cuando se plantean varias alternativas para efectuar la introducción: alimentos triturados en papilla, alimentos un poco aplastados con tenedor, alimentos muy blandos en trocitos o alargados que pueden ser cogidos por las manos del bebé (BLW), o la opción mixta que conjuga ambas modalidades. Lo importante es no dárselo nosotros, sino que decidan ellos lo que hacen con la comida y así generar autonomía. En cualquier caso, es bueno que el niño coma a demanda: decide cómo, cuando, cuánto y qué. La regulación de apetito y saciedad es totalmente autónoma, hay que confiar en ellos porque son los que mejor saben cuánto necesitan.

¿Qué alimentos sí pueden tomar?

Desde los 6 hasta los 12 meses los grupos alimentarios a incluir son:

  • Cereales integrales
  • Frutas
  • Hortalizas
  • Legumbres
  • Huevos
  • Carnes y pescados

Es decir, desde los seis meses los bebés pueden comer prácticamente de todo. También aceite de oliva virgen extra prensado en frío y frutos secos triturados o en crema.

Los lácteos y sus derivados sin embargo no se recomiendan hasta pasado el año. La Asociación Americana de Pediatría (AAP) recomienda no incluirlo antes porque su alta concentración en proteína y minerales podría no digerirse ni procesarse renalmente bien.

Cuando empiecen a comerlo, pueden probar queso y yogur natural en pequeñas cantidades, mejor de cabra u oveja. Los cereales, verduras y frutas son los que deben conformar la base. Los alimentos de origen animal es preferible incorporarlos cuando los anteriores ya estén metidos. Una incorporación temprana de alimentos de origen animal puede provocar sobrecarga de hígado y riñones. El huevo entero es mejor esperar a los 8-9 meses y hacerlo en formato tortilla, magdalenas, tortitas…

¿Por cuáles podríamos empezar específicamente a los 6 meses primero?

Estos alimentos podrían introducirse sin problema a partir de los seis meses:

  • Alimentos vegetales que puedan digerirse fácilmente: tomate, zanahoria, nabo, calabaza, chirivía…
  • Cereales integrales: copos de avena cocidos, arroz, espelta, trigo sarraceno, pan integral, cebada…
  • Tubérculos y raíces como la patata (sin piel), el boniato o la batata, yuca
  • Legumbres: garbanzos, lentejas, empezar sin piel y después añadir con piel
  • Frutas como el plátano, el mango, aguacate, manzana, pera, albaricoque y melocotón
  • Pescado blanco: rape, merluza, lenguado, lubina, dorada o rodaballo.
  • Carnes magras y blancas: pollo y pavo

Las legumbres, tubérculos y frutas podemos empezar a darlas sin piel, cocidas o al microondas que se hagan al vapor. De esta forma la textura es adecuada y pueden manipularlo con los dedos y la boca.

¿Existen alimentos prohibidos en esta etapa?

  • Sal: solo a partir del año podrán tomar una pizca de sal yodada. Esto es porque en esta etapa no son capaces de manejar altas concentraciones de sodio.
  • Azúcar, endulzantes (miel por el riesgo de esporas del botulismo, siropes…) y edulcorantes de cualquier tipo, son perjudiciales para su salud.
  • Tortitas de arroz y bebidas de arroz, por su contenido en arsénico
  • Algas marinas
  • Acelgas, borraja y espinacas, por su elevado contenido en nitratos
  • Alimentos con riesgo de atragantamiento: frutos secos, tomates cherry, uvas…
  • Lácteos, zumos, batidos bebibles infantiles…
  • Carnes y pescados poco hechos, así como carnes de caza o vísceras
  • Pescados azules de gran tamaño por su contenido en mercurio y mariscos
     

Por supuesto, no se deben incluir (y cuanto más tarden mejor) aquellos alimentos superfluos y ultraprocesados: bollería, caramelos, chucherías, zumos, galletas, comidas precocinadas, refrescos, pan blanco, harinas refinadas, cereales infantiles ni azucarados, barritas, salsas, dulces, embutidos cárnicos… Todos estos alimentos reducen el apetito por los alimentos saludables y promueven enfermedades crónicas no transmisibles como el cáncer o la obesidad en el futuro.

Y el último consejo que os damos es que es importante no obligar a comer, no debemos pensar en cuánto está comiendo o no, sino en cómo se está relacionando con su comida en ese momento y si lo hace de forma segura.

Gracias a los hábitos saludables desde el inicio de la alimentación conseguiremos una prevención de enfermedades en infancia, adolescencia y en el adulto y una relación saludable con la comida: el mejor regalo que podemos hacerle a un niño es el de enseñarle a disfrutar de la alimentación saludable desde el inicio de su vida.

 

Artículo elaborado por Elena Toledano Martínez, Dietista–Nutricionista del departamento de nutrición ROOTS Mindfoodness

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