Coronavirus

Coronavirus y lactancia: ¿es seguro dar el pecho?

En plena crisis sanitaria provocada por la expansión de coronavirus en el mundo, son muchas las madres que se preguntan si, en estos momentos, es recomendable mantener la lactancia o no. Analizamos lo que dicen los expertos.

bebé mamando
Foto Istock

En primer lugar, hay que dejar claro que la información que se tiene sobre el COVID-19 es cambiante y se van conociendo datos nuevos a medida que avanzan las investigaciones. El tema de la lactancia y el coronavirus y cómo puede afectar a lactantes genera controversia, pero vamos a analizar lo que dicen diferentes expertos y organizaciones sobre el tema.

(Nota: los consejos y afirmaciones que exponemos a continuación pueden verse afectados por los resultados de estudios científicos que vayan matizando o modificando lo que se sabe hasta el momento).

 

¿Puede la leche materna ser una fuente de contagio para transmitir el COVID-19?

UNICEF, la Academia de Medicina de Lactancia Materna (Academy of Breastfeeding Medicine), la OMS (WHO) y los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) informan que los estudios limitados sobre mujeres en periodo de lactancia con COVID-19 y otras infecciones por coronavirus no han detectado el virus en la leche materna. No se sabe aún con seguridad si las madres con COVID-19 pueden transmitir el virus a través de la leche materna”, explica Nania G. Schärer-Hernández, PhD, Director Global Education and Training de Medela, compañía líder en el desarrollo y la fabricación de productos y soluciones para la alimentación con leche materna.

UNICEF también sostiene que “no hay pruebas suficientes que determinen que el virus se puede transmitir de madres a hijos durante el embarazo, ni tampoco de las consecuencias que esto puede tener después en el bebé. Es un asunto que se está investigando”.

Por su parte, el doctor Manuel Baca, Responsable de Pediatría y Neonatología del Hospital Quirónsalud Málaga y Responsable del Grupo Pediátrico Uncibay y miembro de Top Doctors explica que “no tenemos evidencia de la transmisión intrauterina, durante el embarazo, del COVID-19 (coronavirus) entre la madre y su feto. Por otro lado es muy importante insistir en que el amamantamiento, incluso en el caso de mujeres infectadas por COVID-19, otorga muchos beneficios al recién nacido como son el paso de anticuerpos madre-hijo frente al COVID-19 y de otra multitud de infecciones”.

Como decíamos, es necesario entender esta información dentro del contexto en el que nos encontramos, en el que todavía se está investigando muchos aspectos sobre la transmisión y el contagio por coronavirus: “no hay mucha información sobre la posible transmisión a través de la lactancia materna. No parece que la probabilidad de transmisión sea muy alta. Es probablemente muy bajita, pero no se puede excluir que algún caso concreto pudiera suceder”, aclaró Fernando Simón, Director del Centro de Coordinación y Emergencias Sanitarias, como puede verse en el vídeo compartido en la cuenta de Twitter de Salud Pública, cuenta oficial del Gobierno de España con información de interés para la ciudadanía sobre cuestiones de Salud Pública.

Los expertos también aseguran que la principal preocupación en este tema no es tanto si el virus puede transmitirse a través de la leche materna, sino más bien si una madre infectada puede transmitir el virus a través de gotitas respiratorias: “las precauciones para evitar la propagación del virus al bebé incluyen que la madre se lave las manos antes de coger al bebé y use una mascarilla cuando esté en contacto cercano con él”, explica Schärer-Hernández.

“Lo más importante, en el caso de que la mamá presente síntomas, es tratar de evitar que el bebé se pueda contagiar. No acercar la cara o la cabeza al bebé durante la lactancia y, obviamente, según la edad del bebé, si está próximo al destete y a la posible toma de alimentación alternativa pues quizá adelantarlo unos días no sea una mala idea”, explicaba Fernando Simón.

Si una mujer es positivo en COVID-19, ¿puede dar el pecho?

Aun no existiendo datos suficientes para hacer una recomendación en firme sobre el amamantamiento en el caso de mujeres infectadas por SARS-CoV-2 es importante insistir en que la lactancia materna otorga muchos beneficios como el potencial paso de anticuerpos madre-hijo frente al SARS-CoV-2, por ello y ante la evidencia actual la SENeo recomienda el mantenimiento de la lactancia materna desde el nacimiento, siempre que las condiciones clínicas del Recién Nacido y su madre así lo permitan”, esto es lo que defienden desde la Sociedad Española de Neonatología.

Estos argumentos coinciden con los expresados por la OMS, que recomienda mantener el amamantamiento tanto para casos de madres positivas como en investigación, siguiendo medidas estrictas de control de la infección, como el lavado frecuente de manos antes y después de tocar al bebé y el uso de mascarilla.

UNICEF declara que, "los beneficios de la lactancia materna y la escasa relevancia de la leche materna en el contexto de la transmisión de otros virus respiratorios, hace que la madre pueda seguir dando a su hijo de mamar siempre que tome todas las precauciones necesarias".

Sin embargo, UNICEF también diferencia entre si la madre con síntomas se encuentra bien o no, recomendando dar el pecho si se encuentra lo “suficientemente bien como para amamantar, en cuyo caso deberá llevar mascarilla siempre que esté cerca de él, lavarse las manos antes y después de tener contacto con el niño, y limpiar o desinfectar superficies que puedan estar contaminadas. Pero si la madre está demasiado enferma, se recomienda que se extraiga la leche y dársela al niño a través de una taza y / o cuchara limpias, todo mientras sigue los mismos métodos de prevención de infecciones”. 

Desde la OMS también inciden en la necesidad de recurrir a la extracción de leche en el caso de madres con enfermedad grave, tal y como se recoge en el documento 'Manejo de la mujer embarazada y del recién nacido con Covid-19' que el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España hizo público. En este mismo documento se advertía de que “la decisión final sobre el tipo de alimentación del recién nacido deberá consensuarse entre la paciente y el equipo tratante, en base a los conocimientos científicos de cada momento y el estado de salud de la madre y el recién nacido”.

El doctor Manuel Baca aclara que “los estudios de los que disponemos, en madres lactantes con COVID-19 y otras infecciones por coronavirus, no han detectado el virus en la leche materna. Cuando la situación clínica de la madre así lo aconseje, se tomarán medidas para evitar la transmisión por gotitas o por contacto: lavado de manos, mascarillas y guantes. Una posibilidad en estos casos es la extracción manual para suministrársela posteriormente al bebé. Si se usa un extractor para la leche materna, hay que lavarse bien las manos antes de tocar las piezas del sacaleches o el biberón y seguir las recomendaciones para una perfecta higiene del extractor en cada utilización. Las recomendaciones aconsejan que es mejor que alguien que no esté enfermo alimente al bebé con la leche extraída. Para los casos de madres lactantes fuera del periodo postnatal inmediato y que se infecten o sean sospechosas de infección por la COVID-19, se recomienda extremar las medidas de prevención (higiene de manos y mascarilla facial), y seguir amamantando al neonato. Otra opción podría ser hacer una extracción de la leche, extremando las medidas de prevención, y que esta sea administrada al neonato por un cuidador sano. No es preciso tratar la leche ni pasteurizar la leche extraída, antes de administrarla al neonato”.

En esta misma línea y reafirmando las informaciones anteriores, la experta de Medela explica que “UNICEF, la Academia de Medicina de Lactancia Materna (Academy of Breastfeeding Medicine), la OMS (WHO) y los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) afirman que, teniendo en cuenta los beneficios de la lactancia materna y el rol insignificante de la leche materna en la transmisión de otros virus respiratorios, la madre puede seguir amamantando, aplicando todas las precauciones necesarias. Los limitados estudios sobre mujeres que amamantan con COVID-19 y otras infecciones por coronavirus no han detectado el virus en la leche materna. Sin embargo, no se sabe si las madres con COVID-19 pueden transmitir el virus a través de la leche materna”. Además, la experta también incide en que la principal preocupación es evitar que una madre infectada pueda contagiar al bebé a través de las gotitas respiratorias, para lo que recomienda “lavarse las manos antes de coger al bebé y usar una mascarilla cuando esté en estrecho contacto con el bebé, como, por ejemplo, al dar el pecho”.

Una mujer que no esté infectada por COVID-19, ¿puede seguir con la lactancia como hasta ahora?

Otra duda que se plantean muchas mamás es si, aunque no haya síntomas de estar afectadas por el COVID-19, es recomendable que sigan dando el pecho como han hecho hasta el momento o si, por el contrario, sería conveniente adoptar alguna medida de precaución por si pudieran ser portadoras asintomáticas. A este respecto, los expertos hacen un llamamiento a la calma: “se tendrán en cuenta las mismas recomendaciones que para el resto de las madres sin síntomas clínicos; es decir le puede dar el pecho, siguiendo una política de higiene "máxima", aclara el Dr. Baca.

Por su parte, la experta de Medela hace la siguiente aportación: “ninguna de las organizaciones que hemos mencionado anteriormente recomienda medidas por si la madre fuera portadora asintomática. Si la madre ha estado en contacto con alguien que luego dio positivo en COVID-19 o tiene motivos para creer que podría estar infectada, tomar precauciones cuando esté en contacto estrecho con el bebé no estaría de más”.

Contagio a través de las gotitas respiratorias al dar el pecho

Como hemos dicho antes, la principal preocupación sobre el coronavirus y la lactancia es tratar de evitar el contagio que puede producirse a través de las gotitas respiratorias de la madre, en el caso de estar infectada, al dar el pecho al bebé. En este sentido, ya hemos explicado que se recomienda extremar las medidas de higiene y de prevención, pero los expertos profundizan en la idea: “ las madres que estén lactando a un bebé deben tomar muy especialmente las mismas precauciones que el resto de la población para evitar la COVID-19, pero de forma muy estricta, destacando las siguientes recomendaciones: lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón de forma completa y muy cuidadosa, antes de coger al bebé o el biberón; utilizar un desinfectante de manos a base de alcohol, pero que no sustituirá el lavado de manos. Mantener una distancia física de al menos 1,5 metros con las demás personas, y evitar los lugares concurridos. Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca. Tener una buena higiene respiratoria, lo que supone cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo al toser o estornudar. El pañuelo usado debe ser desechado inmediatamente. Si se presentan síntomas como fiebre, tos o dificultad para respirar, se debe buscar asistencia médica, pero antes de acudir físicamente hay que avisar por teléfono y seguir las instrucciones de su autoridad médica local”, detalla Baca.

Desde Medela, recurren a las recomendaciones de la Academia de Medicina de Lactancia Materna (Academy of Breastfeeding Medicine): “antes de dar el pecho, las madres deben lavarse las manos adecuadamente y tomar las precauciones necesarias, como el uso de una mascarilla durante al menos 5-7 días hasta que la tos y las secreciones respiratorias mejoren drásticamente”.

Precauciones para extraer y guardar la leche materna

“La extracción de leche puede ser un buen procedimiento para aquellas madres que por su cuadro clínico respiratorio no deben acercarse al recién nacido ante la posibilidad del contagio por "gotitas", explica Baca.

Desde Medela, dan algunas pautas para hacer esa extracción en máximas condiciones de higiene: “al utilizar un sacaleches para extraer la leche materna, ya sea un extractor de alquiler o un extractor de uso personal, es necesario lavarse las manos antes de tocar las piezas del extractor o las botellas y seguir las recomendaciones del Centro de Control y Prevención de Enfermedades CDC para la limpieza adecuada de las piezas después de cada uso”.

Esas recomendaciones son las siguientes:

- Almacene la leche de manera segura: tapar la botella en la que hayamos guardado la leche, etiquetar con la fecha y la hora y guardar en la nevera o el congelador.
- Limpiar bien el extractor.
- Desarmar el tubo del extractor de leche y separar todas las partes que entran en contacto con la leche materna.
- Enjuagar las piezas del extractor de leche para eliminar restos de leche materna.
- La limpieza se puede hacer a mano o en el lavavajillas. Si se hace a mano debe realizarse en un lavabo limpio y sin colocar las piezas directamente sobre el mismo para evitar contaminaciones. Fregar con un cepillo limpio, agua y jabón, aclarar con agua y dejar secar al aire. Si optamos por el lavavajillas debemos colocar las piezas desmontadas, poniendo los artículos pequeños en la canasta superior o en una bolsa de malla, lavar con agua caliente, retirar del lavavajillas, lavarse las manos con agua y jabón antes de tocar las piezas, después sacarlas y colocarlas sobre un paño de cocina limpio y secarlas con papel para después dejarlas secar al aire antes de guardarlas.
- Limpiar el lavabo y el cepillo que hayamos utilizado para lavar las piezas.

Además, Nania G. Schärer-Hernández, responsable de Medela, recuerda que “después de cada sesión de extracción, todas las partes que entran en contacto con la leche materna deben lavarse a fondo siguiendo las recomendaciones del Centro de Control y Prevención de Enfermedades CDC para la limpieza adecuada de las piezas después de cada uso. Además, el exterior del extractor, así como el exterior de las botellas de recogida de leche, deben desinfectarse adecuadamente utilizando etanol al 70% u otro desinfectante que sea activo contra el nuevo coronavirus”.

Respecto a cómo conservar la leche, partiendo de la premisa de que no se ha detectado el virus en la leche materna, desde Medela recomiendan seguir las pautas regulares de almacenamiento de leche materna (ABM y HMBANA). “Si te has extraído leche materna de forma limpia y segura, puedes almacenarla a temperatura ambiente, en el refrigerador o en el congelador, dependiendo de cuándo quieras usarla”, explica Schärer-Hernández.

guardar leche materna
Fuente: Medela

El doctor Baca ratifica que “tras la extracción de la leche materna hay que almacenarla en el refrigerador o en el congelador, dependiendo de cuándo se vaya a utilizar. Se puede mantener refrigerada hasta un máximo de 72 horas o congelada hasta seis meses. Para ofrecerla al bebé se calienta al "baño María" y nunca se volverá a congelar”.

foto firma

Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

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