Alimentación complementaria

¿Cuándo empezar a darle yogures al bebé?

Por mucho que en los supermercados los vendan elaborados con leche de continuación, un pequeño que tome la cantidad de leche diaria recomendada no necesita este tipo de productos, por lo que puede esperar hasta el año de vida para tomarlos, momento en el que puede probar la leche de vaca.

Yogur para bebés
Yogur para bebés (Foto: depositphotos)

Aunque los pediatras y enfermeros entrenados para atender dentro de la especialidad de pediatría se encargan de explicar con todo lujo de detalles cómo deben seguir los papás de un bebé la introducción de los distintos alimentos a partir de los seis meses, fecha establecida como el momento en el que se puede empezar a combinar lactancia con alimentación complementaria, a veces surgen dudas que se pueden resolver rápidamente sin tener que recurrir a ellos. Es el caso del yogur, producto que suele generar dudas al ver en los supermercados que existen algunos elaborados con leche de continuación, los famosos “mi primer yogur”. 

Esos yogures están pensados especialmente para poder dárselos a los pequeños entre los seis y los doce meses de vida, etapa en la que todavía no se recomienda por parte de ninguna asociacióno entidad pediátrica de referencia -desde la AEPED hasta la ESPGHAN (Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica)- que tomen leche de origen animal que no sea la de su propia madre. Para ello, se alterna su composición al sustituir con leche de fórmula la leche de vaca. Pero una cosa es que existan  y otra muy distinta que sean necesarios para su dieta. 

No es así siempre y cuando tomen la cantidad diaria de leche que asegure los nutrientes que necesitan en este momento de su vida algo que está asegurado si un bebé lactante toma varias tomas diarias o uno que tome leche industrial disfrute de dos o tres biberones al día. De hecho, no son demasiado recomendables porque también suelen llevar algún tipo de edulcorante y otros ingredientes que los convierten en productos ultraprocesados. Además, acostumbrarles a ese sabor dulce que tienen puede ser contraproducente a la hora de darles sus primeros yogures naturales a partir del año de vida.

El mejor yogur

Y es que no solo es importante saber que los yogures se deben introducir cuando “soplen” su primera vela de cumpleaños -no pasa nada porque prueben alguno a partir de los diez meses pero no les hacen falta-, sino que también lo es proporcionárselos naturales, sin edulcorar. De verdad, les gustan a la inmensa mayoría de los peques porque, a diferencia de sus padres y abuelos, no han probado otro tipo de yogures todavía. Y, además, por qué no decirlo, ¡están buenísimos!

Hay que eliminar los prejuicios y pensar en lo que es mejor para ellos. Y lo que es mejor en este caso concreto es que el yogur sea natural, libre de azúcares añadidos y otros elementos que sí están presentes en la composición de los yogures de sabores. Es mejor que los tomen de tipo griego que de sabores, aunque tengan más calorías. 

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