El papel de la leche en la alimentación infantil: ¿Por qué es tan importante?

Sabemos que la leche es el alimento fundamental para el bebé los primeros meses de vida. Sin embargo, suele haber muchas dudas en cuanto a leches de crecimiento, cuándo y cómo dar leche de vaca, que cantidades se recomiendan o si se puede ofrecer leche de cabra.

Del nacimiento a los seis meses: El único alimento

El alimento fundamental y, de hecho, el único, es la leche. Si es materna, mucho mejor. La Organización Mundial de la Salud recomienda lactancia materna exclusiva los primeros seis meses de vida. Eso significa que no debemos dar ningún alimento además de la leche.

Tampoco os recomiendo dar infusiones o agua. El bebé se alimenta y se hidrata con el aporte de leche. En caso de lactancia artificial la recomendación es la misma: dar sólo leche hasta los seis meses.

Si bien se puede considerar comenzar con alimentación complementaria cuando el bebé cumpla los criterios para empezar, la Asociación Española de Pediatría nos dice claramente que nunca antes de los cuatro meses.

De los seis a los doce meses: El alimento principal

El papel de la leche en la alimentación infantil
Foto: Istock

Generalmente comenzamos a introducir otros alimentos diferentes de la leche a partir de los 6 meses, con el inicio de la alimentación complementaria. Es importante señalar que la leche sigue siendo el principal sustento del bebé, y que la indicación de “sustituir tomas por comidas o compotas” no es correcta.

Los alimentos son los que ejercen el rol de complementar el aporte de leche, y no al revés. La leche sigue representando el principal aporte de nutrientes y calorías. Conforme pasan los meses camino al año de vida, la cantidad de alimentos va aumentando, se va diversificando, y de forma natural el bebé pierde interés por la leche en favor de las comidas.

Es habitual empezar a dar sólo comida o merienda y después añadir desayunos, cenas… De forma progresiva la cantidad de alimentos aumentará y la cantidad de leche bajará cuando el bebé alcance los doce meses.

A partir del año de vida: un alimento más

A partir del año es importante que el bebé reciba una dieta variada. Es habitual que aparezcan casos de anemia por déficit de hierro en niños que toman demasiada cantidad de leche, ya que no tiene apenas hierro y además dificulta la absorción de éste en otros alimentos.

Esto suele agravarse en niños que toman lo que denominamos “dietas blancas”, en las que la leche sigue siendo protagonista, tomando grandes cantidades, a veces en biberones nocturnos, que van a desplazar el consumo de otros alimentos, carnes, pescados, legumbres, frutas, verduras…imprescindibles para el adecuado crecimiento y desarrollo.

Además, también abundan los casos de niños con estreñimiento pertinaz debido a un exceso de lácteos en la alimentación y falta de fibra al no ingerir las cantidades necesarias de frutas, verduras y legumbres. Es una costumbre muy extendida dar un yogur de postre tras la comida de mediodía a los niños, porque: “como no quiere fruta, al menos que se tome un yogur, y yo me quedo tranquilo/a” Pues no deberías. Tras darle la comida es más beneficioso dar una fruta, que va a ayudar a nuestro organismo a absorber el hierro de los alimentos que acabamos de comer.

A partir del año de vida la Asociación Española de Pediatría nos recomienda dar leche de vaca o cabra entera. En caso de lactancia materna, por supuesto, seguir amamantando. Evitaremos las llamadas “leches de crecimiento”.

Consejos sobre la leche en la alimentación infantil
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En el supermercado abundan tetrabriks de leche con palabras como “más crecimiento” dirigidas a niños de un año, pero si vuestro peque toma variedad de alimentos además de su aporte de lácteos sencillamente no necesita estos productos.

No va a crecer más porque le deis estas leches. Si os paráis a ver los ingredientes que contienen suelen llevar azúcares, aromas, aceites de pescado… En el caso de azúcares y aromas están completamente desaconsejados y en caso de que vuestro hijo tome pescado en su dieta no necesita para nada aporte de aceite de este origen en la leche. Es frecuente que, al ser leches más dulces, el niño las acepte mejor, pero también será más reacio a tomar leche de vaca más adelante sin estos aderezos.

¿Y cuánta cantidad? Pues la Asociación Española de Pediatría nos recomienda dos ó tres raciones de lácteos al día. Para cumplir esta recomendación debemos saber que una ración de lácteos puede ser: 200 ml de leche, dos yogures, 80- 100 g de queso fresco y 50 g de queso curado.

En cuanto a derivados lácteos podemos ofrecer yogures (incluida la variedad de yogur griego) sin azúcar y otros derivados como nata o mantequilla sin abusar, dentro de una dieta equilibrada. En cuanto a los quesos a partir del año pueden tomarlos, empezando por quesos con poca grasa y sal como queso cottage, ricota, mozzarella, queso fresco y que estén hechos con leche pasteurizada.

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Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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