La evolución mágica de la leche materna

¿Es distinta la leche materna de un parto prematuro a un parto en la semana 40?

La leche materna es un fluido vivo y dinámico. Contiene tanto componentes nutricionales como no nutricionales que promueven la supervivencia, la protección y el desarrollo saludable del lactante, pero ¿es distinta la leche de una madre de un bebé prematuro de un bebé nacido a término (a partir de la semana 37 de gestación)?

Los beneficios de la leche materna son tales que Leon Mitoulas, PhD, responsable de Investigación en lactancia de Medela, y Nania Schärer-Hernández, directora de Educación Global y Formación de la misma marca sentencian, de manera rotunda, que se recomienda para todos los recién nacidos, y por supuesto, incluidos los bebés prematuros (nacidos con menos de 37 semanas de gestación). 

Nuestro conocimiento de la composición detallada de la leche ha crecido considerablemente en la última década. La composición de la leche materna cambia en función de muchos factores: la dieta de la madre, la edad del bebé, e incluso cambia mientras el niño se está alimentando. Desde la identificación de proteínas bioactivas, pasando por los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, hasta el descubrimiento de células madre, la leche materna puede definirse como un alimento verdaderamente funcional. No obstante, también se reconoce que la composición de la leche materna es muy variable, con ciertos factores que influyen en ésta. Sabemos que la leche materna cambia según el momento del día adecuandose al estómago del bebé, y sus necesidades por ello nos preguntamos: ¿cambia la leche materna de composición según el momento de nacimiento del niño?

¿Qué factores que influyen en la composición de la leche?

Leon Mitoulas, PhD, responsable de Investigación en lactancia de Medela, y Nania Schärer-Hernández, directora de Educación Global y Formación de la misma marca nos explican qué factores influyen en la composición de la leche materna.

Sí, hay variaciones entre madres e incluso entre la misma madre

La composición de macronutrientes de la leche materna varía ampliamente entre las madres y en cada una de ellas. Las diferencias en la dieta materna, la edad, la paridad, los factores genéticos y otros factores ambientales dan como resultado una variación significativa entre las madres. Estas diferencias también pueden estar relacionadas con la variación medida en una madre. En el transcurso de un día la composición de la leche materna cambia. El contenido de grasa y energía suele aumentar de principio a fin de una toma (sesión de amamantamiento) y los cambios se observan de la mañana a la tarde y del día a la noche.

La leche materna cambia en función de la etapa de la lactancia

La composición de la leche cambia para cubrir las necesidades del bebé en crecimiento durante las diferentes etapas de la lactancia.

La primera etapa de la lactancia es cuando se produce el calostro (la primera leche). Éste es rico en componentes inmunológicos incluyendo IgA secretora, lactoferrina, leucocitos y factores de desarrollo y tiene menor concentración de componentes nutricionales como la lactosa. Los componentes inmunológicos en el calostro son tróficos más que nutricionales, proporcionando protección crítica al recién nacido. Desde alrededor del día 5 a dos semanas, se convierte en una leche de transición más nutritiva, y de este período a un mes, la leche se considera madura y relativamente estable en su composición.

Leche materna para bebés prematuros y bebés a partir de la semana 37

En comparación con los recién nacidos a término, los recién nacidos prematuros nacen fisiológicamente inmaduros, nutricionalmente comprometidos y con crecimiento restringido. Aunque se recomienda la leche materna para todos los recién nacidos prematuros, la composición nutricional de la leche materna no puede cubrir completamente las altas demandas de nutrientes para el crecimiento de los recién nacidos prematuros, especialmente en los recién nacidos de muy bajo peso al nacer (< 1.500 g). Por lo tanto, se recomienda la fortificación de la leche materna con proteínas, nutrientes, vitaminas y minerales para todos los lactantes de menos de 1.500 g, a fin de asegurar los mejores resultados posibles en términos de crecimiento y desarrollo (3).

Inicialmente la leche de una madre que da a luz prematuramente (<37 semanas) difiere en su composición de la leche de una madre que da a luz a término. La leche prematura temprana tiene niveles más altos de proteína, sodio, energía, grasa, aminoácidos libres y algunas vitaminas y minerales. Además, tiene niveles más altos de factores inmunológicos, incluyendo células, inmunoglobulinas y elementos antiinflamatorios. Sin embargo, al igual que el caso de la leche a término temprana, la mayoría de estos niveles disminuyen en las primeras semanas después del nacimiento, alcanzando finalmente las concentraciones de leche a término. Por otra parte, durante los primeros meses se producen aumentos progresivos de las concentraciones de grasa y energía, mientras que los carbohidratos primero aumentan y luego se estabilizan.

La composición variable de la leche pretérmino puede demostrarse con la lactoferrina, una proteína antiinfecciosa y antiinflamatoria que es crítica para proteger al bebé contra la infección temprana. La concentración de lactoferrina es más alta en la leche de las madres que dan a luz prematuramente en comparación con las que dan a luz a término y las concentraciones más altas de lactoferrina se dan en el calostro prematuro. La concentración de lactoferrina en el calostro de los días 0-5 se reduce en >50% en la leche madura al mes de lactancia. A los dos meses de lactancia los niveles de lactoferrina se estabilizan en aproximadamente un tercio de los valores en el calostro.

¿Por qué la leche materna de bebés nacidos a partir de la semana 37 es diferente?

La composición de la leche pretérmino es especialmente importante para el desarrollo gastrointestinal y neurológico y para conferir protección inmunológica a los recién nacidos prematuros, al igual que la leche de las madres que dan a luz a término lo es para sus bebés. Avances relativamente recientes en medicina y nutrición en los últimos 50 años han permitido que el bebé prematuro nacido a menos de 32 semanas sobreviva. Debido a este tiempo relativamente corto, es poco probable que la composición de la leche pretérmino sea una adaptación evolutiva de la glándula mamaria para cubrir las necesidades nutricionales e inmunológicas del bebé pretérmino. Más bien se cree que es el reflejo de una regulación inadecuada en la glándula mamaria inmadura de una madre prematura.

Según nos han explicado Leon Mitoulas, PhD, responsable de Investigación en lactancia de Medela, y Nania Schärer-Hernández, directora de Educación Global y Formación de la misma marca: "Nuestra comprensión de la leche materna y de cómo proporciona beneficios para las madres y sus bebés continúa creciendo. El hecho de que la composición de la leche sea variable muestra la naturaleza adaptada y especie-específica de la leche y es uno de los puntos fuertes con respecto a su capacidad para promover la supervivencia, la protección y el desarrollo saludable de los bebés en todos los entornos. A pesar de que es poco probable que esta "adaptación" se extienda al bebé prematuro, las pruebas demuestran claramente que la leche pretérmino es la más adecuada para el recién nacido prematuro y, por lo tanto, es importante dar prioridad a la alimentación con leche de la etapa de lactancia adecuada para cada recién nacido. Es decir, alimentar a los bebés tanto prematuros como a término, con leche de sus propias madres, con el fin de maximizar tanto la nutrición como la protección de cada niño".

Ana Palicio

Ana Palicio

Soy periodista y madre de una niña y un niño. Si algo he aprendido con ellos, es que me queda mucho por aprender. Soy una asturiana por el mundo, que vive en Madrid. Me gusta viajar, lo nuevo, los museos, salir y entrar...Trataré de mostrar todo lo que me inspira, ayuda y divierte.

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