Patrocinado

Fórmulas a base de leche de cabra: ¿qué aportan a la nutrición del bebé?

El mejor alimento para el bebé es la leche materna, eso es algo indudable. La lactancia aporta numerosos beneficios para la salud del niño, como favorecer un crecimiento sano y mejorar el desarrollo cognitivo, y también para la de la madre y son muchos los estudios científicos que lo avalan. Sin embargo, hay casos en los que, por diferentes motivos, se recurre a las fórmulas infantiles.

Las fórmulas infantiles han venido desarrollándose tradicionalmente a base de proteínas de vaca, sin embargo, desde hace un tiempo en España, al igual que en otros países europeos, se han buscado alternativas a la leche de vaca, como las leches vegetales o la leche de cabra.

En cuanto a la leche de cabra hay que señalar que su uso y consumo viene desde la antigüedad, ya que fue uno de los primeros animales domesticados por el hombre y del que se aprovechaba su leche, de hecho, es en el siglo III A.C. cuando datan los primeros indicios de uso de leche de cabra, llegando a convertirse en un componente básico de la actual dieta mediterránea, una de las más saludables según la OMS. 

Leche de cabra y fórmulas infantiles

El uso de leche de cabra como fórmula infantil ha suscitado el interés de profesionales médicos y padres desde que en 2013 la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) aprobara la comercialización en Europa de fórmulas infantiles a base de leche de cabra, por considerarla idónea como fuente de proteínas en fórmulas para la alimentación infantil.

Dentro de estas fórmulas, destaca la marca Capricare por ser la única que además está elaborada con leche entera y un proceso de fabricación más sencillo y natural.

Beneficios de las fórmulas infantiles a base de leche de cabra

Las propiedades y beneficios de la leche de cabra han sido demostrados en numerosos estudios clínicos, como es el caso del realizado por el departamento de Fisiología de la Universidad de Granada en el que se concluyó que entre las propiedades de la leche de cabra se encontraba una mayor ayuda para prevenir la anemia ferropénica (falta de hierro) y la desmineralización ósea (osteomalacia).

Repasamos algunas de los beneficios de la leche de cabra que han demostrado diferentes estudios clínicos:

- Mayor digestibilidad: las proteínas de la leche de cabra se digieren más fácilmente que las proteínas de otras leches, como la leche de vaca. En un estudio publicado en PubMed se recoge que la calidad de la proteína no es diferente entre la fórmula infantil a base de leche de cabra, la fórmula infantil a base de leche de vaca y la leche humana, pero la digestión de proteínas de la leche de cabra es más comparable a las de la leche humana.

- Menos regurgitaciones: la leche de cabra favorece el vaciado gástrico y permite que las enzimas digestivas la desgranen mejor. Por eso, es buena aliada para reducir el reflujo. 

- Alivia el estreñimiento leve: los ácidos grasos naturales presentes en la leche de cabra facilitan una mejor absorción favoreciendo unas heces menos duras y por tanto más fáciles de expulsar. Estudios realizados con la leche de fórmula Capricare, demuestran que los bebés con estreñimiento que tomaban leche de vaca mejoraron considerablemente al empezar a tomar las fórmulas de Capricare debido a las propiedades de la leche de cabra y su proceso de elaboración.

- Más componentes naturales de leche: a diferencia de la leche de vaca, la leche de cabra y la leche materna se segregan por un proceso denominado secreción “apocrina”, que aporta más componentes celulares, como nucleótidos y aminoácidos libres.

- Menor carga alergénica que la leche de vaca: la leche de cabra contiene menos cantidad de Alfa S1 Caseína, uno de los principales alérgenos causantes de la APLV (Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca). Sin embargo, las fórmulas a base de leche de cabra también pueden ser alérgicas por lo que lo ideal es consultar con el pediatra si sería recomendable probar la alternativa de la leche de cabra.

CONTINÚA LEYENDO