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Así debería ser la hidratación del bebé en verano

Asegurarse de que el bebé se mantenga a una temperatura adecuada y haga una correcta reposición de líquidos es fundamental durante todo el año, más aún con la llegada del calor en la que el riesgo de deshidratación de los más pequeños aumenta de manera considerable.

La llegada del verano puede supone un riesgo en la salud de tu bebé. Las altas temperaturas a las que hay que hacer frente son especialmente perjudiciales para ellos por lo que es importante mantenerles hidratados en todo momento mediante una adecuada alimentación a demanda ya sea con lactancia materna, lactancia mixta o con leche de fórmula. 

Las posibilidades de que los niños sufran un episodio de deshidratación en esta época del año aumentan de forma considerable, de ahí que haya que estar atentos a cualquier señal de alerta que se presente. Que tenga la boca más seca de lo habitual, orine con menos frecuencia, llore sin derramar lágrimas, esté más apagado o se meta mucho la manita en la boca son algunos de esos síntomas a los que hay que atender de inmediato. Además, el calor puede provocar diarreas y vómitos en los pequeños, algo que termina siendo en muchas ocasiones la causa más frecuente de deshidratación. Preservar que en todo momento estén hidratados es la clave para que no ocurra. 

La importancia de una correcta hidratación

En la temporada estival, las necesidades de nuestro bebé cambian y hay que estar especialmente pendientes de atenderlas. Lo más habitual es que el pequeño disminuya la cantidad de leche pero la demande de manera más frecuente. En el caso de que se alimente con lactancia materna de manera exclusiva, lo más probable es que diminuya el tiempo entre tomas y que estas sean más cortas. Si, por el contrario, toma leche de fórmula, puedes optar por la misma pauta de ofrecerle cada menos tiempo pero respetando siempre la proporción entre cacitos y mililitros de agua para que tome lo adecuado. Recuerda que, si vas a estar fuera de casa, puedes esterilizar en un microondas de una forma rápida, fácil y segura los componentes de los biberones (biberones, tetinas y piezas de ventilación interna) con las bolsas de Dr Brown.

A partir de los seis meses ya pueden beber tanto la leche como el agua en cualquier momento ayudándose de vasos de aprendizaje como los que dispone Dr. Brown's que están diseñados para adaptarse a cada etapa del bebé gracias a un sistema antiderrame que les enseña a beber a su ritmo de forma autónoma sin fugas ni derrames. Además, esto le permitirá ir tomando pequeños sorbos de líquido con frecuencia. 

Ya en el momento en el que la alimentación complementaria entra en su vida, además de líquidos, se les pueden dar diferentes frutas que también les ayudará a refrescarse, alimentarse y a mantenerse hidratados, siempre, por supuesto, siguiendo las pautas recomendadas por los expertos de esperar entre un tipo de fruta y otra para detectar posibles alergias.

Una forma genial de empezar a hacerlo es con el alimentador antiahogo de silicona de Dr. Brown’s que ayuda a introducir al bebé en la alimentación sólida, permitiéndole experimentar un mundo de sabores nuevos de forma segura. Su diseño ligero está pensado para garantizar su autonomía y el bulbo de silicona está perfectamente adaptado a la forma y tamaño de su boca además de ser resistente a mordirscos. En él se pueden introducir trozos de alimentos frescos o congelados y la comida pasa por una serie de orificios pequeños que garantizan que el niño se alimente con seguridad de una manera cómoda y más limpia que con una malla ya que puede lavarse en el lavavajillas y esterilizarse.

Pautas para prevenir la deshidratación

Lo principal es anticiparse y atender cualquier signo temprano de sed del bebé antes de que ocurra, no esperar a que sea él quien lo manifieste mediante el llanto de forma desconsolada. Si busca el pecho, saca mucho la lengua o se lleva la mano a la boca puede significar que necesite hacer un toma para hidratarse si se alimenta con lactancia materna. En este caso, no hay que olvidar que la madre también debe hacer una correcta ingesta de agua, frutas y verduras y no esperar a tener sed para beber para asegurar su hidratación de cara a garantizar la del bebé. Cuidarte tú es fundamental para cuidar de tu bebé. 

Más allá de una alimentación saludable o la ingesta de líquidos, es importante prestar atención a otros factores determinantes a la hora de favorecer la correcta hidratación. Algunas de las recomendaciones son no exponerles al sol de forma directa, tratar de mantenerles en espacios frescos, llevarles con ropa transpirable o pasarles una toalla húmeda por el cuerpo con frecuencia. 

También puede resultar interesante recurrir a mordedores como los de Dr Brown que ayudarán no solo calmar el dolor y las molestias ocasionadas por la salida de los primeros dientes de leche sino que, si se dejan enfriar en la nevera, pueden ser una solución para mantener frescos a a los niños. 

En cualquier caso, se trata de preservar el bienestar del bebé en todo momento dando prioridad a la importancia de su hidratación con la llegada del verano.