Evidencias científicas

Lactancia materna y positivo en COVID, ¿son compatibles?

La respuesta es un sí en base a la evidencia rotunda científica disponible, tal y como ha vuelto a insistir recientemente la Sociedad Española de Neonatología (SeNeo).

La virulencia de la sexta ola de la COVID-19 en lo que número de contagios se refiere ha hecho que afloren de nuevo muchísimas dudas entre la población, especialmente en aquella que tiene hijos a su cargo. Las preguntas más frecuentes tienen que ver con el protocolo escolar pero también las hay sobre cuestiones concretas relacionadas con la enfermedad y los recién nacidos.

Una de estas “viejas” dudas que vuelven a estar en boca de muchas personas es la de si se puede dar el pecho a un bebe con un diagnóstico confirmado de COVID-19. La Sociedad Española de Neonatología (SeNeo), consciente de que esta pregunta vuelve a sobrevolar el ambiente y conocedora de que al inicio de la pandemia el porcentaje de mujeres lactantes positivas descendió hasta el 60% según sus números, emitió hace unos días un comunicado para ofrecer un mensaje de tranquilidad al respecto. 

"Queremos así transmitir un mensaje de tranquilidad a las madres lactantes afectas de COVID-19 sobre los beneficios de mantener la lactancia”, explica en el comunicado la sociedad, que cifra en un 80% el porcentaje de madres infectadas por el virus que siguen dando el pecho mientras pasan la enfermedad.  “Queremos mostrar ante la opinión pública cómo esta elevada tasa de lactancia es un éxito de las recomendaciones realizadas y del trabajo de todas aquellas personas implicadas en el fomento de la lactancia materna en nuestro medio", concluye el comunicado de la Sociedad Española de Neonatología (SeNeo).

Evidencias científicas

La afirmación tan rotunda de la sociedad al respecto de la seguridad que supone dar el pecho pese a ser positivo por COVID-19 se basa, como no podía ser de otro modo, en la evidencia científica. “Basados en la evidencia de los estudios clínicos (por ejemplo, el estudio MilkCorona, desarrollado por el CSIC y el Hospital Clínico Universitario de Valencia) y los resultados de nuestro Registro Nacional COVID-19, con más de 4.240 casos analizados hasta la actualidad, hemos comprobado que lejos de ser una contraindicación, el amamantamiento directo o la administración de leche materna afectadas de COVID-19 se realiza de forma frecuente y segura con claros beneficios para la madre y su recién nacido”, expone en el mismo comunicado, publicado a comienzos de enero. 

En la misma dirección apuntan todas las instituciones sanitarias de referencia, tanto a nivel nacional como fuera de nuestro país. Es el caso, por ejemplo, del Centro para el Control y Prevención de enfermedades (CDC), que es la agencia nacional de salud pública de Estados Unidos: “La evidencia actual sugiere que no es probable que la leche materna propague el virus al bebé”, afirma. 

Por su parte, la American  Academy of Pediatrics va todavía más allá en sus argumentos al insistir en los beneficios de la lactancia durante una pandemia, tanto si la madre es positiva como si es negativa. “Los bebés que se amamantan, por lo general, tienen menos probabilidades de sufrir síntomas respiratorios graves cuando se enferman”, asegura la AAP, que también recuerda la ventaja a nivel práctico que supone alimentar a un bebe con leche materna si sus cuidadores y convivientes son positivos: “Siempre está disponible. ¡No hay que comprar —ni preparar, habría que añadir— nada!”, concluye.

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