Lactancia materna

Lactancia materna y segundo embarazo: esto es todo lo que debes saber

Aunque se suele pensar que la lactancia materna puede actuar como un excelente anticonceptivo natural, sobre todo durante los primeros meses, ¿sabías que también es compatible con un nuevo embarazo?

Cuando una mamá amamanta a su bebé durante varios meses o años, es posible que, durante este tiempo, vuelva a quedarse embarazada. Justo en el momento en el que la prueba de embarazo da positiva, es normal que se preocupe, especialmente cuando se plantea la posibilidad de tener que destetar al pequeño antes de lo que anticipó simplemente porque otro bebé está en camino. Sin embargo, en realidad no hay que preocuparse de nada.

Y es que no solo la lactancia materna puede continuar durante el siguiente embarazo, sino que, además, es posible optar por continuar amamantando a los dos, tanto al hijo mayor como al recién nacido. 

Aunque algunas personas plantean dudas acerca de la seguridad de la lactancia materna durante el embarazo, la realidad es muy diferente a muchos de los mitos y creencias erróneas que continúan circulando todavía. Y es que esta práctica no presenta ningún riesgo para la salud de la mamá, el feto o el niño mayor.

Eso sí, es cierto que tanto amamantar al niño mayor durante la gestación, y amamantar a dos niños a la vez, puede acabar siendo muchísimo más exigente físicamente que amamantar a un único bebé. De ahí que sea de vital importancia cuidarse y establecer límites con el niño mayor según sea necesario. 

¿Cuáles son los efectos de la lactancia materna durante el nuevo embarazo?

Es común que surjan dudas relacionadas con la seguridad y los efectos que la lactancia materna podría ejercer realmente durante el segundo embarazo. 

Por un lado, debemos tener en cuenta que los efectos de la lactancia materna durante la gestación no han sido bien estudiados. No obstante, es cierto que los datos existentes indican que, en realidad, existe poco riesgo asociado con la lactancia materna durante el embarazo, siempre que la mamá esté sana, la gestación se desarrolle con normalidad y no se tiene un embarazo de riesgo.

Segundo embarazo y lactancia materna
Foto: Istock

Entre las preocupaciones más comunes está el supuesto riesgo de aborto espontáneo y / o parto prematuro. Es verdad que, al amamantar, se libera oxitocina, la hormona responsable de las contracciones durante el parto. Debido a ello, es normal que a muchas mamás les preocupe que la lactancia materna durante la gestación pueda originar un aborto espontáneo, o un parto prematuro.

Lo cierto es que durante la alimentación no se produce la suficiente oxitocina como para inducir el parto. Además, las hormonas propias del embarazo tienden en realidad a bloquear el efecto de la oxitocina. Por lo tanto, el útero es menos sensible hasta el momento del parto.

Otra preocupación común tiene que ver con el desarrollo del feto durante la gestación, ya que la producción de leche requiere de mucha energía. Siempre y cuando la mamá se esté alimentando bien, la mayoría de expertos están de acuerdo en que es poco probable que el crecimiento del nuevo bebé se vea comprometido.

Respecto a la salud de la mamá, los expertos recomiendan tomar un multivitamínico prenatal con ácido fólico y hierro. Se trata, es cierto, de un consejo que también se sigue aunque no se esté dando el pecho durante el embarazo, por lo que, en realidad, los riesgos nutricionales para la mamá son bajos, siempre y cuando, nuevamente, se esté alimentando adecuadamente.

¿Dar el pecho durante el embarazo puede llegar a ser más molesto?

Alrededor del 75 por ciento de las mujeres embarazadas que amamantan a sus hijos durante la gestación indican tener pezones más sensibles. Se trata de una incomodidad atribuible a los diferentes cambios hormonales que se están produciendo. Y, desafortunadamente, muchos de los tratamientos recomendados para los pezones doloridos suelen ser ineficaces durante el embarazo.

Para intentar disminuir al máximo las sensaciones desagradables, algunas mamás recurren a técnicas de respiración. Nuevamente, y como ocurre con la lactancia materna común, es conveniente asegurarse de que el bebé se agarra correctamente.

Pero, en caso de llegar a ser muy molesto, se sugiere distraerse durante la alimentación del pequeño escuchando música o leyendo un libro. Igualmente, las técnicas de respiración pueden acabar convirtiéndose en una buena opción.

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Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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