Lactancia y salud del bebé

Leche de fórmula y vómitos: posibles causas y qué hacer

Aunque los vómitos en lactantes pueden aparecer tanto con la leche materna como con la leche de fórmula, en el caso de esta última puede ser una señal de alergia o intolerancia a la leche de vaca.

Es común que los bebés vomiten en alguna ocasión después de alimentarse con leche de fórmula, algo que también puede ocurrir con la leche materna. En un primer momento, debemos tener en cuenta que sus delicados sistemas digestivos aún se están adaptando a la leche (materna o de fórmula), por lo que es normal que ocurra.

De hecho, hay distintas razones por las que el bebé podría vomitar después de alimentarse con leche de fórmula. Sin embargo, aunque es cierto que es fundamental recordar que, a menudo, se trata de algo normal, cuando el bebé presenta dificultades para retener la leche de fórmula de manera frecuente y regular, es conveniente indicarlo al pediatra.

Lo primero que debemos tener en consideración es que existe una gran diferencia entre vomitar y regurgitar. Así, mientras que la regurgitación no requiere ni precisa de ningún tipo de esfuerzo, en el caso del vómito no solo suele necesitar de más esfuerzo, sino también de un mayor volumen.

A lo largo del primer año de vida del bebé, la regurgitación se caracteriza por ser un problema bastante frecuente, el cual surge cuando el pequeño se ha alimentado demasiado, si ingiere demasiada cantidad de aire mientras se alimenta, o, en ocasiones, también podría ocurrir con eructos.

Las regurgitaciones ocurren cuando el músculo esfínter, que encontramos ubicado entre el estómago y el esófago, no ha madurado por completo, de manera que aún no es muy fuerte. Sin embargo, a medida que el bebé crece, se fortalece, y las regurgitaciones tienden a disminuir poco a poco.

En el caso de los vómitos todo dependerá de si se trata de algo casual o regular, dado que los vómitos constantes, sobre todo después de las comidas, pueden significar algunas cosas, incluyendo la alergia a la proteína de la leche, determinadas infecciones, o la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

¿Por qué el bebé vomita cuando toma leche de fórmula? Posibles causas

Alimentación excesiva

La sobrealimentación puede ser una causa común de vómitos en el bebé, algo que suele ser más común cuando el pequeño es alimentado con biberón, y no cuando está amamantando. Además, con el biberón también puede ser habitual que trague leche mucho más rápido, lo que podría igualmente influir de forma negativa en la aparición de los vómitos a los pocos minutos, una vez ha acabado de tomarse la leche.

Debemos tener en cuenta que los bebés tienen originalmente estómagos muy pequeños. De hecho, un bebé de entre 4 a 5 semanas solo puede contener a la vez alrededor de 88 a 118 ml en su barriga, por ello necesitan muchas tomas más pequeñas.

Cuando alimentamos excesivamente al bebé (tanto con leche de fórmula como con leche materna), podemos acabar llenando demasiado su pequeño estómago, y la manera de que salga es a través del vómito.

Reflujo

Es posible que el bebé pueda tener indigestión, reflujo ácido o de forma ocasional enfermedad por reflujo gastroesofágico. En cualquier caso, el reflujo ocurre cuando la leche vuelve a subir hacia la garganta y, finalmente, hacia la boca del pequeño.

Aunque, por lo general, esto tiende a no causar dolor, sí puede irritar la garganta del bebé y ocasionar, a su vez, la aparición de náuseas y vómitos.

Causas del vómito en el bebé lactante
Foto: Istock

Virus de estómago

Cuando no suele ser común que el bebé vomite después de haber sido alimentado con leche de fórmula, una posibilidad es que tenga virus de estómago (virus estomacal). 

Médicamente conocida como gastroenteritis, suele ser una causa muy común de vómitos en bebés. Además, es habitual que los vómitos se acompañen de otros síntomas, como calambres, hinchazón abdominal, diarrea (o caca aguada) y fiebre leve (aunque no siempre).

Alergia a la leche de vaca

Aunque no tiende a ser otra causa común, en casos raros las causas de los vómitos del bebé puede estar en la propia leche de fórmula; es decir, como consecuencia de alergia a la leche de vaca.

Cuando esta es la causa también pueden surgir otros síntomas, como diarrea, erupción cutánea (eccema), urticaria, sibilancias y respiración dificultosa.

¿Qué podemos hacer?

En caso de notar un aumento en la fuerza, el volumen o la frecuencia de los vómitos, o cualquier otro síntoma de alarma, es aconsejable llamar al pediatra, ya que es de muchísima ayuda a la hora de determinar la causa y, sobre todo, asegurarse de que el bebé se mantiene debidamente hidratado.

La visita al pediatra es fundamental ya que, como hemos visto, los vómitos regulares en el bebé también pueden indicar la existencia de una alergia o intolerancia a los lácteos, o incluso la posible presencia de una condición física que impida una digestión normal de la leche.

Por tanto, en caso de duda, consultar con el pediatra nos proporcionará la mejor idea de lo que está ocurriendo, y qué hacer en el futuro.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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