Alimentación complementaria

Ideas para ofrecer arándanos a tu bebé por primera vez

Por su forma esférica conlleva riesgo de atragantamiento, pero hay alternativas de sobra para dárselo a los peques de forma segura.

En relación a la introducción de alimentos a los niños pequeños y el peligro de atragantamiento se habla mucho de los frutos secos, lógicamente, que ya sabes que no debes dárselos enteros a tus hijos e hijas hasta los cinco años, y también de frutas como las uvas, redonda y con piel. Pero hay más alimentos delicados en este sentido, con los que tenemos que tener cuidado. Es el caso de los arándanos.

Esta rica y versátil fruta redonda, de pequeño tamaño y color oscuro que suele venderse en bandejas en los supermercados y fruterías es excelente a nivel nutricional, pero es peligrosa para niños muy pequeños que están aprendiendo a comer. Puede provocar atragantamientos por su forma esférica. 

No por ello hay que renunciar a ofrecérselos a los peques de la casa. Es cuestión de aprender de qué manera es segura dárselos a probar. La experta en alimentación complementaria y Baby Lead Weaning (BLW) —ya sabes, en dar de comer alimentos sólidos a los bebés desde que dejan la lactancia materna exclusiva a los seis meses—, Aroa Arias, ofrece distintas alternativas en un interesante post divulgativo en Instagram.

La dietista y técnico en nutrición infantil explica en @blw_practicando, cuenta con el mismo nombre que su blog de divulgación, recomienda la utilización de precucharas si habéis optado en casa por el BLW mixto o bien triturar los arándanos para eliminar de la ecuación su forma esférica. 

Con las precucharas, que se pueden adquirir en cualquier tienda especializada o multiproducto en internet, donde se suelen vender en paquetes, son muy fáciles de machacar. Como se aprecia en el vídeo de Aroa Arias, puedes aplastarlos ligeramente con los dedos y luego el pequeño hará el resto al utilizar la citada precuchara. 

La segunda opción también es muy sencilla: cortar cada arándano en cuatro partes antes de servirlos en un plato o cuenco a nuestro bebé. Con un cuchillo, dividir cada arándano en cuartos, nunca en dos mitades solamente porque seguirán siendo trozos demasiado grandes de entrada. 

Arándanos de manera indirecta

La tercera opción para introducir los arándanos en la dieta de los bebés sin miedo al atragantamiento es hacerlo de manera indirecta, mediante preparaciones en las que está fruta sea protagonista.

¿Cómo? Por ejemplo, podéis hacer un bizcocho saludable de arándanos, tal y como Aroa Arias en su post divulgativo. Basta con aplastarlos y añadirlos a la masa de manera que queden integrados en ella. 

Otra opción son las mermeladas. Ya sabemos los adultos lo bien que se adaptan a las confituras productos como los arándanos, las frambuesas o las fresas. El hándicap en este caso es el azúcar, que está presente en gran cantidad en este tipo de productos. Hay alternativas saludables, como la que recomienda la técnico de alimentación infantil y dietista: prepararla con arándanos, agua y semillas de chía. 

Por último, también tienes la opción de hacer helados que contengan arándanos, como fruta única o con alguna otra mezclada, y cómo no, siempre añadirán un sabor rico y un color muy atractivo a los batidos de frutas. Ya sabes, con las piezas de fruta entera para que se conserve la matriz, donde está la fruta, una manera que también es saludable de tomar este grupo de alimentos, no así en zumo. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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