Todo influye

¿Podemos hacer algo para aumentar la producción de leche materna?

Además de estar atenta a cómo se expresa al bebé a la hora de mamar, la alimentación, el clima que generes para darle de mamar, el estrés y hasta la postura escogida al mamar son algunos de los factores que pueden tener incidencia en que el pequeño reciba la cantidad mínima de leche que necesita.

En general, es mayor la preocupación de las mamás por la calidad y cantidad de su leche que el porcentaje real de las que no producen la suficiente para alimentar de forma óptima a su bebé. Por eso, es conveniente advertir en primer lugar de que no hay motivo para la alarma. Sí puede haberlos en casos concretos, ya sea por la falta de estimulación del pecho, porque no se da de forma frecuente -o se extrae para dársela al peque con biberón posteriormente- por el motivo que sea o porque el bebé no se enganche al pecho bien y por lo tanto no se alimente con la cantidad que necesita de leche materna.

No hay milagros, pero afortunadamente sí hay consejos para intentar aumentar la producción de leche materna. El primero es ponerte en manos de la matrona de tu centro de salud, aunque sea vía telefónica, porque ella mejor que nadie te detallará todo lo que puedas hacer. Además, te invitará a adentrarte en algún grupo de lactancia materna para compartir experiencias y consejos, ya sea presencialmente cuando la situación actual vuelva a permitirlo, o a distancia, por internet. 

Algunos de los ‘tips’ que ella te dará será, sobre todo, la estimulación del pecho de forma natural o artificial. Es decir, bien a través del propio bebé al succionar o con un sacaleches. A veces es necesario insistir, de ahí que también sea interesante dar de comer al bebé a demanda y no por tramos horarios como se hacía en décadas pasadas. Además de que es lo recomendable según los expertos teniendo en cuenta la salud del pequeño, también lo es para estimular más el pecho y aumentar la producción. 

El contexto influye

Por otro lado, la alimentación también es un factor decisivo, no solo para la cantidad de leche sino para la calidad. Si esta es rica nutricionalmente hablando, la cantidad producida no tiene por qué ser tan alta como si no lo es mientras cubra las necesidades básicas del niño. Por eso insisten tanto los especialistas médicos ya desde el embarazo en que la gestante coma variado y de forma saludable. 

Además, un detalle con menor incidencia en la producción de leche pero que también pueden tener algo que ver con ello es la postura escogida al dar de mamar y el contexto en el que se haga. Crear un ambiente relajado, propicio para una situación tan íntima como esta, también es un factor con cierta incidencia en la producción de leche, de igual forma que lo puede ser la postura. Escoge aquella en la que ambos estéis cómodos y en todos los casos comprime tú misma el pecho con las manos para potenciar el flujo de leche. Quizá el pequeño no está comiendo no porque no produzcas suficiente leche, sino porque no encuentra forma de estar a gusto o porque en determinada posición no consigue extraer toda la comida que necesita del pecho de su mamá.

Si después de aplicar estos consejos, utilizar alguna de las prácticas apps para llevar mejor la lactancia que existen y de consultar a la matrona que los ampliará en base a su experiencia y conocimiento, las cosas no cambian, no está de más consultar a tu médico de confianza por si la razón de una baja producción de leche tuviera que ver con algún problema de salud.

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