¿Por qué a veces se engorda dando el pecho?

Es la gran pregunta que me hacen muchas mamás y la respuesta que siempre les digo es la misma: “Cada mujer es un mundo, y para esto también”.

Quiero hacerte varias aclaraciones que harán que entiendas mejor de qué va a depender que engordes o adelgaces y qué puedes hacer. Una mamá con lactancia materna exclusiva tiene un gasto calórico extra de unas 500 Kcalorias al día.

¿Qué significa esto? Que sin empezar a hacer nada ya puedes contar con el gasto que supone salir a correr a “trote” durante unos 45 minutos. ¿Esto mola verdad? Sí, es fantástico, pero por desgracia eso no te asegura que vayas a adelgazar.

¿Por qué no? El primer problema es que como ya sabes a veces durante el embarazo y la lactancia sentimos más hambre de lo habitual y a consecuencia de eso comemos más y encima más rápido, que es peor.

Si comes lo mismo que comías antes de quedarte embarazada y no engordabas, lo lógico es que ahora tampoco lo hagas. Al contrario. Recuerda que tenemos el gasto extra de 500 Kcal diarias.

El sueño o la falta de sueño

Los estudios son muy claros al respecto, dormir menos horas de forma prolongada en el tiempo, o tener horarios de sueño desorganizados favorecen el sobrepeso.

Así que siento deciros que la próxima vez que escuchéis a alguien decir que el dormir mal adelgazaba, como hizo Pilar Rubio en el Hormiguero, va a ser que no es verdad. Su genética y el deporte seguro que han tenido más que ver en su recuperación.

En la genética radica gran parte del problema, y os voy a poner un ejemplo gráfico de mi época de estudiante… Mientras hacía la especialidad compartí piso con varias chicas, unas más gorditas, otras más delgadas, unas más bajas y otras más altas.

Comíamos lo mismo, y básicamente teníamos las mismas rutinas, la misma edad y nuestra vida era similar, porque estábamos estudiando lo mismo y nuestro día a día era prácticamente igual. La diferencia fue que yo no engordé un gramo, mi querida amiga Laura engordó 10 kilos en cuatro meses y el resto engordaron poquito pero algo engordaron.

La genética es así y contra eso no podemos luchar, tu propia genética va a favorecer que engordes o que adelgaces.

Otras posibles alteraciones

Además de todo lo anterior hay dos aspectos relacionados con el posparto que pueden hacer que engordemos.

Por un lado está la ausencia de menstruación durante la lactancia materna. Hay mamás que mientras están con lactancia materna exclusiva no tienen la menstruación y sin embargo hay otras que sí, pero es menos habitual.

La ausencia de menstruación se produce por los bajos niveles de estrógenos, que por otro lado van a enlentecer nuestro metabolismo y van a favorecer la retención de líquidos, lo que puede favorecer que engordemos.

Además de la ausencia de menstruación hay una alteración que a veces se produce en el posparto que quizás hayas oído hablar de ella y es la tiroiditis del posparto. Esta alteración endocrina que afecta alrededor de un 10% de las mamás en periodo de posparto hace que nuestro tiroides se vuelva un poco “loco”.

El cambio hormonal que se produce tanto en el embarazo como después del parto hace que nuestro tiroides no sepa qué tiene que hacer.

Como pasa en el caso de la tiroiditis que comienza con un hipertiroidismo y suele acabar en un hipotiroidismo -éste segundo es el que no nos favorece nada para adelgazar-, cuando se está hipotiroidea lo lógico es engordar.

Dicho todo esto ahora quiero darte algunos consejos que pueden favorecer que adelgaces durante la lactancia.

  1. Mi recomendación es que para evitar tener excesiva “ansiedad” a la hora de comer, hagas cinco comidas al día. Igual que se recomienda durante el embarazo, sí que te aconsejo que comas de forma sana, y que tu dieta tenga una base de fruta y verdura. 
  1. Después de los 40 días de posparto, te recomiendo que hagas algo de deporte. Aunque sea caminar a buen ritmo unos 5-6 km/hora con tu bebé. No sirve ir tranquilamente de paseo. Lo mejor es hacer elíptica o spinning desde luego, pero para eso tendremos que dejar a nuestro bebé durante una horita. Me parece imprescindible introducir la rutina deportiva tras la maternidad. Uno de los motivos que pueden incentivarte a ello puede ser el de recuperar tu figura tras el parto. 
  1. Aprende a hacer ejercicios hipopresivos. Por un lado esto favorecerá la recuperación de tu suelo pélvico y por otro te ayudará a adelgazar. 
  1. Si durante el posparto notas que estás nerviosa, sientes palpitaciones, te notas el pulso acelerado, no descansas bien…Consulta a tu ginecólogo porque puedes tener una alteración tiroidea que cuanto antes se controle mucho mejor.

El resto de los factores que pueden hacer que engordes o adelgaces durante la lactancia materna como tu genética, la ausencia de sueño o la disminución de los estrógenos es algo que no podemos controlar. Eso sí, comiendo de forma sana y equilibrada y haciendo un poquito de deporte, evitando los ejercicios de impacto tipo running o crossfit para no dañar nuestro suelo pélvico, tienes más posibilidades de conseguir adelgazar incluso durante la lactancia.

Artículo elaborado por Yolanda Vélaz, enfermera especializada en pediatría, mamá de dos niñas y autora del blog NadieComoMama y creadora del Método Vélaz.

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