Lactancia artificial

¿Qué biberón le compro a mi hijo?

Cuando el bebé se alimenta exclusivamente de leche de fórmula, conviene tener un mínimo de seis biberones, preferentemente de tamaño mediano y grande.

biberon

A veces hay que probar varios biberones hasta dar con el que más le gusta al bebé.

Hay biberones de muchos tipos, de boca ancha o estrecha, con tetina de látex o de silicona, anticólicos… ¿En qué hay que fijarse para que coma a gusto?

¿Cristal o plástico?

En realidad, la elección del material depende del gusto de cada cual. Lo verdaderamente importante es que es que sea fácil de limpiar por dentro (suelen ser más cómodos los de boca ancha).

El plástico mantiene más tiempo el calor, es más ligero y no se rompe, pero se pone más feo que el cristal.

Si es de plástico, es importante comprobar que está libre de bisfenos A (BPA) una sustancia que puede tener efectos perjudiciales en el bebé. Desde junio de 2011 está prohibida pero, aún así, hay que asegurarse de que el biberón que cumple la legislación.

Lo habitual es que haya que probar varias tetinas diferentes hasta dar con la que más le gusta al bebé.  

Forma

Clásicas: de forma cónica, cómo las de toda la vida.

Anatómicas: con la punta plana, imitan al pezón materno que se aplasta ligeramente en el momento de la succión.

Especiales: pensadas para bebés con necesidades diferentes (por ejemplo, la de prematuros facilita la succión).

Material

Caucho o látex (las de color marrón): blandas y flexibles, se estropean antes y con el uso se vuelven pegajosas y absorben los olores y sabores.

Hay que cambiarlas con más frecuencia, pero su tacto es muy suave y suele gustar a los más bebés.

Slicona: un material sintético, mucho más resistente al contacto con los alimentos, pero menos flexible.
Son transparentes, muy difíciles de rasgar. Cuando empiezan a ponerse amarillas es hora de cambiarlas.

El agujero

Es importante elegir una tetina adecuada a la edad del niño. Así succionará a su ritmo, sin atragantarse.
Hay tetinas con orificios variables (una ranura en lugar de un agujero), lo que hace que su abertura sea mayor o menor según coloquemos el biberón en una posición o en otra. Son muy prácticas pues se adaptan de inmediato a la necesidad del bebé, sin estar cambiando de tetina.

 

La tetina: cuestión de gustos

Etiquetas: alimentación del bebé, biberón, lactancia artificial

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