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Problemas en la lactancia materna

Qué hacer cuando el bebé muerde durante la lactancia materna

Aunque gritar no es la solución (es normal que en ocasiones pueda ser difícil evitarlo por el dolor), existen algunas estrategias útiles que ayudarán a la hora de prevenir o evitar las mordeduras del bebé mientras se alimenta del pecho.

Si has sido mamá en más de una ocasión, y le diste el pecho a tus dos hijos, es muy probable que ya hayas descubierto que no todos los bebés muerden durante la lactancia materna, pero los que sí lo hacen suelen tener la dentición. Y, es cierto, puede ser algo enormemente doloroso, aún cuando para el pequeño pueda convertirse en un gracioso juego.

Por suerte, existen algunos consejos y trucos sencillos que pueden ser de muchísima ayuda para evitar que el bebé muerda cada vez que se alimenta del pecho.

Cuando el bebé muerde durante la lactancia materna

Posiblemente ya te ha ocurrido en más de una ocasión. Estás amamantando a tu bebé, pacíficamente como en las veces anteriores, cuando, de repente, te muerde el pezón. Quizá te asustes, y luego grites fruto del dolor, momento en el que es probable que el pequeño te mire sorprendido, y luego pueda acabar sonriéndose (o no).

Eso sí, una vez ha desaparecido el dolor, es común que te hagas la siguiente pregunta: ¿Cómo asegurarse de que nunca vuelva a suceder?.

Es necesario tener en cuenta que no todos los bebés muerden cuando están amamantando, pero justo a partir del primer momento en el que sucede, es común que se convierta en una gran preocupación para muchas mamás que dan el pecho. Incluso es normal que esa preocupación aparezca mucho antes, incluso antes de que empiecen a aparecer los primeros dientes.

Pero, aún cuando sea doloroso, no tienes de qué preocuparte: si el bebé muerde no tiene por qué significar el final de los días de lactancia materna. Al contrario, si sabes cómo tratarlo adecuadamente, no se convertirá más que en una dolorosa -y graciosa, con el tiempo- anécdota. Pero vayamos por partes.

¿Es necesario destetar al bebé cuando comience a tener dientes?

Muchas personas creen erróneamente que desde el mismo momento en el que el bebé tiene dientes, y presenta la capacidad de morder, es hora de acabar con la lactancia materna y destetar. Pero, lejos de lo que puedas pensar en un primer momento, en absoluto es cierto.

Si el bebé se está amamantando de manera adecuada, y de la forma correcta, no tienes por qué sentir los dientes, incluso aunque tenga la boca llena. Y algo para tu mayor tranquilidad: es físicamente imposible para el bebé morder y amamantar al bebé al mismo tiempo. Es decir, o hace una cosa, o hace la otra. ¿Por qué? Muy sencillo: la lengua cubre los dientes / encías inferiores cuando el bebé se alimenta.

En este sentido, es cierto, algunos bebés nunca llegan a morder, pero morder se convierte en un comportamiento que la mayoría de los bebés intentan, generalmente cuando están en pleno proceso de dentición. No obstante, es necesario tener cierta tranquilidad, dado que las mordeduras se pueden detener con un poco de persistencia, y algo de constancia.

¿Por qué el bebé puede morder durante la lactancia?

El bebé, para amamantarse adecuadamente, necesidad de un agarre y un cierre profundo, haciendo que la lactancia además sea lo más cómoda posible para la mamá. Cuando el agarre es profundo, el bebé simplemente no podrá morder.

El problema es que los bebés con dentición presentan dolor en las encías, de manera que pueden acabar ajustando el agarre, a menudo hacia el final de la alimentación, cuando ya no tienen hambre. Por tanto, tan pronto como modifique la posición de la boca, podrá acabar mordiendo.

¿Cómo evitar que el bebé muerda durante la lactancia?

Para evitar que el bebé muerda, una opción útil es proporcionarle al pequeño un juguete para morder antes de amamantar. O, bien, frotar las encías para aliviar cualquier molestia, y luego vigilarlo de cerca mientras se encuentra pegado al pecho. Esto es especialmente adecuado cuando la mordedura comienza al principio de una sesión de lactancia. Igualmente, es necesario fijarse si el pequeño está abriendo bien la boca para agarrarse adecuadamente.

Como te hemos indicado, es común que la mayoría de las mordidas se produzca al final de la sesión de lactancia, cuando el pequeño no tiene hambre, y acaba aburriéndose. Si esto es así, y además tiende a ocurrir de forma regular, es aconsejable observar si existen señales de aburrimiento. Si te percatas de ello, una opción útil es retirar el seno antes de que comience a morder.

Es muy útil observar la tensión de la mandíbula del bebé antes de que comience a morder, y estar especial pendiente si retira la lengua de su posición normal sobre la encía / dientes inferiores.

No obstante, en caso de que el bebé se encuentre distraído, simplemente no es adecuado forzar la lactancia. Quizá no tiene hambre, o en esos momentos no le interesa la lactancia. Puedes optar por descansar con él en una habitación tranquila, caminar o balancearte.

¿Qué hacer si el bebé muerde?

Generalmente, detener la sesión de lactancia puede convertirse en la forma más efectiva de enseñarle al pequeño que la lactancia, y las mordeduras, no van juntas. Una vez que el bebé haya terminado de morder, retíralo del seno durante un instante; pueden ser unos pocos segundos, o algunos minutos. Todo dependerá de la reacción que tenga el pequeño. Así, si ya tiene dientes, este es un momento ideal para darle algo frío para masticar, o un juguete especialmente diseñado para la dentición.

Si el bebé se enfada y comienza a llorar es una señal de que desea seguir comiendo. Si es así, puedes esperar unos momentos y luego volver a ofrecerle otra vez el pecho.

Eso sí, cuando el bebé muerda no es muy recomendable gritar, no solo por el dolor (aunque en ocasiones es imposible evitarlo), sino gritar como un método para que deje de morder. Al contrario, hay mejores formas de enseñarle que no debe morder, ya que el bebé podría tomarlo como un juego, y continuar haciéndolo, o bien podría asustarse e iniciar una huelga de lactancia

Si el bebé muerde y no suelta el pezón puedes optar por colocar rápidamente tu dedo entre las encías del bebé, para que pueda retirarse sin más. Por otro lado, algunos expertos recomiendan pellizcar con suavidad la nariz del bebé durante un segundo, para que reaccione, abra la boca y suelte el pezón.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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