Alimentación complementaria

Qué son los nitratos y por qué no debería comerlos tu bebé

Están presentes, sobre todo, en algunas verduras. Te contamos en cuales y por que una ingesta mayor de la recomendada es potencialmente peligrosa en los niños.

Los nitratos son sales minerales que los seres vivos vegetales absorben de forma natural de la tierra. Se pueden transmitir al ser humano a través del consumo de hortalizas y agua con altas concentraciones de nitratos, y también pueden consumirse al tomar alimentos procesados que contengan las denominadas sales de nitrito y nitrato (del E-249 al E-252), que son utilizados en el procesado de alimentos como los embutidos.

De entrada, los nitritos no son un compuesto negativo para la salud. De hecho, tal y como apuntan desde Elika, la Fundación Vasca para la Seguridad Alimentaria, “Los nitratos por sí mismos no son tóxicos para la salud humana. De hecho, los nitratos tienen un efecto positivo protector en el estómago y antimicrobiano en los patógenos del intestino, reduciendo el riesgo de úlceras y otros problemas gástricos”. 

Entonces, ¿dónde está el problema? En lo siguiente: “Si la cantidad de nitratos presente en los alimentos o agua es elevada, parte podría convertirse en sus metabolitos perjudiciales para el ser humano (nitritos o nitrosaminas) por reducción bacteriana durante el procesado y el almacenamiento de los alimentos”, apuntan desde Elika.

Los alimentos con más nitratos

Las verduras que más concentración de nitratos acumulan son las de hoja verde. Las espinacas, la borraja, la lechuga iceberg o la rúcula son algunos ejemplos. También el apio, la remolacha o el agua mineral pueden contenerlos, y los productos procesados, como antes mencionamos. La manera en la que se controla su presencia en estos alimentos es legal, ya que las autoridades sanitarias ponen un límite máximo para cada uno de los ingredientes citados. Se pueden consultar aquí las cantidades exactas.

Los menores de edad, desde los seis meses a los 18 años, son el grupo más vulnerable al consumo excesivo de nitritos. Toman, o deberían hacerlo, mucha proporción de verdura en sus dietas, y lógicamente su organismo no es el de un adulto.

Por este motivo, en base a las conclusiones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre nitratos en hortalizas, y también a las recomendaciones de los pediatras en España y nuestros hábitos de consumo, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) elaboró hace tiempo un documento con una serie de recomendaciones para disminuir la exposición a nitratos en los menores de edad. 

Son las siguientes en función de la edad y las verduras de hoja verde que más proporción acumulan de esta sustancia en su composición: 

Espinacas y acelgas

  • Se recomienda no incluirlas antes del primer año de vida. Y en caso de incluirlas en los purés antes del año debe procurarse lo siguiente:
  • En niños de 4 a 6 meses –en esta etapa es recomendable, salvo excepciones descritas por el pediatra, continuar con la lactancia materna exclusiva–, si se incorpora una alimentación complementaria por prescripcion medica, el contenido de espinacas y/o acelgas no debe ser mayor de 25 gramos/día.
  • En niños de 6 a 12 meses, el contenido de espinacas y/o acelgas no debe superar los 35 gramos/día.
  • En niños entre 1 y 3 años: no dar más de media ración de acelgas o espinacas (45 gramos/día. Cantidad a modo de guarnición). Y no dar espinacas y/o acelgas a niños que presenten infecciones bacterianas gastrointestinales.

Borraja

  • Se recomienda directamente no incluirla antes de los 3 años de vida.

En este sentido, la Asociación Española de Pediatría (AEP), otra fuente de referencia en la materia, en sus Recomendaciones sobre la Alimentación Complementaria, también advierte de lo mismo: “Se recomienda evitar durante el primer año de vida las verduras de hoja verde con alto contenido en nitratos, como la acelga, la espinaca o la borraja, por el riesgo de metahemoglobinemia”, indica.  

Además, hace hincapié en que “En el caso de introducirlas en la alimentación, deben representar menos del 20% del contenido total del plato” y apunta también que “En los niños mayores, hasta los 3 años, conviene no dar más allá de una ración diaria de estos vegetales”.

Continúa leyendo