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¿Quién dijo que la lactancia solo es cosa de mamás?

La lactancia exclusiva o mixta no es solo cosa de las mamás, gracias a los nuevos biberones y tetinas los padres ya son parte activa de la alimentación de los pequeños.

Cada vez más hombres echan en falta formar parte del maravilloso vínculo que se crea con el pequeño cuando se le da de comer, bien es cierto que las mamás vienen con ‘los dispensadores de comida’ preparados desde que dan a luz pero la vida cambia y gracias a los sacaleches, la congelación de la leche materna y los nuevos biberones los papás pueden también disfrutar del bonito momento que surge de alimentar al bebé.

La lactancia exclusiva está recomendada por la OMS hasta los seis meses de edad del niño y su continuación hasta los dos años junto con la alimentación complementaria. Muchos padres se agobian cuando se acaba la baja maternal de la mamá porque no saben bien cómo podrán continuar con la lactancia exclusiva pero, aunque no negamos que es complicado, si queremos, podemos.

Gracias a los sacaleches podemos extraernos la leche materna durante la baja e ir guardándola durante los meses de permiso para después tener un pequeño almacén del que ir alimentando a nuestro pequeño.

Extracción de la leche, conservación y almacenaje

La extracción de la leche materna es relativamente sencilla gracias a los sacaleches eléctricos o manuales (hay mucha gente que se apaña mejor a mano).

La conservación se debe hacer en cualquier envase que lleve el logotipo de ‘apto para uso alimenticio’, y si la extracción, la hemos hecho fuera de casa es aconsejable trasladar la leche en bolsas isotérmicas o una botella termo. Si estamos pensando en congelar, lo mejor es hacerlo en recipientes pequeños porque una vez descongelada hay que usarla pronto.

Cuanto menos se exponga la leche al contacto con el aire, mejor. La leche se conserva entre dos y tres días en la nevera y unos cuatro meses en un congelador de cuatro estrellas y algo más en un arcón. Es aconsejable enfriarla durante un rato en el frigorífico antes de introducirla en el congelador. Si usas una bolsa especial de descongelación, conviene meterla dentro de otra para que no toque el hielo ni alimentos congelados que puedan rasgar la bolsa. Además es importante anotar la fecha y hora de extracción para poder usar las reservas en orden cronológico. 

A la hora de descongelar la leche se puede sacar del congelador la noche anterior (aguanta ocho horas en la nevera) o descongelarse justo antes de usarla, poniendo el envase que la contiene bajo el chorro de agua fría y esperar a que se vuelva líquida, para dársela así al bebé en las mejores condiciones. Si la quieres calentar es mejor hacerlo al baño María, no conviene hacerlo directamente en el fuego.

Biberones y tetinas

Una vez tengamos la leche lista llega el momento de dársela al peque, y ahora sí puede ser un buen momento para que el papá tome el relevo.

En Chicco tienen una propuesta exclusiva que nos ha encantado, una línea de productos en la que se incluye el único biberón que evoluciona como la forma natural de succión del bebé. Los biberones y tetinas NaturalFeeling permiten adaptarse a las necesidades del bebé y así los papás podrán acomodarse a sus hijos y no a la inversa. Flujo rápido, medio, regulable, de papilla… Los papás cuentan con todas las facilidades para que sus bebés sean y estén felices.

Lo importante es que la toma con el biberón siga las mismas pautas que la lactancia al pecho: ambiente sosegado y relajado, para que sienta el contacto y amor con su papá o mamá. El momento de la toma representa, de hecho, un conjunto de emociones, comunicación, amor y ternura al que no hay que renunciar.

La lactancia representa una ocasión única para que el papá conozca a su pequeño, aprenda a relacionarse con él y favorezca el establecimiento del exclusivo vínculo padre-hijo. Además, eso ayudará a atenuar el sentimiento de celos, exclusión y abandono que a menudo sufre el neo-papá, no olvidemos que los papás son grandes chicos y que también quieren ser parte activa en este nuevo periodo de sus vidas.

Cuando el peque es alimentado con biberón es esencial que la tetina respete su fisiología, es decir: el proceso natural de la succión. Deberá ser muy suave, elástica, extensible, para no obstaculizar los movimientos de la boca y de la lengua durante la toma, tal como ocurre cuando es alimentado mediante el pecho. Además, una buena tetina, como las NaturalFeeling de Chicco, deberá respetar las modalidades de succión y deglución del niño, que cambian con el paso del tiempo, como demuestran los estudios científicos en este ámbito.

De hecho, en los bebés el mecanismo de la deglución es un proceso dinámico en continua evolución: ha sido comprobado que desde el nacimiento hasta los 6 meses el niño tiene la boca bien abierta, los labios envuelven suavemente el pezón (o la tetina) y mientras abre y cierra la boca la lengua se desliza de adelante hacia atrás llevando la leche a la parte posterior para ser ingerida. A esta edad se aconseja una tetina muy extensible, con forma alargada y abombada, de manera que la boca del niño quede bien abierta. A partir de los 6 meses, los labios están más cerrados y la lengua se mueve creando una onda que favorece la succión (aspiración) y la deglución de la leche. En este momento la tetina deberá ser más larga, para que los labios se queden pegados con la boca no tan abierta. Para acompañar la evolución en la manera de alimentarse del bebé, sin interferir en la fisiología de la succión, la tetina deberá tener formas, tamaños y características distintas según las franjas de edad.

En conclusión, la alimentación de los pequeños es fundamental para su desarrollo y ahí es donde debemos estar pendientes los padres, para ofrecerles solo lo mejor y cuidando a nuestros pequeños.

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