Sin temores

¿Qué riesgos tiene calentar el biberón en el microondas?

El consenso científico es total al respecto: no hay que temer a este electrodoméstico porque su única función es la de transmitir calor al alimento y es muy efectivo en ello.

Con el microondas pasa como con las ondas del teléfono móvil cuando se duerme cercas de ellas, con las antenas 5G y con otros dispositivos sobre los que se generan teorías conspiranoicas o negativas para la salud que terminan calando en una parte de la población, que la ciencia las desmonta. 

De ese falso mito de que las ondas del micro son negativas para la salud se extraen algunas consecuencias. Las más extremas, aquellos casos en los que directamente se retira el electrodoméstico en cuestión y no se vuelve a usar. Algunas intermedias, la idea de que calentar determinadas cosas en él no se puede hacer porque son perjudiciales para la salud. Una de las más extendidas es la de la leche dentro del biberón.

Que no hay problema en hacerlo no lo decimos nosotros, lo dice la ciencia. El único peligro que existe con la leche caliente dentro del bibe es al sacarla del microondas, no durante el uso de este. Y ese problema es el exceso de temperatura, que puede causar quemaduras en la lengua y el paladar del pequeño si no se prueba antes para asegurar que la leche está en las condiciones térmicas adecuadas. 

Por lo demás, el consenso científico es amplio. Todos los expertos coinciden en afirmar que se puede calentar dentro del biberón la leche materna, la artificial y también la de origen animal cuando el niño ya pueda tomarla -a partir del primer año de vida-. El microondas solo transmite calor a los alimentos y, por lo tanto, es la temperatura el único factor que se debe controlar.

Sí que recomiendan que los recipientes sean de vidrio y no de plástico en la medida de lo posible, y también es aconsejable mover la leche antes de probarla y dársela al bebé o al niño pequeño para que la temperatura sea homogénea, ya que los microondas suelen calentar más unas partes que otras de lo que contiene el recipiente. 

Por otra parte, tampoco se pierden más nutrientes que otros tipos de cocinado por el hecho de calentar el biberón en el microondas. Es decir, no es más saludable hacerlo en un cazo y encima se pierde más tiempo, así que no hay motivos para temer al microondas en ningún caso. Más bien todo lo contrario, porque es uno de los aparatos caseros que más ayuda en el día a día a las familias con niños.

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