Técnicas para facilitar el destete a partir de los 2 años

El destete de los hijos puede suponernos un trastorno tanto a ellos como a nosotros. A partir de los 2 años el niño ya comprende lo que le queremos decir y el porqué de las cosas, por lo que Myriam Triana, responsable de la Consulta Médica de Lactancia Materna, nos da unos pequeños trucos para hacer el destete más fácil.

La OMS (y la mayoría de organismos dedicados a la salud de los niños) recomienda lactancia materna exclusiva durante 6 meses y acompañada de otros alimentos hasta los 2 años o más siempre que la madre y el bebé lo deseen. Si dejamos a un niño que mame hasta que desee, la edad natural de destete se situaría entre los 2 y los 7 años, pero a veces llega un momento en que las madres deseamos destetar. Lo ideal es hacer el destete de manera respetuosa para que el niño no sufra, aunque esto lleve algún tiempo. Miryam Triana, responsable de la Consulta Médica de Lactancia Materna del Hospital Vithas Nisa Pardo de Aravaca nos cuenta cómo hacerlo.

A partir de los 2 años los niños comprenden todo y muchos son capaces de expresarse con palabras, así que podemos explicarles cariñosamente que deben ir dejando el pecho poco a poco. Un “lema” fundamental para el destete es “No ofrecer, no negar”. Si lo piden, damos, pero no seremos nosotras las que lo ofrezcamos.

La parte “nutricional” de la lactancia es fácil sustituirla a esta edad por cualquier otro alimento. Así, si nos lo suele pedir para desayunar, podemos anticiparnos y ofrecerle un vaso de leche, por ejemplo; y si suele tomar leche materna como postre de la comida, “cambiarlo” por un yogur.

Pero el pecho también es consuelo, son mimos y puede ser una “herramienta” para dormir. Eso puede costar un poco más… El chupete a partir de los 2 años no es recomendable y muchos de los niños que lactan ni siquiera lo han llegado a coger, pero en caso de rabieta/caída/lloros podemos dar abrazos, besos, caricias… en vez de pecho.

Podemos recurrir a alguna estrategia

Para las noches hay dos estrategias que, aunque no son inmediatas, suelen dar resultado. Una es el cuento de La Teta Cansada, de Monste Reverte Vicuña, con ilustraciones de Victoria Usova, se puede descargar en internet. Es un cuento muy tierno para ayudar al destete nocturno.

La segunda estrategia es el llamado “Plan padre”. El padre poco a poco va adquiriendo “responsabilidad” en la tarea de dormir al pequeño, así como de atenderle en los despertares. Lo ideal es que el padre sea quien duerma al niño la primera vez (tras la cena). De esta manera, si se despierta por la noche, es más fácil que este consiga calmarle. Las rutinas ayudan mucho a los niños, así que es bueno realizar siempre la misma serie antes de dormir (ej. Cena, lavarse los dientes, contar un cuento y a la cama). Si hacen colecho, es bueno cambiar al pequeño al lado del padre. En los despertares tratará también de calmarle para que se vuelva a dormir; se le puede ofrecer un poco de agua o de leche (aunque a estas edades no necesitan comer por la noche. Puede ayudarles a conciliar el sueño y algunos lo asocian a dormir). Si no conseguimos que se calme, podrá acudir la madre y darle el pecho, no se tata de dejar llorar al niño. En el siguiente despertar acudirá el padre de nuevo y vuelta a empezar.

El destete respetuoso es una tarea larga y dura, con sus altos y sus bajos, pero a partir de los 2 años, como hemos dicho, los niños entienden perfectamente lo que les explicamos y son muy comprensivos. Ya sabéis, dosis extra de besos y mimos para ellos, y paciencia y serenidad para los padres (sí, el destete también es cosa de los dos).

Continúa leyendo