El pecho ¡calma!

'Tetanalgesia' o cómo calmar el dolor del bebé dando el pecho

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No lo decimos nosotros, lo dice la OMS. La 'tetanalgesia' es una propiedad muy beneficiosa, no siempre suficientemente aprovechada, de la lactancia materna, que resulta en un remedio natural eficaz frente al dolor, especialmente en bebés.

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Cómo calmar el dolor del bebé con lactancia materna

Pongámonos en situación. El primer año de vida de un bebé se le ponen alrededor de 20 vacunas (algunas se hacen en el mismo pinchazo). El bebé llora por dolor. Los padres se ponen nerviosos por tratar de calmarle. Y al salir de la consulta, muchas madres tratan de calmar a su bebé poniéndole al pecho. De hecho, ya conocíamos el efecto calmante del simple olor de la madre a través de una camiseta o un objeto de consuelo mientras duerme.

Ahora, la propia Organización Mundial de la Salud habla del momento de las vacunas: "se trata de una escena habitual en los centros de salud de todo el mundo: entre lágrimas y sollozos, y abrazados a sus madres o sus cuidadores, los niños hacen acopio de valor para recibir vacunas que les salvan la vida. No obstante, a ningún padre ni profesional sanitario le gusta ver sufrir a un niño. Todos queremos que los niños se sientan tranquilos cuando les hemos de vacunar". ¿Y por qué esperar a la salida de la consulta? Por primera vez, la OMS elabora un documento en el que afirman que es conveniente dar el pecho a los lactantes durante la vacunación.

A esto se le llama "tetanalgesia”, es decir, la unión de las palabras “teta” y “analgesia”. La Asociación Española de Pediatría lo define como "un término creado, medio en broma medio en serio, para designar uno de los efectos de la  lactancia natural y su aplicación como medida de analgesia no farmacológica (sin medicamentos)".  

Dar el pecho para calmar el llanto del bebé, no es nuevo

Se trata de un concepto defendido por muchos pediatras y muchas madres que lo han podido comprobar. Se trata de poner al pecho al bebé antes de realizar una punción o una técnica dolorosa como, por ejemplo, la vacunación. Tanto la succión como el contacto con la madre como la propia leche originan disminución del dolor.

Es algo tan sencillo como aprovechar el efecto de alivio del dolor y de consuelo que tiene el amamantamiento, cuando se realizan pruebas o maniobras médicas dolorosas en los bebés, como la prueba de talón en los recién nacidos, vacunaciones, extracciones sanguíneas para análisis, etc.

La dra. MacDonald señala que “el dolor es algo común a todos los motivos que pueden tener las familias que dudan en vacunar a los niños, y puede sumarse al recelo frente a la seguridad de las vacunas y a las barreras geográficas y hacer que se renuncie a la vacunación”. "La vacunación debe ser una intervención más agradable para todo el mundo, y debemos trabajar para conseguirlo".

Por estas razones, un grupo de expertos de la OMS en asesoramiento estratégico en materia de inmunización (SAGE) estudió la posibilidad de adaptar las directrices para reducir el dolor y el miedo que causa la vacunación. Basándose en el examen exhaustivo publicó el siguiente documento:

  • El personal que lleva a cabo la vacunación debe estar bien informado y tener una actitud calmada y cooperativa. Es preferible utilizar expresiones neutras; por ejemplo, "ahora se la voy a poner" que "ahora le voy a pinchar".
  • Es importante tener en cuenta la edad del paciente para colocarlo correctamente. Si se trata de un lactante o niño pequeño, es conveniente que les sostenga la persona que les cuida; para el resto de pacientes, lo más adecuado es sentarse con la espalda recta.
  • No se recomienda la aspiración (tirar hacia atrás del émbolo de la jeringa) durante las inyecciones intramusculares, ya que se puede aumentar el dolor.
  • Cuando se inyecten varias vacunas de forma secuencial en la misma visita, deben administrarse de menor a mayor posibilidad de causar dolor.

Medidas específicas para calmar el dolor en lactantes

  • La persona que cuida del niño debe estar siempre presente durante y después de la inyección.
  • Es conveniente dar el pecho a los lactantes durante la vacunación o inmediatamente después, siempre que no resulte contrario a las costumbres locales.
  • Se recomienda distraer a los niños menores de 6 años con un juguete, un vídeo o música.

El dr. Duclos cree que estas recomendaciones serán una buena noticia para los padres y cuidadores, los pacientes y los profesionales sanitarios: "Cuando los padres saben qué pueden hacer para consolar a su hijo antes y durante la vacunación, se disipan las dudas”. Esto significa, que el dolor no debe ser una excusa para no vacunar a los niños.

Etiquetas: lactancia

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