Alimentación infantil

Ventajas de hacer la comida para el bebé en casa

Aunque podemos encontrar en los supermercados infinidad de opciones nutritivas para el bebé, no hay duda que siempre es mejor hacer la comida en casa. Te descubrimos todas sus ventajas.

¿Sabías que los niños tienden a desarrollar gustos a largo plazo por ciertos alimentos, y sabores, en función de lo que hayan comido en sus primeros años de alimentación? Además, también se ha demostrado que los bebés suelen mostrar una mayor predisposición a probar nuevos alimentos que sus hermanos pequeños y en edad preescolar.

Se ha encontrado que la comida para bebés es generalmente más nutritiva y sabrosa que la comida procesada comercialmente, especialmente cuando es fresca y, sobre todo, ha sido elaborada con alimentos integrales. Cuando optamos por cocinar a granel, no hay duda que es mucho más barato que las opciones comerciales. Y, además, es posible controlar la calidad de los ingredientes.

Y, lo mejor de todo, es que no es necesario ser expertos cocineros a la hora de hacer la comida para el bebé en casa. Y es que, en la mayoría de las ocasiones, las recetas para bebés se caracterizan por sencillas y muy fáciles de elaborar, especialmente al principio, cuando el bebé está listo para los alimentos sólidos, y necesitamos pocos ingredientes y texturas lo más suaves y cremosas posibles.

¿Cuáles son las ventajas de hacer la comida para el bebé en casa?

Independientemente de que se trate de una papilla, una compota de frutas casera o un puré, no hay duda que hacer la comida del bebé en casa puede ofrecer muchos beneficios y ventajas.

Ahorro de dinero

Los alimentos para bebés comprados en las tiendas pueden llegar a suponer un desembolso de dinero muy grande. Se estima que el bebé tiende a consumir alrededor de 600 frascos de comida para bebés, por lo que, en caso de optar a hacer la comida en casa, es evidente que nos ahorraremos bastante dinero.

Sabemos qué está comiendo realmente el bebé

Aunque hoy en día podemos encontrar papillas, compotas y potitos de verduras y carne para bebés elaborados únicamente con ingredientes cien por cien naturales (incluso de procedencia ecológica en algunos casos), cuando optamos por hacerlos en casa solo nosotros sabemos qué ingredientes hemos usado durante el proceso de elaboración.

De ahí que, en la mayoría de las ocasiones, las elaboraciones infantiles que preparemos en casa tiendan a tener menos grasas y azúcares añadidos. No solo eso, tampoco contendrán conservantes.

Ventajas de hacer la comida para el bebé en casa
Foto: Istock

Variedad adicional

Cuando compramos comida para bebés envasada no hay duda que siempre debemos limitarnos a ciertos tipos de ingredientes. Pero si preparamos nuestra propia comida para bebés, realmente no hay límites, ya que solo dependerá de los gustos de nuestro pequeño.

Mayor valor nutritivo

Como veremos, algunos modelos de procesadores de alimentos y robots de cocina pueden cocinar al vapor, lo que ayuda de forma muy positiva a la hora de conservar todos los nutrientes.

Debemos tener en cuenta que los primeros años de vida del bebé son muy importantes en lo que respecta tanto a su crecimiento como a su desarrollo, y tener una alimentación nutritivamente variada, con todas las vitaminas y minerales necesarios, es una parte esencial.

Es mucho más fresco

No hay duda. Durante el proceso de elaboración de la comida de nuestro bebé en casa podemos utilizar ingredientes cien por cien frescos, en su punto máximo y óptimo de madurez. 

Esto no ocurre con los alimentos para bebés que compramos en las tiendas, ya que suelen cocinarse a un calor extremo durante el procesamiento (con la finalidad de matar las bacterias), y luego se dejan en los estantes de las tiendas durante meses, antes de su consumo.

Podemos hacer grandes cantidades

Especialmente si se trata de algunas elaboraciones cocidas que no se estropean, podemos hacer grandes cantidades para irlas distribuyendo en tuppers a lo largo de la semana, usándolas en función de lo que vayamos necesitando.

Esto es muy interesante, por ejemplo, cuando hacemos purés y cremas de verduras, ya que pueden conservarse muy bien en la nevera o incluso en el congelador, con lo que ahorraremos tiempo, esfuerzo y dinero.

Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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