Dacrioestenosis

Mi bebé tiene los ojos llorosos

Algunos bebés tienen lágrimas en los ojos siempre debido a una obstrucción de los conductos lagrimales. En la mayoría de los casos el problema se resuelve solo, con masajes y mucha higiene.

Mi bebé tiene los ojos llorosos

Los ojos de bebés, niños y adultos siempre tienen lágrimas: Las producen las glándulas lagrimales con el fin de mantener los ojos lubricados y limpios.

Las lágrimas drenan continuamente hacia unos finos tubos llamados conductos nasolagrimales, que van desde los ojos a la parte de atrás de la nariz, que es el lugar dónde las lágrimas se evaporan. Pero cuando los conductos lagrimales están obstruídos, las lágrimas no pueden drenar y se estancan en los ojos. Los médicos llaman a este problema dacrioestenosis.

¿Por qué se bloquean los conductos lagrimales?

Puede haber dos causas: una, los conductos lagrimales no se han desarrollado por completo; dos, los conductos lagrimales están tapados por una membrana fina, una especie de red que impide el paso de las lágrimas. La obstrucción puede ser total, en ese caso, el niño tiene lágrimas acumuladas en los ojos todo el tiempo, o parcial, esto es, las lágrimas aumentan bajo ciertas condiciones, como por el frío, la luz o un catarro. La obstrucción de los conductos puede afectar a un solo ojo o a los dos.

¿Qué debo hacer si mi bebé tiene obstrucción del lagrimal?

Acudir al pediatra o al oftalmólogo sín pérdida de tiempo, porque cuanto antes se diagnostique mejor será la evolución.

¿Cómo se trata este problema?

En la mayoría de los niños el conducto o conductos bloqueados se abren solos antes del primer cumpleaños. El problema puede resolverse antes dando al bebé unos masajes: hay que apretar la parte interna del ojo, donde se junta con la nariz y deslizar el dedo hacia abajo, ejerciendo una presión ligera. Este masaje se hace de dos a cuatro veces al día; no es doloroso pero los bebés suelen protestar con todas sus fuerzas. Antes de darle estos masajes hay que limpiar los ojos con agua o suero fisiológico templados.

¿Y si no se cura?

Cuando a pesar de los masajes y los cuidados, el niño sigue teniendo lágrimas en los ojos e infecciones, el otorrino abrirá el conducto nasolagrimal con un sonda muy fina. Para hacer esta intervención empleará anestesia general, pero el bebé volverá a casa cuando despierta de la anestesia. En unos pocos niños es necesario repetir la operación para mantener abiertos los conductos nasolagrimales.

¿Este problema puede complicarse?

Sí, las lágrimas acumuladas en los ojos son un caldo de cultivo para los gérmenes que producen conjuntivitis. Cuando aparece esta infección los ojos se enrojecen y se llenan de legañas.

 

Cómo evitar las conjuntivitis

Hay que procurar:

  • Evitar que toquen o se acerquen al bebé niños o adultos con conjuntitivitis.
  • Lavar a menudo las manos con agua y jabón después de tocarle los ojos.
  • Procurar en la medida de lo posible que el bebé no se frote los ojos (y si lo hace, lavarle las manos).
  • Limpiar los ojos con agua tibia o suero fisiológico a menudo.

 

 Dr. Ernesto Sáez Pérez es pediatra y experto en neonatología. Autor de “Tu primer hijo” y “¿Qué le pasa a mi hijo?”

Etiquetas: conjuntivitis, pediatra, problemas de vista, salud, salud del bebé

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