Seguridad del bebé

¿A partir de qué mes puede dormir el bebé con una manta?

Es normal tapar al bebé con mantas o utilizar edredones o sábanas gruesas para protegerlo de los lados de la cuna o de la cama. Pero, ¿son opciones realmente seguras?

Hace cinco años, Jordan De Rosier, una estadounidense residente en la ciudad de Washington, encontró a su hijo Sloan, de 7 meses de edad, asfixiado por las mantas de su cuna. Después del terrible suceso, la joven madre quiso compartir esta dolorosa noticia a través de su perfil en Facebook, advirtiendo a los padres.

Dormimos a nuestro bebé con dos mantas: una manta hecha por su abuela y una segunda, a la que estaba muy apegado desde que nació. Durante la noche, al parecer lograba retorcer sus mantas entre los barrotes de la cama, y, a la mañana siguiente, lo encontramos muerto: tenía las dos mantas en la cabeza. Se había asfixiado”.

Después de compartir tal terrible mensaje, la madre continuó haciendo una advertencia: “Siempre pensamos que esto no nos puede pasar a nosotros, a nosotros, a nuestro hijo. Sin embargo, les aseguro que es una amenaza real: por favor, no le des una manta a tu hijo. Pensábamos que Sloan era lo suficientemente mayor porque ya estaba empezando a gatear y tratar de trepar a los muebles. Nos equivocamos. No cometas el mismo error que nosotros”.

Si bien es natural querer que la cuna o la cama de nuestro bebé sea tan cómoda y práctica como la nuestra, no se recomienda que los más pequeños duerman con mantas, almohadas y peluches. Y el caso de Sloan, desgraciadamente, es un buen ejemplo de ello…

¿Cuándo es seguro que el bebé duerma con una manta?

La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés), sugiere mantener cualquier tipo de ropa o prenda de cama suave (lo que incluye no solo mantas, sino también almohadas, sábanas y almohadillas protectoras) fuera de la cuna o del área donde duerma el bebé hasta al menos los 12 meses de edad.

No obstante, como señalan los propios expertos, es fundamental utilizar la edad gestacional del bebé como data determinante, y no su edad de nacimiento. Y esto significa, básicamente, que los bebés prematuros deberán esperar más tiempo.

De hecho, se recomienda no utilizar ropa de cama blanda (como mantas) para bebés hasta 6 meses de edad, debido a la correlación con el síndrome de muerte súbita del lactante. Además, tampoco se aconseja usarla en los meses posteriores, entre 6 y 12 meses de edad, dado que se sabe que aumentan el riesgo de asfixia, atrapamiento o estrangulamiento accidentales.

A partir de los 12 meses de edad, los riesgos disminuyen de forma drástica, pero las mantas gruesas, acolchadas o grandes pueden seguir representando cierto riesgo, especialmente en aquellos casos en los que el bebé ha nacido prematuramente.

Bebé durmiendo seguro en su cuna
Foto: Istock

Hacia los 18 meses de edad, una montaña pequeña y liviana sí estaría bien para la gran mayoría de los bebés. Pero se recomienda que, entre los 12 y los 18 meses de edad, los padres consulten siempre con el pediatra del niño/a.

Sea como fuere, a la hora de abrigar al bebé mientras duerme, lo más aconsejable es usar un saco de dormir para bebés, evitando siempre el uso de ropa de cama. No en vano, incluso en lo que se refiere al uso de almohadas, los expertos aconsejan evitarlas hasta que, por lo menos, el bebé haya alcanzado los 24 meses de edad.

Cómo acostar al bebé de forma segura

A la hora de reducir el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante, los especialistas aconsejan inicialmente dormir al niño hasta al menos los 6 meses de edad en la habitación de los padres. Una precaución que, de acuerdo a los estudios, ayudaría a reducir los riesgos a la mitad.

Además, es de vital importancia que la habitación no se encuentre sobrecalentada, manteniéndose a una temperatura de entre 18 y 19 ºC.

También se recomienda colocar al bebé boca arriba en una cama grande, con un colchón duro, que rellene bien los bordes para que se encuentre cómodo, y no haya riesgo de asfixia entre el colchón y la cama. Es más, incluso durante el día, no es aconsejable acostar al bebé en un moisés o en un cochecito para mantener su cabeza erguida. 

Por otro lado, tal y como hemos indicado, se debe evitar cualquier elemento u objeto añadido a la cama, como almohadas, mantas, peluches o sábanas. 

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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