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Trastornos del sueño infantil

Apnea del sueño en bebés: causas, síntomas y tratamiento

Aunque se suele asociar la apnea del sueño (en especial la apnea del sueño obstructiva) a los adultos, la realidad es que los bebés y los niños también podrían padecerla. Conocer los factores de riesgo y sus causas pueden ser de utilidad a la hora de prevenirla.

La apnea del sueño es un trastorno grave del sueño que se produce cuando la respiración de una persona se interrumpe durante el sueño. Esto significa que, las personas que lo padecen, dejan de respirar de forma repetida durante el sueño, lo que hace que sea posible que el cerebro, así como el resto del cuerpo, no reciban suficiente oxígeno. 

Existen dos tipos de apnea del sueño: la apnea obstructiva del sueño y la apnea central del sueño. La primera es considerada como una de las más comunes, la cual es causada por la presencia de un bloqueo de las vías respiratorias, en especial cuando el tejido blanco en la parte posterior de la garganta colapsa durante el sueño. En el segundo, las vías respiratorias no se encuentran bloqueadas; sin embargo, el cerebro no envía señales a los músculos para que respiren, debido principalmente a la existencia de una inestabilidad en el centro de control respiratorio.

En España, de acuerdo a los diferentes estudios llevados a cabo en distintos subgrupos de edad, se estima que entre 5 y 7 millones de personas sufren apneas de sueño. Y, según las estadísticas, se calcula que alrededor de un 10 por ciento de la población sufre trastorno de sueño crónico y grave.

Sin embargo, ¿sabías que la apnea del sueño también se puede presentar en los bebés? Cuando esto ocurre, significa que el bebé deja de respirar durante el sueño debido a un proceso de respiración incorrecto o a la obstrucción de las vías respiratorias. Eventualmente, el flujo normal de aire a los pulmones durante la inhalación se obstaculiza, y afecta a la respiración.

Cuando un bebé sufre de apnea del sueño es común que se sientan somnolientos y duerman en posiciones inusuales. El patrón del sueño regular del bebé se ve interrumpido al interferir con su respiración. Y suele ser más común entre los niños de dos a seis años de edad. Aunque puede producirse en bebés menores de seis meses, suele ser menos habitual.

En los bebés, la apnea obstructiva del sueño es considerada como una de las formas de apnea más comunes, la cual ocurre cuando las vías respiratorias superiores se obstruyen. Si bien es cierto que el mecanismo de respiración funciona de forma correcta, el flujo de aire se ve obstaculizado como consecuencia de una constricción de las vías respiratorias.

¿Cuáles son las causas?

Existen algunas enfermedades y trastornos que pueden influir en la aparición de la apnea del sueño. A continuación te mencionamos algunas de las más comunes:

  • Inflamación de adenoides y amígdalas. Tanto las adenoides como las amígdalas son tejidos linfáticos del sistema respiratorio superior que desempeñan un papel importantísimo en la lucha contra los patógenos. Pero son vulnerables a las infecciones, de manera que pueden inflamarse fácilmente, lo que puede conducir a la apnea. Es considerado como una de las causas más comunes.
  • Congestión nasal y pulmonar crónica. Cuando se produce de forma repetida la mucosidad tiende a fluir hacia las vías respiratorias inferiores, contribuyendo a los síntomas relacionados con la apnea del sueño. Por ejemplo, la mucosidad puede viajar desde los bronquiolos y acumularse alrededor de la laringe, estrechando significativamente las vías respiratorias. 
  • Enfermedad por reflujo gastroesofágico. Suele ocurrir en los bebés muy a menudo, debido principalmente a que su esfínter esofágico inferior se ha desarrollado poco. Este esfínter no se cierra después de ingerir la comida, de manera que tanto la comida como el ácido presente en el estómago fluyen hacia arriba a través del esófago, hasta alcanzar la garganta y obstruir las vías respiratorias.
  • Exposición a medicamentos y productos químicos. Como por ejemplo podría ser el caso de los analgésicos, los cuales podrían inducir a la aparición de la apnea del sueño como efecto secundario.

También existen algunos factores de riesgo relacionados. Por ejemplo, el peso elevado del bebé en el momento del nacimiento podría provocar apnea del sueño en el recién nacido. Igualmente se sabe que la apnea del sueño puede ser hereditaria, por lo que las probabilidades aumentan cuando uno de los padres u otro miembro de la familia padece la infección.

La prematuridad también puede ser un factor de riesgo, especialmente porque los bebés prematuros tienen un mecanismo respiratorio todavía poco desarrollado. 

¿Cuáles son los síntomas de la apnea del sueño en los bebés?

A continuación te indicamos cuáles son los síntomas que puede tener un bebé con apnea del sueño: 

  • Ronquidos. Es uno de los síntomas más comunes, junto con los resoplidos y los jadeos prolongados.
  • Pausa en la respiración. Es posible notar cómo el pecho del bebé deja de moverse momentáneamente mientras duerme, para luego reanudar el movimiento después de pasados unos pocos segundos.
  • Respiraciones más profundas y pesadas. También es común que se produzca una respiración más profunda, como si al bebé le costara inhalar normalmente debido a la presencia de alguna obstrucción en las vías respiratorias.
  • Despertar repentino. Debido a la falta de oxígeno en el cerebro, el bebé puede despertarse de forma repentina. 
  • Respiración por la noca. Debido a la falta de aire que llega a los pulmones a través de la cavidad nasal, el bebé tiende a respirar por la boca.
  • Somnolencia diurna. Dado que el bebé duerme mal por la noche es muy común que la falta de sueño ocasione somnolencia excesiva y letargo a lo largo del día. Debido a ello, es común que también el bebé se sienta más irritable y nervioso.

¿Cómo se puede tratar?

El tratamiento médico depende tanto de la edad que tenga el bebé como de la condición subyacente que esté provocando la apnea del sueño. El tratamiento con antibióticos es adecuado cuando las amígdalas y las adenoides presentan inflamación debido a una infección, lo que ayudará a reducir la hinchazón. De hecho, una vez que el tejido haya recuperado su tamaño y forma original, la apnea del sueño obstructiva desaparecerá.

No obstante, en caso de que el tratamiento médico no sea eficaz, es posible que pueda ser necesaria la práctica de una amigdalectomía y / o adenoidectomía. Consisten en la extracción de las amígdalas y la extirpación de las adenoides, respectivamente.

En caso de que el bebé pese más de lo aconsejable para su edad, el médico podría recomendar llevar a cabo cambios en la dieta para bajar de peso. El dietista pediátrico, por ejemplo, podría ser de mucha ayuda en este sentido, ya que podría crear un plan dietético útil para que el bebé recupere un peso más saludable.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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