Hidratación

Todas las claves para evitar la deshidratación del bebé en verano

Con la llegada del calor es normal que necesitemos una mayor hidratación. Y esto es aún más importante en bebés y niños pequeños. Te explicamos cómo debe ser la hidratación correcta paso a paso.

Ya está aquí la época del año en la que no tenemos que mirar la predicción meteorológica porque sabemos que hará sol prácticamente hasta septiembre. Con las temperaturas en ascenso son muchos los padres que se preocupan por como hidratar adecuadamente a sus hijos.

¿Mejor leche o agua?

La hidratación del bebé en verano
Foto: Istock

Es fundamental ofrecer líquidos con frecuencia, pero, ¿qué líquidos? Pues en caso de bebés menores de seis meses lo más indicado es ofrecer leche, ya sea materna o artificial. Es muy frecuente que los padres pregunten en consulta cuando pueden ofrecer agua a sus bebés, y aunque las temperaturas sean muy elevadas, evitaremos el agua hasta los seis meses.

El principal componente de la leche es agua y con la ingesta diaria un bebé tiene sus necesidades cubiertas. Si un bebé, con su estómago de pequeño tamaño, se ve saciado con el agua, perderá una toma de leche que, no solamente le hidrataría, sino que le aportaría nutrientes y calorías.

¿Y si no quiere agua?

A partir de los seis meses, cuando damos luz verde a la toma de agua suele suceder muy a menudo que los padres nos digan que su bebé no quiere agua. Básicamente porque sigue prefiriendo la leche. ¿Y esto es normal? Pues sí, completamente normal. Sencillamente al bebé el agua no le sabe a nada. Algunos incluso “se enfadan” al tomar del biberón pensando que es leche y luego resulta que es agua. En consulta suelo explicaros a los padres que es como si lleváis seis meses tomando un refresco dulce y ahora os dieran agua. Pues seguramente no os gustaría que os dieran “gato por liebre”

Os recomiendo ofrecer el agua en un envase diferente al biberón. Primero porque en caso de lactancia materna el biberón es un completo desconocido para el bebé. Y en caso de lactancia artificial es mejor que el bebé contemple el agua como otra sustancia, diferente de la leche, y que, por tanto, se presenta en un envase diferente. Por ejemplo, podéis empezar a usar vasos, botellines…

¿Es normal que mi bebé sude tanto?

Es otra pregunta muy frecuente. El “termostato” de los más pequeños puede estar aún inmaduro y ser especialmente sensible a los cambios de temperatura por lo que pueden sudar bastante. Sobre todo, por la cabeza. No faltan en consulta los padres que comentan que el peque se levanta con el pelo mojado por el sudor.

Esto se debe a la fontanela abierta en la cabeza de los bebés, la llamada “mollera” de forma coloquial, por la que eliminan calor habitualmente.

¿Cómo puedo saber que mi bebé está bien hidratado?

Evitando la deshidratación del bebé en verano
Foto: Istock

Hay varios signos que nos pueden indicar que el bebé está bien hidratado. Por ejemplo, que moje los pañales con la misma frecuencia de siempre, que tenga saliva en la boca o que llore derramando lágrimas.

Por el contrario, si nos encontramos ante una situación de anuria, que significa ausencia de orina, de doce horas o más, un bebé con la boca seca o los labios fisurados, y que además se encuentra irritable, lo más probable es que el bebé esté deshidratado.

En el caso de recién nacidos, si la ingesta de leche no es suficiente, además de no ganar peso de forma adecuada, nos encontraremos con el hallazgo de cristales de urato. En este caso veremos manchas anaranjadas en el pañal. En este último caso os recomiendo consultar con el pediatra sin demora.

¿Aire acondicionado sí o no?

Otra pregunta habitual. Muchos padres se preguntan si usar aire acondicionado ante el riesgo de que su pequeño se acatarre. Pues depende de en qué zona estéis y su meteorología, pero tened en cuenta que el calor excesivo puede ser más peligroso que un catarro. Así que vamos a poner aire acondicionado a una temperatura de 25º-27º y evitaremos que la corriente de aire fría caiga directamente sobre el pequeño.

¿Y la ropa?

Lo más recomendable es vestir al bebé con ropa clara y ligera, con tejidos naturales y transpirables como lino o algodón. Si la temperatura es elevada con una sola capa de ropa es suficiente. Lleva siempre una prenda de algodón de manga larga por si entráis a algún local con el aire acondicionado muy fuerte o por si en el paseo nocturno cae la temperatura. Si empieza a refrescar y te apetece ponerte una rebeca, a tu bebé también.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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