Cómo cuidar la piel de tu bebé

La piel del bebé es delicada y requiere de cuidados especiales. Por eso, es clave prestar especial atención a los productos que utilizamos para su cuidado e higiene.

Tiene el tacto y el olor más maravilloso del mundo. Pero también es tierna e inmadura. La delicada piel del bebé comenzó a formarse en el útero materno durante el primer trimestre del embarazo y hacia la semana 34 su maduración es casi completa. En los días posteriores al nacimiento, su piel viene dotada de una protección extra contra la deshidratación y las agresiones externas. Se llama la vérnix caseosa y es una capa formada por restos de células y grasa que protegía al bebé mientras permanecía en el líquido amniótico. Una vez que nace, se tiende a postergar el primer baño y dejarle esa capa al menos 24 horas para que le proteja. 

Por eso, hay que tener especial cuidado con los factores externos que pueden agredir la piel del recién nacido. Entre estos factores externos se encuentran las agresiones climáticas, ambientales y químicas. Los ambientes secos, el frío, el viento y la humedad, así como el abuso de detergentes no adecuados, pueden provocar la deshidratación de la piel, con la aparición de escamas o piel seca.

Durante el baño 

  • En el baño o en la ducha evita el uso de jabones agresivos, así como de esponjas, guantes de crin, manoplas, cepillos… que puedan irritar la superficie cutánea.
  • Elige el gel y el champú con atención. Fíjate en el pH sus ingredientes (ver siempre el INCI/composición en la parte posterior de la etiqueta) y utiliza sólo líneas infantiles creadas especialmente para proteger y mimar la piel de bebé. En este caso, merece la pena realizar una pequeña inversión para asegurar que los productos que escojas son respetuosos con la piel de tu bebé. Si tu hijo sufre de alguna enfermedad relacionada con la piel, como la dermatitis, deberías acudir a un especialista que estudie su caso y haga una selección de los productos de higiene más recomendados para él.
  • Para el cuero cabelludo, se recomienda el uso de champús elaborados con jabón sin jabón (syndet). Es probable que nunca antes hayas escuchado este concepto: los jabones syndet se diferencian de los otros por su composición. Son productos de higiene, como geles y champús, que contienen agentes limpiadores indicados para pieles sensibles, ya que tienen un Ph muy parecido al de la propia piel del bebé. De esta manera, garantizarás la higiene de la piel de tu hijo a la vez que la proteges. 

Después del baño 

  • Después de un placentero baño debes mantener la piel del bebé bien hidratada. Para ello, usa lociones y leches hidratantes  que tengan una acción emoliente, suavicen la piel y aumenten su elasticidad. La sequedad puede causar picor e irritación.
  • Recuerda que los productos con fórmulas a base de extractos y/o aceites vegetales resultan los más idóneos dada la afinidad de las células vegetales con la estructura de nuestra piel. Su piel inmadura  tiene mayor capacidad de absorción, por lo que cualquier otro tipo de sustancias pueden resultar agresivas o irritantes.

Cómo vestirle 

  • Evita las prendas de lana o fibras artificiales que pueden aumentar el prurito de la piel del niño, sobre todo si tiene dermatitis atópica.
  • No le abrigues en exceso. Es habitual tender a sobreproteger a nuestros hijos del frío, pero en ocasiones también puede ser perjudicial someterles a un calor excesivo, ya que el sudor podría irritar su piel.
  • Procura vestirle con prendas de algodón y, a ser posible, de algodón orgánico.
Laura Lezama Fernández

Laura Lezama Fernández

Especializada en redacción y gestión de contenido digital y redes sociales, ha desarrollado la mayor parte de su carrera en medios de divulgación cultural. Aficionada a la lectura, la escritura y el cine. Es graduada en Comunicación Audiovisual con Máster en Periodismo Cultural y Nuevas Tendencias.

Continúa leyendo