Consejos

Cómo dormir al bebé cuando hace mucho calor

Repasamos de la mano del equipo de Educa y duerme las condiciones ideales y consejos para favorecer el descanso de los recién nacidos.

Dormir bien cuando hace mucho calor es muy complicado. Y dormir de la manera adecuada, descansando lo necesario, es prácticamente imposible en esas noches de verano en las que no corre ni gota de aire y por el día el sol ha “apretado” de lo lindo. Con los niños y niñas pasa exactamente igual que con los adultos en este caso, y con los bebés, tres cuartas partes de lo mismo.

Hay quien tira de ventilador toda la noche, pero la contaminación acústica que genera —aunque sea un ruido blanco si es constante— puede imposibilitar dormir de la forma que uno desea y necesita. Y con el aire acondicionado ya sabemos lo que ocurre: no son la opción ni más sostenible ni más saludable para limitar los efectos del calor mientras dormimos. De todos modos, hay quien los usa, y por eso es conveniente hacerlo con responsabilidad si hay peques en casa.

El equipo de Educa y duerme, especialistas en sueño infantil, han compartido una post muy interesante en Instagram donde divulgan acerca del sueño con calor y los bebés. Nos hacemos eco de la información porque, por mucho que pueda parecer que ya nos sabemos toda la teoría, es posible que algún detalle no lo estemos haciendo bien y en ello puede estar la clave para que nuestro bebé duerma mejor en las noches y días de calor.

Explican desde Educa y duerme que la temperatura óptima de la habitación donde duerme el peque debe estar sobre los 20-22 grados centígrados. “Si la temperatura externa es muy elevada es mejor mantenerla un poco más alta sin que haya cambios muy bruscos de temperatura”, señalan. 

Además, ofrecen algunos tips que pueden facilitar el sueño en los bebés en los días que hace mucho calor en verano. Son los siguientes: 

  1. Evitar la luz. Sobre todo hacen hincapié desde Educa y duerme “el momento de dormir y despertarse”. Podéis abrirlas para que entre un poquito de aire cuando el pequeño está profundamente dormido.
  2. Utilizar ventiladores o aire acondicionado de forma segura. Esto implica que el el chorro jamás apunte al bebé y mantener una temperatura constante, especialmente por la noche si lo dejáis encendido. “Si no se opta por tener el aire toda la noche encendido, se puede refrescar la temperatura de la habitación antes de ir a dormir y cuando entre el bebé, apagarlo”, apuntan desde Educa y duerme.
  3. Ajustar la ropa para dormir. No abrigar en exceso, que es un hábito equivocado en el que tenemos a caer los padres de hijos recién nacidos, sobre todo los primerizos.
  4. Asegurar una buena hidratación.
  5. Mantener una buena circulación de aire en la cuna. Para lo cual, es mejor evitar “los cojines, las mantas, los muñecos… y cualquier otro elemento que empeoren la situación”, concluyen desde Educa y duerme. Además, recuerda que este tipo de objetos pueden ser peligrosos para la salud del bebé —riesgo de asfixia— así que conviene evitarlos también por esta razón. 
Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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