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Invierno

Cómo proteger la piel del bebé en invierno

Aunque tendemos a preocuparnos por la piel de los bebés y de los niños pequeños durante los meses de verano, ¿sabías que el frío también puede afectar a su delicada piel? Te descubrimos algunos consejos útiles que te serán de ayuda.

Cómo proteger la piel del bebé en invierno
Foto: Istock

Al igual que ocurre con los adultos, la piel del bebé puede verse afectada por las distintas condiciones climatológicas típicas del invierno, donde el frío, el aire seco e incluso la presencia de calefactores en el interior de casa, tienden a influir muchísimo. Más aún si tenemos en cuenta que la piel de los más pequeños es todavía muy delicada.

Es más, el aire frío y seco puede acabar haciendo que la piel del bebé se seque con enorme facilidad, motivo por el cual, por ejemplo, no solo es conveniente mantenerla debidamente protegida, con ropa protectora adecuada, sino también hidratada con cremas y lociones un poco más espesas.

Por suerte, manteniendo solo un poco de atención adicional podemos conseguir que la piel del bebé continúe permaneciendo tan suave y flexible como siempre. Y lo que es aún mejor: permanecerá debidamente hidratada y humectada, reduciendo con ello el riesgo de sequedad y aspereza.

Escogiendo un buen hidratante para el bebé

En una piel tan delicada como la del bebé es bastante sencillo que surjan grietas, que pueden acabar siendo muy dolorosas y que pueden, incluso, aumentar el riesgo de infección. Una buena forma de prevenirlo es manteniendo la piel debidamente hidratada y humectada.

Aunque es sumamente aconsejable aplicar una crema humectante antes de salir a la calle, también es particularmente beneficioso aplicarlo también inmediatamente después del baño.

Para hacerlo, después de cada baño, es importantísimo secar la piel del bebé con la ayuda de una toalla limpia, siempre haciéndolo con delicadeza, sin frotar para evitar posibles irritaciones.

Eso sí, es recomendable mantener la piel ligeramente húmeda, ya que tras la aplicación del humectante, conseguiremos retener la humedad todavía presente en la misma. Por tanto, es adecuado aplicar la loción humectante mediante un suave masaje con la piel todavía húmeda.

En caso de que no dispongas de loción humectante para bebés puedes optar por usar aceite de coco, un ingrediente totalmente natural que destaca por ser un buen humectante para la delicada piel del bebé.

La importancia de cuidar los labios del bebé

Suele ser muy habitual abrigar al bebé bien antes de salir de casa e incluso aplicar una crema o una loción hidratante sobre la delicada piel de su rostro, pero tendemos a olvidarnos de una parte importante que también tiende a sufrir las consecuencias del aire frío y seco propio del invierno: los labios.

Para protegerlos y mantenerlos también debidamente hidratados, basta con cubrirlos con una fina capa de vaselina, o bien únicamente con la ayuda de un bálsamo labial suave, lo que ayudará positivamente a la hora de generar una barrera de protección contra el frío, previniendo con ello la aparición de dolorosas grietas también en los labios.

Protegiendo sus delicadas mejillas

Protegiendo la piel del bebé en invierno
Foto: Istock

Debido a la exposición de la piel del rostro al frío, es común que, cuando nos encontremos en la calle, las mejillas del bebé pueden terminar irritándose fácilmente.

Por suerte, evitarlo y prevenirlo es tan sencillo como aplicar al rostro del pequeño una crema hidratante útil para bebés, no solo antes de salir a la calle, sino también después, al llegar a casa.

Eso sí, en caso de permanecer mucho rato al aire libre, es aconsejable colocar una funda de plástico en el cochecito, lo que ayudará a mantenerlo protegido, sobre todo en los días ventosos.

Cuidado con abrigar demasiado al bebé: en invierno también puede aparecer el sarpullido por calor

Durante el verano es muy común que aparezca un sarpullido a lo largo del cuerpo del bebé, como consecuencia del calor (concretamente, por la acción del sudor acumulado en la piel). 

Sin embargo, aunque pueda parecer extraño, durante el invierno este sarpullido también puede aparecer, sobre todo cuando abrigamos en exceso al bebé, o cuando se encuentra sentado en una zona donde exista poca circulación de aire.

Para evitar que este sarpullido se produzca es conveniente asegurarnos de vestirlo con capas de ropa transpirable, de manera que, a medida que notamos que la temperatura aumente, podamos retirarle capas para evitar que suda en exceso.

Cómo escoger un hidratante y humectante adecuado para el niño

A la hora de buscar una loción humectante o una crema hidratante para aplicar en la piel del bebé es importantísimo evitar aquellos productos que contengan alcohol o perfumes. Esto es debido a que, mientras que el alcohol tiende a irritar la piel y dejarla muy seca, los perfumes podrían aumentar el riesgo de reacciones alérgicas.

Las lociones humectantes son ideales a la hora de hidratar y humectar la piel del bebé, pero no es adecuado hacerlo diariamente si la piel del bebé se encuentra en perfecto estado.

En caso, eso sí, de que determinadas áreas de la piel se encuentren muy secas, es ideal optar por cremas o ungüentos con una consistencia más espesa.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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