Lactancia materna

¿Cómo son las crisis de lactancia a partir del primer año de edad?

Aunque la primera crisis de lactancia se suele producir a los 3 meses de edad, lo normal es que ocurran distintos episodios a medida que pasan los meses. Pero, ¿qué ocurre con el bache de lactancia a partir de los 12 meses?

Es poco habitual llegar al año de vida manteniendo la lactancia materna por muchas circunstancias, pero si estás aquí, seguro este aparado te interesa. En este momento, el pecho sigue siendo el alimento principal, pero siempre complementado con la alimentación para llegar al nivel nutricional necesario.

Crisis de lactancia a los 12 meses
Foto: Istock

En estos momentos, existe mucha presión social y sanitaria y es por ello que no es frecuente llegar hasta el año de vida dando el pecho. Se cree que el pecho hace que no coman los alimentos necesarios para su crecimiento y es por ello que se ve un descenso del crecimiento hacia esta edad. Pero nada tiene que ver con el pecho si no que es un desarrollo que entra dentro de la normalidad.

¿Qué es lo que ocurre?

Cuando llega esta etapa, encontramos una reducción del crecimiento, pero nada tiene que ver por la falta de alimentos (ya sea pecho y alimentación complementaria).

A esta edad, el pecho sigue siendo el alimento principal y sigue nutriendo al bebé correctamente, pero es cierto que necesita aportarle esos alimentos para completar el correcto desarrollo.

Cuando la velocidad de crecimiento se incrementa de nuevo, aproximadamente sobre los 15-18 meses los bebés empiezan a comer con mayor interés adaptándose instintivamente sus necesidades.

A los dos años de vida

Las recomendaciones gubernamentales relacionadas con la protección y la promoción de la lactancia materna animan a todas las madres a mantener la lactancia junto con alimentos un mínimo de dos años.

Una vez llegado aquí, creemos que no puede haber más crisis después de todo lo vivido. Pero me temo que puede que otra crisis aparezca a los dos años. Es como si volviesen a ser recién nacidos, demandan nerviosos y frecuentemente.  

¿Qué es lo que ocurre?

En esta etapa, ocurre un gran desarrollo. Los niños son capaces de hacer muchas cosas por sí mismos, pero a la par son muy inseguros y tienen ese recurso de protección, el mamar. Al sentir esa inseguridad, lo que ocurre es que demandan esa protección de su madre.

Suele durar unos meses, hasta que el bebé adquiere más seguridad en sí mismo, entonces la demanda se normaliza y reduce.

Las 'falsas crisis' de los 4 y 8 meses

Crisis de lactancia a partir del año de edad
Foto: Istock

En estos meses puede que tu bebé se muestre más demandante y se despierte más por las noches. Como la mayoría de las veces, culpamos la lactancia especialmente si es exclusiva. Este comportamiento suele aparecer aproximadamente a los 4 y 8 meses.

  • 4 meses: Los bebés empiezan a despertar más por la noche, si dormían varias horas de noche seguidas aumenta la demanda de pecho y piden cada dos horas de noche.
  • 8 meses: Se despiertan llorando en plena noche, reclaman el pecho y se calman rápidamente al mamar.

¿Qué es lo que ocurre?

Este comportamiento no tiene nada que ver con la producción de leche, es más, el pecho es como encuentran la calma.

A los 4 meses, el patrón de sueño cambia. Empiezan a levantarse más a menudo y es por ello que pensamos que es culpa de la producción. Los despertares aumentan ya que aumenta el sueño ligero del bebé.

Cuando llegan los 8 meses, comienza la llamada angustia por separación. Aquí, aún siendo muy pequeños todavía, se dan cuenta que comienzan a ser más independientes. Esto les crea inseguridades al pensar que su madre le puede abandonar. Es por ello que se despierten frecuentemente, nerviosos y demandantes para mostrar a sus progenitores que aún son dependientes de ellos.

Ambas situaciones requieren tiempo y maduración por parte del bebé, dejar la lactancia o iniciar la suplementación con leche artificial no resuelve el problema.

¿Qué consejos podemos daros para superarlas?

  • Siempre acudir a matronas asesoras de lactancia para pedir consejo.
  • Cuando haya una crisis, especialmente las que ocurren los primeros meses, ofrecer el pecho continuamente para regular esa producción.
  • Ofrecer el biberón con fórmula no hará más que alargar ese proceso de adaptación de tu producción y tu bebé.
  • No esperar a que el niño llore para ponértelo al pecho, pues es posible que para entonces su ansiedad se traduzca en desesperación.
  • Paciencia, mucha paciencia. Recuerda esta frase, las crisis vienen y si son bien asesoradas y tomamos buenas decisiones con sentido común, pasarán.
Carla Quintana

Carla Quintana

Diplomada en Enfermeriìa por la Universidad Autoìnoma de Madrid y especializada en Obstetricia y Ginecología, trabajo como matrona poniendo en praìctica un cuidado personalizado, humanizado y cercano hacia la mujer embarazada y su pareja, para asiì poder disfrutar de este momento tan importante sin miedos, empoderada y segura de siì misma.

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