Salud infantil

¿Cómo tratar la bronquitis?

La bronquitis infantil es una enfermedad respiratoria bastante común en niños pequeños que suele resolverse en un plazo de 5 a 10 días con el debido tratamiento médico, aunque en ocasiones puede tardar un poco más de tiempo. ¿Cuál es el tratamiento más adecuado? ¿Y cuándo se prescriben antibióticos?

Especialmente en niños de entre 2 y 4 años (etapa en la que se produce la mayor incidencia), y sobre todo mucho más común cuando hace frío, lo cierto es que la bronquitis infantil se convierte en una enfermedad bastante frecuente, más aún en niños de corta edad. Por ello es una afección que se encuentra habitualmente en la consulta pediátrica, en especial en estos rangos de edad.

Dependiendo del tipo de afectación nos podemos encontrar ante una bronquitis aguda (la más habitual) o una bronquitis crónica (también conocida médicamente como recurrente,que es aquella que dura más de tres meses, o se repite más de cuatro veces al año).

Consiste en la inflamación de los bronquios, que son conductos que encontramos en el aparato respiratorio, en los que se bifurca la tráquea y van, a su vez, subdividiéndose en una serie de ramificaciones cada vez más finas, hasta llegar a los pulmones. Concretamente, es la inflamación de las diferentes membranas mucosas de los tubos bronquiales.

Este proceso inflamatorio afecta también a la propia tráquea, cursando con un aumento de las secreciones y de congestión, además de tos seca e irritativa que puede volverse dolorosa y que poco a poco pasa a ser más húmeda.

Suele ser habitual que la bronquitis se resuelva en un plazo aproximado de entre 5 a 10 días. No obstante, en algunos casos puede llegar a persistir hasta un par de semanas. A pesar de ser habitualmente causada por una infección vírica, cuando los síntomas se agravan o surge fiebre que aparece tardíamente puede haberse producido una sobreinfección bacteriana, que puede tornarse algo más grave y requerir de la administración de antibióticos (siempre bajo la debida prescripción y supervisión médica).

Cómo es el tratamiento de la bronquitis infantil

En la mayoría de los casos no es necesario tratar la bronquitis infantil con antibióticos, dado que la mayoría de las infecciones son causadas por virus. No obstante, en función del cuadro clínico, ante la sospecha del pediatra o por el cultivo de esputo y secreción nasal, podría ser necesaria la prescripción de este tipo de medicamentos. Incluso aquellos niños que han estado tosiendo más de ocho o diez días, por lo general tampoco necesitan antibióticos.

Si el médico cree que el niño/a puede tener bronquitis, lo examinará y escuchará su tórax con la ayuda de un estetoscopio. De esta forma, podrá detectar posibles signos no solo de congestión, sino también de sibilancias. Además, te preguntará acerca de los síntomas que el pequeño ha tenido anteriormente, qué medicamentos ha tomado y las alergias que pueda tener, atendiendo a su historia médica.

Es posible que también ordene la realización de una radiografía de tórax con el fin de descartar cualquier otra afección respiratoria, como podría ser el caso de una neumonía. Y, para descartar el asma, en ocasiones podría también solicitar una prueba de respiración conocida con el nombre de espirometría.

El tratamiento específico para la bronquitis aguda infantil estará determinado por el médico del niño basándose en:

  • La edad del pequeño, su historia médica y su estado general de salud.
  • La extensión del cuadro.
  • Su tolerancia a determinados medicamentos y terapias.
  • Expectativas respecto al curso del cuadro.

En cualquier caso, cualquier tratamiento debe incluir una adecuada higiene de las manos, además de evitar el humo del tabaco.

Se recomienda el aporte de líquidos abundante, en principio por vía oral, a través de sonda o sueros intravenosos si esto no fuera suficiente, siempre bajo vigilancia constante. Además, es fundamental que el pequeño descanse lo suficiente.

¿Qué medicamentos se prescriben para el tratamiento de la bronquitis en niños?

Entre los fármacos comúnmente más empleados nos encontramos con:

  • Mucolíticos: Ayudan a disminuir la viscosidad mejorando la fluidificación del moco, ayudando a que su eliminación sea más sencilla.
  • Corticoides: Son medicamentos útiles para bajar la inflamación, especialmente si esta es muy elevada. En el caso particular de los corticosteroides, por ejemplo, son útiles además para la rinitis alérgica o el asma.
  • Broncodilatadores: Se administran a menudo a través de inhaladores o máquinas nebulizadoras, y son especialmente útiles para ayudar a relajar y abrir los broncos, así como eliminar el moco, permitiendo que el pequeño pueda respirar más fácilmente.

¿Y si el niño tiene bronquitis crónica? En este caso la clave está en reducir su exposición a todo aquello que esté irritando sus bronquios. Por ejemplo, el humo del tabaco de quienes fuman a su alrededor suele ser una de las causas más habituales.

Debemos recordar que generalmente la bronquitis aguda se resuelve entre 1 a 2 semanas, y en la mayoría de las ocasiones no causa ninguna complicación.

Recuerda: los antibióticos no curan infecciones víricas

Solo cuando el pediatra o el médico crea que la infección pueda estar causada por bacterias (y que nos encontremos por tanto ante una infección bacteriana, como ocurre habitualmente con la amigdalitis bacteriana), es cuando indicará la posibilidad de seguir un tratamiento a base de antibióticos.

Sin embargo, los antibióticos no se recetan a menudo ya que la bronquitis, en la mayor parte de los casos, suele estar causada por un virus. Y no debemos olvidar que los antibióticos no funcionan para los virus.

Al contrario, tomar antibióticos cuando en realidad no sufrimos una infección bacteriana puede ser realmente arriesgado y convertirse en un serio peligro para la salud tanto de los adultos como de los más pequeños, ya que su abuso durante años ha dado lugar al desarrollo de bacterias resistentes, lo que significa que ya no responden a los medicamentos de acción antibiótica que sí las podían combatir en un pasado no muy lejano.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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