Salud del bebé

Cómo tratar la tortícolis del bebé: qué debes hacer

Algunos bebés pueden nacer con la cabeza inclinada hacia un lado, o esta se inclina poco después del nacimiento. Cuando se detecta, es importante empezar con el tratamiento precozmente.

Los bebés pueden tener tortícolis a cualquier edad, incluso durante los primeros días. De hecho, es posible que nazcan con ella, aunque es posible que no se detecte hasta pasadas unas semanas.

La tortícolis consiste en una lesión en el cuello, que literalmente significa “cuello torcido”. Afecta a uno de los dos músculos esternocleidomastoideos, que conectan la cabeza y el cuello con el esternón. 

Cuando se presenta desde el nacimiento (aunque es cierto que puede tardar en desarrollarse entre 1 a 2 meses después), lo más común es que se deba a la posición que el bebé tenía en el útero. No obstante, de forma más rara, también puede ocurrir durante el parto, especialmente si se tiene un parto de nalgas o se utiliza fórceps o ventosas.

¿Se puede tratar?

Es fundamental seguir las recomendaciones del médico después del diagnóstico de tortícolis. Es posible que recomiende algunas de las siguientes pautas:

Ayudar al bebé a estirar el lado contraído del cuello

Esto puede ser de mucha ayuda a la hora de relajar el músculo esternocleidomastoideo, el cual suele estar demasiado tenso (de ahí la aparición de la tortícolis). 

Además, es útil para fortalecer el músculo opuesto, lo cual es muy importante si tenemos en cuenta que no se encuentra lo suficientemente tenso. 

A la hora de la siesta

Cuando sea el momento de acostarse por la noche, o de la siesta a lo largo del día, es conveniente colocar al bebé boca arriba (ya sabemos que es la opción más recomendable, al ser la posición más segura a la hora de prevenir la muerte súbita del lactante), preferiblemente con el lado encajado de su cuello hacia la pared.

De esta manera, tendrá que estirar el cuello hacia el otro lado cada vez que quiera moverse para ver la habitación o a sus padres. Si es así, lo más probable es que sea preciso mover la cama para poder colocarlo en la posición adecuada.

Tratamiento del bebé con tortícolis
Foto: Istock

Al momento de jugar

A lo largo del día, podemos colocar al bebé de forma que tenga que inclinar la cabeza o girar el cuello hacia un lado. Cuando lo colocamos boca abajo para jugar puede ser el mejor momento.

Si lo hacemos así, es aconsejable tratar de llamar su atención moviendo los juguetes o haciendo ruidos divertidos, lo que lo animará a mirar hacia nosotros.

A la hora de comer

Cuando sea la hora de comer, se recomienda ofrecerle el pecho o darle el biberón de una forma que lo pueda animar a inclinar la cabeza hacia el otro lado.  En caso de duda, es aconsejable preguntar a la matrona o a una asesora de lactancia.

¿La tortícolis puede desaparecer por sí sola?

Como indica la Asociación Española de Pediatría (AEP), en la gran mayoría de las ocasiones lo más común es que la evolución de la tortícolis del bebé sea positiva, consiguiéndose una resolución total “sin secuelas ni deformidades”.

No obstante, para evitar y reducir al máximo las consecuencias de la tortícolis, los expertos inciden en la importancia de iniciar el tratamiento de forma precoz, siguiendo algunos de los consejos mencionados anteriormente.

Por tanto, cuando se siguen las recomendaciones del profesional de la salud, lo más común es que la tortícolis del bebé desaparezca sin causar ningún tipo de problema. Sin embargo, es conveniente tener en cuenta que los resultados pueden no aparecer hasta pasados seis meses, o incluso más de un año en algunos casos.

De hecho, cuando los estiramientos recomendados empiezan cuando el bebé tiene entre 3 y 6 meses de edad, los ejercicios suelen ser más efectivos.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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