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Contacto físico

Un estudio confirma que el contacto piel con piel alivia el dolor al bebé

Un equipo de investigaciones ha probado que la respuesta del cerebro de los bebés al dolor varía según si sus padres les sostienen con o sin ropa. El hallazgo refuerza la importancia del contacto físico ya que el contacto piel con piel consigue mitigar el dolor que pueden sentir los recién nacidos.

mamá con su bebé en brazos
Fuente: iStock

¿Conocéis el refrán popular 'más a gusto que en brazos'?

Los bebés conocen esa sensación muy bien. No hay nada más cómodo para un recién nacido que los brazos de su madre o de su padre. Por eso, cuando llega la hora de dormir y le tumbas en la cuna, a veces llora y llora con la esperanza de que sus sollozos hagan que tú le cojas en brazos y con un poquito más de suerte, le cantes una nana de esas que tanto le relajan.

La evidencia científica nos muestra que no solo es que los bebés estén muy a gusto en brazos de sus progenitores, es que el contacto piel con piel les alivia el dolor, por ejemplo, de un pinchazo médico. Esto es lo que han averiguado los investigadores del University College de Londres (UCL) y la Universidad de York, en Canadá.

Un nuevo estudio publicado en el 'European Journal of Pain', que recibe el nombre de 'El impacto del contacto de los padres sobre la actividad cortical nociva en neonatos humanos' y realizado por Laura Jones, María Pureza Laudiano‐Dray, Kimberley Whitehead, Judith Meek, María Fitzgerald, Lorenzo Fabrizi y Rebecca Pillai Riddell, encuentra que la reacción al dolor era mayor en el cerebro de los recién nacidos cuando la madre los sostenía con ropa que cuando lo hacía sin ropa.

El autor principal, el doctor Lorenzo Fabrizi, profesor de Neurociencia, Fisiología y Farmacología del UCL, explica que han comprobado que, "cuando un bebé es sostenido por sus padres, con contacto piel con piel, el procesamiento cerebral de alto nivel en respuesta al dolor se ve algo amortiguado". Por lo tanto, no es que el dolor desaparezca sino que el contacto familiar lo suaviza y de este modo, el bebé se siente mejor.

Continúa Fabrizi asegurando que el cerebro del niño "también utiliza una vía diferente para procesar su respuesta al dolor". Estos hallazgos refuerzan el papel vital del contacto entre los padres y sus bebés recién nacidos. No es lo mismo que el niño se encuentre mal estando solo en la cuna que cuando siente la seguridad que le brinda la presencia de su madre o su padre

Sobre el estudio

La investigación analizó a 27 bebés, de 0 a 96 días de edad y nacidos prematuros o a término, en los hospitales de University College de Londres. Los científicos se encargaron de medir la respuesta de su cerebro a un pinchazo en el talón del pie para un rutinario análisis de sangre. Además, analizaron la actividad cerebral a través de unos electrodos colocados en el cuero cabelludo.

Realizaron tres divisiones a la hora de sacar sangre a los bebés, la primera, a bebés sostenidos por sus madres piel con piel, la segunda, a bebés sostenidos por su madre con ropa de por medio y la tercera, a bebés acostados en una cuna o incubadora.

Los investigadores observaron como la repuesta inicial del cerebro al dolor era la misma en los tres grupos, pero a medida que las primeras ondas de actividad del pinchazo momentáneo pasaron, las siguientes sí se vieron afectadas por el hecho de que el bebé fuera cogido piel con piel, con ropa, o sin sujeción.

"El dolor podría ser el mismo, pero la forma en que el cerebro del bebé procesa y reacciona a ese dolor depende de su contacto con uno de los padres" afirma la autora y profesora Rebecca Pillai Riddell, del Departamento de Psicología de la Universidad de York.

Rebecca incide en que sostener a un bebé recién nacido piel con piel es importante para su desarrollo. Esto es así porque sus cerebros son aún prematuros y el correcto desarrollo "depende en gran medida de las interacciones con sus padres".

Algo tan sencillo como sostener al bebé piel con piel tiene una respuesta fisiológica inmediata que se traduce seguridad y calma. Ambas esenciales para el buen crecimiento del pequeño así que desde aquí, te animamos a que pruebes esta nueva técnica para aliviar el dolor y mejorar el bienestar del bebé.

Foto Carla

Carla SMG

Soy periodista y algún día también seré escritora. Me gusta jugar con las palabras para crear mundos y derribar muros, para contar historias, informar, concienciar, emocionar e inspirar. Vivo de atardeceres líquidos, escapadas al monte y recuerdos en hojas de papel.

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