Piel sana

Escuelas para tratar la dermatitis atópica

El nuevo tratamiento contra la dermatitis atópica en niños incluye marionetas, juegos y adivinanzas. En los hospitales han empezado a organizan talleres en los que los pequeños aprenden a aplicarse el tratamiento y aceptar su enfermedad mientras juegan.

Seis de cada diez niños que van al dermatólogo sufren dermatitis atópica, una de las patologías dermatológicas más frecuentes en la infancia, que afecta hasta a un 18% de la población en algunos países de Europa. Y convivir con ella, sobre todo si eres un pequeño, no es fácil.

El número de casos de esta enfermedad, que consiste en inflamaciones y alteraciones en la piel como eccemas, se ha triplicado en los últimos 30 años y es más común en los países industrializados. El dato positivo es que alrededor del 90% de los casos acaba remitiendo con el tratamiento adecuado.

Pero, ¿cómo hacer que un niño comprenda que tiene que tratarse? Es más, ¿es posible que ellos mismos aprendan a aplicarse la crema?

En un primer momento el rascado les alivia, pero es mejor evitarlo, ya que puede producir infecciones y agravar la enfermedad.

Por eso, varios hospitales, como el de La Paz, el Sanitas La Moraleja o el del Sureste, todos en Madrid, o la Clínica Doctor Lobatón en Cádiz organizan talleres en los que se enseña a los niños, mediante el juego, a identificar y solucionar las molestias que la dermatitis atópica puede provocar en su día a día y que, en ocasiones, tienen una solución más sencilla de lo que parece.

Los niños, acompañados por sus padres, aprenden técnicas y trucos prácticos y divertidos para evitar el rascado constante.

También integran las rutinas de aplicarse cremas emolientes, realizar una higiene y no agresiva para su piel, aprenden a identificar qué ropa pueden llevar para evitar eritemas, etc.

 

Consejos generales para tratar la dermatitis atópica en niños

  • Utilizar ropa de algodón 100% u otros tejidos naturales, como lino
  • Lavar la ropa sin suavizante
  • Darse baños o duchas cortas, con agua templada y sin esponja
  • Mantener una temperatura suave en la habitación del niño y utilizar humidificador en los ambientes secos
  • Ingerir alimentos ricos en ácidos grasos esenciales como el pescado azul, los frutos secos o el aceite de oliva
  • Mantener la piel hidratada (2 veces al día)

 

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