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Gimnasia para bebés: los mejores ejercicios

Más allá del trabajo específico de psicomotricidad adaptado a la edad que se hace en las escuelas infantiles, en casa se pueden ejecutar algunos ejercicios básicos con el bebé incluso antes de que empiece a gatear, desde los cuatro meses aproximadamente.

Gimnasia
Gimnasia (Foto: depositphotos)

Cuando se ponen en común dos términos como gimnasia y bebés que a priori suenan difíciles de congeniar por la evidente limitación de movilidad de los recién nacidos, se está haciendo referencia a cualquier ejercicio físico que les ayude a fortalecer la musculatura y tonificar aquellas zonas de su cuerpo que serán claves a la hora de gatear primero y andar después. En todo caso, son ejercicios que se pueden hacer en casa, aprovechando además este momento para seguir fortaleciendo el vínculo con el pequeño, aunque si va a la escuela infantil también recibirá clases de psicomotricidad adaptada a su edad en las que mejorará de forma paulatina y muy palpable. 

Dependiendo de la edad y el nivel de desarrollo del bebé, así serán los ejercicios más adecuados para él. Si gatean o no es un punto de inflexión ideal para diferenciar entre una gimnasia que se centre en todo lo mencionado anteriormente, de otra gimnasia en la que se incorpore un trabajo específico que potencie aptitudes como el equilibrio y la coordinación, tan necesarios para pasar de gatear a caminar. 

En todo caso, centrándonos en la gimnasia casera y no en la que practican con sus monitores y profesores acreditados en clase de psicomotricidad, no son ejercicios complicados, siendo más importantes e interesantes los de etapa inicial, cuando el niño es todavía un bebé. Es en esta fase cuando menos controla su cuerpo y cuando más inmaduro está, por lo que apenas se mueve todavía. Por eso, es bueno ayudarle a trabajar la movilidad con él en casa y también la tonificación muscular tanto de sus extremidades como del cuello. la espalda y el vientre. Estos son algunos de los más interesantes. 

Para los brazos

En los brazos, mientras el bebé está bocarriba y tumbado, tómale por las muñecas y haz cruces con sus bracitos, abriendo y cerrando. También puedes repetir la acción en sentido ascendente y descendente y ligeramente en diagonal. Se trata básica de un ligero trabajo de movilidad articular que le ayude al pequeño a ser consciente de lo que sus brazos pueden hacer, a que se fortalezcan tanto estos como la articulación del hombro. 

Para las piernas

En las piernas, en la misma posición, el ejercicio más interesante que se puede trabajar durante unos minutos es el de encogerlas hacia el vientre y estirarlas de nuevo, siempre con cuidado de no ejercer demasiada presión sobre ellas o sobre la tripa. 

Para los pies

En los pies, la gimnasia se debe centrar en ejercicios de acción reacción; esto es, estimula sus deditos para que los cierre por sí mismo y luego acaricia su empeine para que los abra de nuevo. Más que para fortalecerlos, se trata de despertar sus extremidades y que el recién nacido se familiarice con ellas. Una variante que permite trabajar también las caderas a la vez que las piernas, imita el movimiento del pedaleo en una bicicleta mientras le agarras desde los tobillos. 

Para el torso

Cuando el bebé ya está encaminando la fase previa al gateo y es capaz de controlar poco a poco su cuerpo, se pueden poner en práctica ejercicios un poco más complejos que potencien el trabajo corporal de cara al gateo. Por ejemplo, colócale bocabajo unos segundos y verás cómo hace esfuerzos por ir levantando la cabeza. Él solo trabajará su cuello y su espalda así. También puedes levantar un poquito sus piernas en la misma posición para estimular un trabajo similar en la zona de la espalda. 

La gimnasia es mucho más gratificante si se aprovecha para conectar a nivel humano con el bebé, que se lo pasará en grande si su mamá o su papá juegan y se comunican con él mientras practican los ejercicios. 

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