Cuidados de la piel

Granos en bebés: ¿por qué se producen?

El sudor es un enemigo de los peques porque es el responsable de que aparezcan erupciones en su piel, de ahí que sea tan importante concienciarse de la importancia de no abrigarle más de la cuenta.

Bebé con granitos (Foto: iStock)
Bebé con granitos (Foto: iStock)

Que la piel de los bebés es extremadamente sensible es un secreto a voces. No hablamos de casos especiales como los de pieles atópicas o aquellos peques que sufren algún tipo de urticaria. Hasta los que están perfectamente sanos tienen granitos de vez en cuando. 

Puede ser por el roce con algún tejido, ya sea en la cama o en el cochecito, por la luz directa del sol, por alguna crema para bebés que no ha funcionado bien en su piel, un jabón, o simplemente al sudar. Estos últimos de hecho son muy habituales, lo más parecido a lo que todos tenemos en mente cuando hablamos de “granitos en bebés”. 

Este sarpullido producido por una reacción al exceso de temperatura se conoce como sudamina o miliaria, y es una erupción en la piel en bebés menores de un año de edad. Se produce por la obstrucción de las glándulas del sudor que al no poder liberar el que genera, provoca pequeños granos de color rojo o blanco. Son muy habituales en la frente, la cara, el cuello, el pecho o la espalda por un motivo muy sencillo: se suda más en dichas zonas ya que hay localizadas más glándulas del sudor. 

Cómo actuar

Para evitar que el niño sufra estos episodios de granos y su piel padezca las consecuencias de ello, es recomendable controlar en todo momento cómo de abrigado va el niño, porque es la causa principal de que esto ocurra. Tendemos a abrigarlos de más cuando no es necesario que vayan mucho más abrigados que los adultos. Al no moverse, podría parecer que sí es conveniente, pero en el 100% de los casos se les lleva muy arropados en los carros cuando salen al exterior en días fríos, y en los interiores se comete el error de no quitarles alguna capa de ropa, provocando que pasen calor y suden.  

Por supuesto, es importante también la calidad del material con el que esté fabricada la ropa, siendo el algodón el más transpirable y recomendable en este sentido. Y en caso de que suden a menudo, sobre todo en verano, la higiene diaria es fundamental para que las glándulas del sudor estén liberadas y el bebé rebaje su temperatura corporal al ser refrescado. No es necesario bañar a un bebé todos los días; de hecho, no es recomendable hacerlo, pero sí ser responsables con su higiene, y en los meses de más calor hay que tener cuidado con las cremas porque en muchas ocasiones provocan un aumento de la sudoración también. 

Solo en caso de picores constantes y muy intensos, de molestias o de que la piel adquiera un aspecto preocupante, es aconsejable acudir al especialista médico en caso de que aparezcan granitos en el bebé. 

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