Higiene máxima

¿Hasta cuándo hay que esterilizar los biberones?

Ya no es tal el consenso que otrora existió sobre la necesidad de hervir los biberones después de cada toma del recién nacido, sino que existe diversidad de opiniones entre los expertos médicos al respecto.

Esterilizador de biberones
Esterilizador de biberones (Foto: depositphotos)

Como ocurre, por ejemplo, con calentar los purés previamente congelados al baño maría, algo que muchas personas creen que es necesario hacer cuando basta con calentarlo en un cazo, también está ampliamente extendida la creencia de que esterilizar biberones, chupetes y demás objetos que los niños se llevan a la boca diariamente es una obligación. Y realmente no lo es. Así lo dice al menos la Asociación Española de Pediatría en textos como esta entrada publicada en su blog oficial en la que explica cómo preparar el biberón y cómo limpiarlo después de cada toma. 

De todos modos, el consenso no es total al respecto, ya que hay pediatras que sí recomiendan hacerlo hasta los cuatro meses de vida aproximadamente. De hecho, instituciones como el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria sí que recomienda hervirlos, como se puede leer en su página web oficial. Y la propia OMS, aunque sea en un documento del año 2007, también habla de la esterilización de los biberones recomendable antes de los biberones en cada toma.

Hemos destacado la fecha en la que está fechado este último documento porque es parte de la explicación a por qué hay tanta confusión al respecto. No hace tantos años, la recomendación de la gran mayoría de los expertos eran la de esterilizar siempre los biberones, al menos en los primeros meses de vida del bebé, y ese mensaje caló en muchas madres que hoy son abuelas o tías abuelas. Pero la ciencia no es estática, sino que evoluciona, y en este sentido son cada vez más pediatras los que recomiendan no hacerlo en condiciones normales para no mantener al recién nacido en una burbuja, libre de bacterias con las que tarde o temprano tendrá que relacionarse.

Sin rastro de leche

Lo más importante, en cualquier caso, aparte de consultar a tu pediatra de confianza antes de escoger qué camino tomar, es ser muy estricto con las medidas de higiene, tanto a la hora de esterilizar el biberón como en el caso de que simplemente escojáis lavarlo a fondo. Para lo primero, hay que lavarse previamente las manos de forma cuidadosa y lavar el biberón para eliminar los residuos de leche antes de pasar a la esterilización propiamente dicha. 

Si no lo hacéis, cosa que ya hemos dicho que está avalada incluso por la Asociación Española de Pediatría, sí debéis lavar a fondo el biberón con agua caliente y jabón tras cada toma, tarea que es mucho más sencilla y eficaz si se hace con la ayuda de un cepillo especial para biberones, que es recomendable usar solo para eso.  

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