Enfermedades

Herpes neonatal: la infección grave que se transmite al bebé a través del parto

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La incidencia de infección neonatal por VHS en algunos países desarrollados está alrededor de 1/3500 partos. Es muy poco frecuente pero en los casos que sucede es grave. ¿Qué es el herpes neonatal? ¿Cómo se transmite?

herpes neonatal

La infección neonatal por virus herpes simple (VHS) puede deberse al VHS tipo 1 ó al 2, siendo éste último el más frecuente. La mayor parte de las infecciones por VHS (87%) se trasmiten al feto a través del canal del parto, siendo excepcional la afectación del feto en los dos primeros trimestres del embarazo por transmisión hematógena. Existe la
posibilidad de contaminación postnatal por contacto con lesiones herpéticas no genitales (10% de los casos de herpes neonatal).

En adultos el tipo 1 se recupera con mayor frecuencia de las lesiones orales y el tipo 2 de las genitales. Se ha estimado que la incidencia de la infección por herpes simple en el periodo neonatal es de 1 caso por cada 3.000-20.000 nacimientos.

Herpes simple neonatal: cómo se tramsite

Por lo general, el VHS se transmite durante el parto a través del canal genital materno infectado. Las madres de recién nacidos con infección por VHS tienden a presentar una infección genital recién adquirida, pero muchas pueden no haber tenido síntomas previos al momento del parto.

También puede ser responsables de algunos casos de infección neonatal, la transmisión transplacentaria del virus y la propagación intrahospitalaria de un  recién nacido a otro a través del personal del hospital. Este último mecanismo de transmisión es hoy en día es muy poco frecuente.

Herpes simple neonatal: síntomas

herpes

Las manifestaciones clínicas de la enfermedad se producen entre la primera y la segunda semanas de vida, pudiendo presentar los recién nacidos un cuadro local o una  enfermedad diseminada.

Las lesiones cutáneas típicas de la infección por VHS son las vesículas. Este término se refiere a la presencia de lesiones cutáneas elevadas de contenido líquido transparente.

Es importante que el médico realice un diagnóstico precoz de la enfermedad que le lleve a instaurar un tratamiento específico de la misma y así poder evitar su evolución a formas clínicas más extensas y con un pero pronóstico vital.

Los recién nacidos con enfermedad diseminada y compromiso de órganos viscerales pueden presentar: encefalitis, hepatitis, neumonitis, coagulación intravascular diseminada o una combinación de estas manifestaciones.

Otros signos, que pueden aparecer, en forma aislada o en combinación son: inestabilidad térmica, letargo, hipotonía, dificultad respiratoria, apnea y convulsiones.

El diagnóstico clínico se confirma mediante la determinación de VHS por PCR del contenido de la vesícula.

Otras técnicas diagnósticas que pueden ser utilizadas son: la inmunofluorescencia o la microscopia electrónica. Además de las vesículas cutáneas también pueden analizarse la nasofaringe, los ojos o el líquido cefalorraquídeo (LCR).

La mortalidad es baja en los pacientes con una enfermedad local limitada a piel, ojos o boca. Sin embargo, de no mediar tratamiento sistémico con aciclovir, muchos progresarán a enfermedad diseminada o del SNC. La tasa de mortalidad de la enfermedad diseminada no tratada es del 85%.

Herpes simple neonatal: ¿cómo se evita?

La  cesárea en mujeres con alto riesgo de transmisión, como lo son aquellas que presentan lesiones genitales activas presentes en el momento del parto, ha mostrado reducir la transmisión. No se recomienda el uso de monitores en el cuero cabelludo fetal durante el trabajo de parto cuando se sospecha que la madre presenta herpes genital.

Siempre que una mujer presente una infección genital activa por herpes simple en el  momento del parto se recomienda realizar una cesárea profiláctica a beneficio del feto, independientemente del tiempo transcurrido desde la rotura de las membranas. Esto es especialmente importante en los casos de primoinfección herpética materna. El uso de aciclovir desde las 36 semanas disminuye la reactivación del virus en la madre. Tan pronto como se sospeche el diagnóstico de infección en el neonato deberá administrarse aciclovir 20 mg/kg cada 8 horas EV durante 14-21 días. En el grupo de enfermedad diseminada este tratamiento disminuye la mortalidad del 80 al 15% y las secuelas neurológicas del 100 al 40%. En caso de afectación ocular además se administrará tratamiento local. El RN afecto debe aislarse para prevenir la transmisión nosocomial.

Rosa M. Díaz Díaz es profesora de la Universidad Europea, y doctora de Dermatología en el Hospital Infanta Sofía San Sebastián de los Reyes de Madrid.

Etiquetas: parto

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