Salud del bebé

Hidrocele: qué es, síntomas, causas y tratamiento

Aunque puede surgir a cualquier edad, siendo también común en hombres a partir de los 40 años de edad, o en la adolescencia, los recién nacidos suelen ser los más afectados. Por suerte, no suele causar dolor ni ocasionar problemas o daños en los testículos.

Un hidrocele consiste en una hinchazón en el escroto, el saco delgado que contiene los testículos. Ocurre cuando se acumula demasiada cantidad de líquido en su interior. Se trata de una afección común en los recién nacidos, aunque los niños y los adolescentes también pueden sufrirla. Es más, los hombres mayores también pueden llegar a contraerla.

Aunque puede parecer una afección seria, especialmente cuando surgen y aparecen algunos de los síntomas más evidentes (como la hinchazón), e incluso a pesar de que puede ser doloroso en ocasiones, por suerte no produce ningún tipo de daño al testículo, y podía además desaparecer por sí solo. No obstante, siempre es necesario acudir al médico desde el momento en el que surjan las primeras señales.

¿Qué es un Hidrocele?

Un hidrocele consiste básicamente en un saco lleno de líquido, el cual tiende a formarse alrededor de alguno de los dos testículos. Suele ser más común en los recién nacidos y en los bebés, aunque se sabe que los adolescentes también pueden llegar a sufrirlo en algún que otro momento.

Se calcula que cerca de entre un 10 a un 15 por ciento de los hombres nacen con un hidrocele. Y aún cuando se trata de una afección que afecta sobre todo a niños pequeños, cualquier hombre de cualquier edad podría también tener uno.

Las mamás y papás de bebés afectados por un hidrocele deben permanecer tranquilos. Generalmente no representan ninguna amenaza para los testículos. Es más, suelen ser indoloros y pueden llegar a desaparecer sin ningún tipo de tratamiento médico.

Sin embargo, cuando surge algún tipo de hinchazón en el escroto (esto es, hinchazón escrotal), es necesario consultar al médico para descartar otras causas que son mucho más graves y dañinas, como por ejemplo podría ser el caso del cáncer de testículo.

¿Cuáles son sus causas? ¿Por qué se forma o aparece?

Hacia el final del embarazo, los testículos del niño varón descienden del abdomen hacia el escroto, el cual consiste en el saco de piel que contiene los testículos una vez han descendido.

Durante el desarrollo fetal, cada testículo cuenta con un saco natural a su alrededor lleno de líquido. Normalmente, este saco tiende a cerrarse y el cuerpo absorbe el líquido en el interior durante el primer año de vida del bebé. Sin embargo, en los bebés que tienen un hidrocele, esto no sucede. Los especialistas estiman que los bebés prematuros presentan un riesgo mayor de tener un hidrocele.

Pero como te hemos comentado, los niños más mayores, los adolescentes e incluso los adultos también pueden sufrir uno. En una etapa más adulta, el hidrocele generalmente se produce cuando el canal a través del cual los testículos descienden no se cerró por completo, y ahora en su interior entra líquido. O, bien, cuando el canal se vuelve a abrir nuevamente. Si esto ocurre, puede hacer que el líquido se mueva desde el abdomen hacia el escroto.

Eso sí, esta no es la única causa relacionada. También pueden surgir como consecuencia de una inflamación, como por ejemplo por una infección (epididimitis) o cualquier otra afección, o una lesión en el escroto o a lo largo del canal testicular.

¿Qué síntomas produce un hidrocele?

En la mayoría de las ocasiones el único síntoma suele ser la hinchazón del escroto. De hecho, únicamente en raras ocasiones los hidroceles causan algún tipo de dolor. Pero sí puede surgir una sensación de pesadez en el escroto afectado, especialmente en los jóvenes y en los hombres adultos. Por otro lado, en ocasiones la hinchazón puede ser peor por la mañana que por la noche.

No obstante, si surge dolor repentino o intenso es necesario buscar el debido tratamiento médico, dado que podríamos encontrarnos ante otra condición muchísimo más grave, y que se convierte en una auténtica emergencia médica, conocida bajo el nombre de torsión testicular. La torsión ocurre cuando los testículos se tuercen, debido a una lesión, un traumatismo o un accidente.

¿Cómo se diagnostica y cómo se trata?

Para diagnosticar la posible existencia de un hidrocele el médico llevará a cabo un examen físico. Durante el examen el especialista no podría sentir con normalidad el testículo en el interior del escroto, como consecuencia de la acumulación de líquido. También puede verificar la sensibilidad haciendo brillar una luz a través del mismo (transiluminación). Así, cuando existe líquido el escroto dejará pasar la luz, y el escroto parecerá que se ilumina con la luz que pasa.

Una vez se diagnostica, el tratamiento dependerá del momento en el que éste se ha formado. Por ejemplo, si se trata de un recién nacido o de un bebé, por lo general el hidrocele desaparecerá por si solo en el plazo de aproximadamente un año

Si no desaparece, o si se vuelve muy grande, podría ser necesaria la realización de una cirugía, la cual se realiza bajo anestesia y solo requiere estar en el hospital o en la clínica unas pocas horas. El urólogo realiza un pequeño corte en el escroto o en el abdomen (lo que dependerá de la ubicación del hidrocele), y el líquido se eliminará quirúrgicamente.

Otra opción útil es drenarlo con la ayuda de una aguja larga. Para ello, el especialista inserta en el saco una aguja con el fin de extraer el líquido.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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