Alergias infantiles

La alergia más común de los bebés es a la proteína de la leche de vaca

Así lo acaba de asegurar doctor Juan José Díaz Martín, del Servicio Gastroenterología y Nutrición Pediátrica del Hospital Universitario Central de Asturias, con motivo de La Semana Mundial de la Alergia.

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Fuente: Istock

Son muchas las preocupaciones de los padres cuando acaban de tener un bebé. Pero, sin duda, la más importante es su salud y en esta entran, por supuesto, las alergias. Así que, no está de más conocer que la alergia a la leche de vaca constituye el tipo de alergia más común en niños menores de un año de vida.

No lo aseguramos nosotros: esto es lo que ha afirmado el doctor Juan José Díaz Martín, del servicio de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica del Hospital Universitario Central de Asturias, tal y como informa el portal Infosalus.

Y, es que, según el experto, “en la actualidad, entre el 6 y 8% de los niños de un año presenta algún tipo de alergia alimentaria y la alergia a la proteína de la leche es la principal causa de estas estadísticas”.

Además, esta alergia no es la única que preocupa a los especialistas, los cuáles señalan que en los últimos años están viendo un aumento significativo de las enfermedades alérgicas en niños. ¿Cuáles serían los motivos? De acuerdo al doctor Díaz Martín, existen múltiples factores, aunque destaca “factores asociados a la industrialización y al desarrollo, los cuales tienen efectos muy importantes sobre la microbiota intestinal”.

Y es que, esta última es, de acuerdo a sus palabras, un elemento clave para el adecuado funcionamiento del sistema inmunitario: el responsable de la aparición de alergias.

Además, también habla de la reducción de hijos en las familias, del consumo de antibióticos o del aumento de los partos por cesárea, como posibles responsables de la alteración de esta microbiota y, por tanto, de la protección frente a alergias.

¿Qué es exactamente la alergia a la proteína de leche de vaca?

Uno de los principales errores de concepto que cometemos es el de confundir este tipo de alergia con la intolerancia a la lactosa (otro problema bastante común).

Mientras que el primero es un problema desencadenado de la falta de producción de lactasa del cuerpo (la enzima que digiere la lactosa), esta podría considerarse resultado de una respuesta inapropiada del sistema inmunitario frente a las proteínas de la leche de vaca, tal y como informa Infosalus.

¿En qué se traduce esto? En una enfermedad que afecta a la piel, al sistema respiratorio y al correcto funcionamiento del intestino. “Es una enfermedad que puede llegar a poner en riesgo vital a los pacientes, sobre todo, debido a exposiciones inadvertidas a la leche, que a veces se encuentra oculta en muchos alimentos”, comenta el doctor Díaz Martín.

Eso sí, no solo hay un tipo de alergia a la leche, existen varios. De aquí podemos concluir que no siempre el diagnóstico está claro. Mientras que algunos de los tipos más frecuentes se pueden diagnosticar rápidamente, otros pueden tardar en manifestarse horas después de la ingesta de este alimento y con síntomas parecidos a otras afecciones intestinales, por lo que el diagnóstico puede tardar algo más.

La influencia en la salud psíquica del niño

Tener alergia a la leche de vaca es un problema, tanto a nivel físico, como a nivel psicológico. Los desencadenantes físicos los hemos comentado pero, ¿qué pasa con la salud mental del menor?

También puede verse afectada: el niño puede sufrir aislamiento social (los padres tendrán que tener mucho cuidado con lo que come y podrían elegir no llevarle a campamentos, a excursiones, a cumpleaños o no dejarle salir a dormirá casa de un amigo). Además, tal y como comenta el doctor, el retraso del diagnóstico puede prolongar la angustia del pequeño al observar que los síntomas no mejoran.

Otro problema psicológico puede ser el miedo: “es una enfermedad que puede poner en peligro la vida de los pacientes, debido a exposiciones incontroladas a la proteína, oculta en ocasiones en algunos alimentos”.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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