Aprendizaje infantil

La curiosidad infantil puede ayudar a predecir habilidades cognitivas futuras

Desde el nacimiento, los seres humanos son, por lo general, criaturas curiosas. Y ese deseo natural de comprender cómo funciona el mundo tiende a hacerse evidente durante la infancia, especialmente cuando somos muy pequeños.

La curiosidad infantil puede ayudar a predecir habilidades cognitivas futuras
Foto: Istock

La conocida como primera infancia se convierte en el momento de mayor aprendizaje y descubrimiento. Y, además, es cuando el bebé tiende a tener muchísima curiosidad por todo lo que le rodea. 

Cuando un niño comienza a moverse, se le abre todo un mundo de descubrimientos. A partir de ese momento puede comenzar a tocar casi cualquier cosa que esté a su alcance. Y dado que el niño pequeño todavía no es del todo consciente del peligro que supone, es fundamental garantizar su seguridad a la vez que cultiva su curiosidad.

Durante los primeros años de vida, el niño desarrolla la curiosidad cuando está en acción utiliza todos sus sentidos, lo que incluye la vista, oído, tacto, olfato y gusto. Así, tocar objetos le permite descubrir su textura, peso, sabor y dolor, además del ruido que realizan.

Dado que el niño pequeño vive el momento presente, y su cerebro se está desarrollando continuamente, aún no es capaz de prever las consecuencias de sus acciones. Por lo que, a pesar de una instrucción concreta y clara, el niño puede continuar tocando un objeto incluso aunque no debería hacerlo. ¿Sabes por qué? Principalmente porque está repitiendo la acción que ha aprendido.

Repetir ese gesto “prohibido” le permite comprender completamente su alcance. Y, cuando lo vuelve a hacer, a menudo mira a sus padres a los ojos, no como un desafío, sino para confirmar que, efectivamente, ese es el gesto que no debe hacer.

La curiosidad del bebé
Foto: Istock

En el caso de los recién nacidos, mientras que tienden a utilizar sus ojos para investigar rostros y sonidos, los niños pequeños sí son capaces de agarrar aquellos objetos que les parecen interesantes, y concentrarse también en una gama amplia de actividades.

Ahora, un reciente estudio, llevado a cabo por la Universidad John Hopkins y publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, se ha convertido en uno de los estudios iniciales en enfocarse en bebés que no han empezado a hablar. Según los investigadores, si el niño pequeño está cautivado por los trucos de magia, y no se cansa de las travesuras fascinantes o las ilusiones, esto podría ser una predicción de su futura capacidad cognitiva.

Acercándonos a lo que dice el estudio

Con la finalidad de averiguar en qué medida los bebés, de forma individual, tienden a responder al mundo de forma diferente, los científicos estudiaron a un total de 65 bebés a lo largo del tiempo, midiendo su interés en los trucos de magia.

A los 11 meses de edad, los investigadores mostraron a algunos bebés un juguete con funciones básicas, mientras que otros visualizaron un juguete que parecía ser capaz de atravesar una pared. Luego, cuando los bebés tenían 17 meses de edad, vieron un nuevo juguete que se comportaba de forma normal, o uno que parecía flotar en el aire.

Como señalan los autores del estudio, descubrieron que algunos bebés se veían más afectados por eventos sorprendentes que otros. Así, cuando el objeto parecía haber atravesado una barrera sólida a la edad de 11 meses los bebés tendían a tomarse más tiempo, mostrando interés. Y eran los mismos que se encontraban más tiempo observando el juguete que, a los 17 meses, parecía flotar en el aire.

De acuerdo a los autores, los bebés tienden a notar la novedad y se ha descubierto que esta preferencia por la novedad (es decir, mirar durante un período mayor de tiempo a los nuevos estímulos) es un predictor de su futura inteligencia.

A los 3 años, los científicos confirmaron que aquellos bebés que miraban por más tiempo los “eventos inesperados” fueron calificados por sus padres como los más curiosos. Así, el grado de interés de un bebé en aspectos sorprendentes del mundo permanecería constante a lo largo del tiempo, pudiendo predecir su capacidad cognitiva futura.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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