Necesidades del bebé prematuro

La viabilidad de niños prematuros según la semana de nacimiento

Un recién nacido prematuro es aquel que nace antes de las 37 semanas de edad gestacional. Sin embargo, existen grandes diferencias según la semana de nacimiento. Resolvemos algunas dudas.

Cuando un bebé nace de forma prematura, su evolución y sus necesidades varían mucho en función de la semana de nacimiento. Rafael Montero, responsable del servicio de UCI pediátrica y neonatal del Hospital Vithas Nisa Pardo de Aravaca nos explica las diferencias.

En los últimos años, se ha bajado progresivamente la edad gestacional (EG) y peso en que se considera viable al prematuro, hasta 23-24 semanas de edad gestacional y 400-500 gramos de peso. Los bebés inmaduros pueden presentar problemas para regular la temperatura, respirar y alimentarse, tres funciones esenciales que son apoyadas en las unidades de Neonatología: se les mantiene en una incubadora, con diversos soportes respiratorios y se les ayuda en la alimentación por vía intravenosa y por vía enteral. La llegada de un gran prematuro supone un gran impacto para los padres, siendo la situación neurológica la que más preocupa. Es fundamental apoyarles en esta situación angustiosa, que en ocasiones puede suponer hasta 4 meses de hospitalización del niño. Gracias a las nuevas técnicas y cuidados, su supervivencia ha mejorado significativamente, sin que ello suponga un incremento en las secuelas a corto y largo plazo. Las secuelas más frecuentes que encontramos en los grandes prematuros son retrasos madurativos o psicomotores de diverso grado, patología pulmonar crónica (displasia broncopulmonar) y retinopatía (trastorno ocular que puede afectar a la visión en diferente grado).

Viabilidad y supervivencia

  • 35-37 semanas de EG: supervivencia 98-100%.
  • 30-34 semanas de EG: supervivencia 95%, secuelas 15%.
  • 28-29 semanas de EG: supervivencia 80-85%, secuelas 30%.
  • Edad Gestacional < 28 semanas: supervivencia 50-70 %, secuelas > 50%.

Precauciones y cuidados tras el nacimiento

En el momento que nace un gran prematuro es fundamental evitar la pérdida de calor. Otro punto básico es asegurar una adecuada ventilación, porque algunos no respiran de forma espontánea. Además, en los últimos años, las unidades de neonatología realizan buenas prácticas que buscan favorecer el desarrollo neurológico y emocional del recién nacido enfermo y disminuir el estrés y la carga de sufrimiento que conlleva para los pequeños y sus familias el tiempo de ingreso, como son la protección contra la luz y el ruido, la participación de las familias en el cuidado del prematuro y el método canguro, entre otras. Los prematuros se ven con frecuencia sometidos a técnicas dolorosas y se ha comprobado que la exposición al dolor de forma temprana, repetida y prolongada puede contribuir a la aparición de alteraciones en el desarrollo cognitivo y en el aprendizaje. Por eso se utilizan métodos no farmacológicos para intentar disminuir el dolor, como utilizar una solución de sacarosa al 20% (0,2-0,5 ml) 2 minutos antes de procedimientos dolorosos o aprovechar durante las tomas de pecho o el canguraje para realizar los procedimientos. Los recién nacidos prematuros no pueden cubrir sus necesidades solo por vía digestiva, por lo que se utiliza nutrición parenteral para alimentarles por vía intravenosa, lo que ayuda a aportarles las necesidades de hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales hasta que se pueda empezar la nutrición enteral.

La importancia de la leche materna

La leche materna ocupa un papel fundamental en la alimentación de estos niños: no solo cubre las necesidades calóricas, sino que protege de infecciones, interviene en la maduración cerebral, en la agudeza visual y favorece la interacción madre-hijo. En el caso de que, por alguna razón, no se pueda dar lactancia materna, existen leches específicamente preparadas para este tipo de pacientes.

Tiempo de ingreso hospitalario

Dependiendo de la edad gestacional, el peso al nacimiento y de la aparición de complicaciones, la duración del ingreso puede ser muy variable. El alta se plantea cuando:

  • Controlen adecuadamente la temperatura.
  • No realicen apneas o sean leves.
  • No necesiten ningún soporte respiratorio, aunque algunos se dan de alta con oxígeno domiciliario.
  • Pesen entre 1.800-2.200 gramos (variable según centros hospitalarios).
  • Coman adecuadamente al pecho o biberón y ganen peso.

Artículo escrito por Rafael Montero, responsable del servicio de UCI pediátrica y neonatal del Hospital Vithas Nisa Pardo de Aravaca (Madrid).

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