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Salud del bebé

Las deposiciones del bebé: ¿en qué debemos fijarnos?

Independientemente del tiempo que tenga el bebé, es normal que muchas mamás y papás se preocupen cuando sus deposiciones cambian de repente, o adquieren una tonalidad distinta o poco común. ¿Qué es lo normal, y en qué deberíamos fijarnos?

Las deposiciones del bebé
Foto: Istock

Es normal que las deposiciones del bebé puedan generar cierto estrés y ansiedad en muchos padres, especialmente cuando la mayor parte de los días tienden a presentar unas características determinadas, y de repente el color o la consistencia cambian. Pero las dudas pueden ir mucho más allá, comprendiendo incluso hasta qué punto la cantidad sería o no normal.

Independientemente de que el bebé esté alimentándose con leche materna, con leche de fórmula, o una combinación de ambos, te descubrimos en qué deberías fijarte cuando se trata de la caca del bebé.

La caca del recién nacido

Aunque la cantidad de veces que un recién nacido tiene una evacuación intestinal puede variar ligeramente, la mayoría suele tener entre una a dos evacuaciones al día a lo largo del primer mes de vida. Pero no siempre ocurre así.

De hecho, en la primera semana de vida, el bebé alimentado con leche materna puede tener deposiciones prácticamente después de casi todas las comidas. A la vez que un recién nacido alimentado con leche de fórmula puede tener menos pañales manchados. Sea como fuere, ambas situaciones son absolutamente normales.

Después del meconio, el cual suele durar entre 24 a 48 horas y consiste en la primera deposición del bebé, de color negro o verde oscuro (similar a la apariencia del alquitrán), entre el tercer y el sexto día de vida el meconio negro espeso empezará a transformarse en una deposición de transición más delgada, de color amarillo verdoso o marrón verdoso y algo más suelta.

Después del sexto o séptimo día es común que las heces se vuelvan mucho más claras. Cuando el recién nacido se está alimentando exclusivamente con leche materna, las deposiciones a menudo tenderán a ser de color amarillo dorado, aunque el color puede variar ligeramente.

Sin embargo, en caso de que el bebé se alimente con leche de fórmula, es común que su caca sea más firme y presente, además, un olor bastante más fuerte. Además, es habitual que su color sea ligeramente marrón.

Cómo debe ser el color de la caca del bebé

La deposición del bebé puede presentar una amplia variedad de colores. Y sin embargo ser absolutamente normal. De hecho, la mayoría de los colores son absolutamente normales, aunque su tonalidad variará ligeramente:

  • Verde oscuro o negro. Suele caracterizarse por ser la primera caca del bebé, la cual aparece después del nacimiento y a lo largo de los dos primeros días. Es conocido con el nombre de meconio.
  • Verde. Consiste en una combinación de meconio y de leche materna o de fórmula, la cual aparece los primeros días de vida.
  • Amarillo-marrón o verde-marrón. Puede surgir en bebés que toman leche de fórmula, o que consumen tanto leche materna como de fórmula.
  • Amarillo anaranjado o amarillo-mostaza. Es muy común en bebés alimentados exclusivamente con leche materna.
  • Marrón o amarillo-marrón. Suele ser común después de la introducción de los primeros alimentos sólidos.
Cacas del bebé
Foto: Istock

Cuidado con los colores inusuales

Eso sí, en algunos casos, un color inusual podría ser una señal de un problema médico, por lo que, en caso de duda, es sumamente recomendable comunicarse con el pediatra:

  • Blanco o gris. Aunque originalmente es poco común, podría ser un síntoma de alguna afección en la vesícula biliar o en el hígado.
  • Negro. Una vez haya terminado el período de meconio, podría ser una señal de sangrado en el interior del tracto digestivo.
  • Negruzco-verde. Con una apariencia similar al alquitrán, después del quinto o sexto día de vida se trata de una tonalidad que no es normal.

¿Cómo es la deposición del bebé después de empezar con la introducción de los alimentos sólidos?

Nuevamente, desde la introducción de los alimentos sólidos es normal que el color, la consistencia y la frecuencia de la caca del bebé vuelvan a cambiar, algo que suele ocurrir aproximadamente a los 4 a 6 meses de edad.

A partir de ese momento, es normal que las deposiciones sean más espesas. Mientras que en función de los alimentos que consuma el color de las heces igualmente cambiará.

Por ejemplo, los guisantes o las judías verdes pueden volver las deposiciones de color verde. Mientras que las zanahorias pueden volver la caca de color anaranjado.

Por otro lado, también es normal que se encuentren alimentos no digeridos.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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