Bebés prematuros

Llegar a casa con un bebé prematuro: todo lo que debes saber

De repente, el día más esperado llega: es el momento de salir del hospital y volver a casa con la compañía del bebé prematuro. Aunque en un comienzo puede ser angustioso, en muchas ocasiones la preparación y sus cuidados no difieren mucho de un bebé nacido a término.

El momento de la llegada del nuevo bebé a casa es siempre emocionante. Se trata de un instante lleno de dudas, de sentimientos encontrados, de nervios, y también de cierta angustia y temor (en especial si somos padres primerizos y, en definitiva, es nuestro primer bebé). Pero puede serlo aún más cuando el bebé ha nacido prematuramente, lo que significa que ha tenido que permanecer en el hospital durante un período de tiempo muchísimo mayor.

Y cuando llega el día tan esperado, ese en el que finalmente podemos responder a la pregunta “¿cuándo volverá mi bebé a casa?”, después de tantos días, semanas y meses de espera, es común que muchos padres se sientan completamente asustados, e incluso sin preparación alguna.

Deseabas llevarte al bebé a casa, pero justo cuando llega el momento de hacerlo, es posible que sientas cierto miedo. Pero no hay de qué preocuparse: los médicos se han asegurado de que tanto el bebé como sus padres estén preparados para el gran día. De hecho, es muy habitual que los cuidados no varíen a si se tratarse de un bebé nacido a término.

El momento de prepararse

Es común que muchos padres de bebés nacidos a término asistan a clases o lean libros de maternidad y paternidad, con el fin de aprender al máximo acerca del cuidado del bebé, pero no tienen a su propio bebé para practicar. Sin embargo, mientras el bebé prematuro permanece en el hospital, las mamás y los papás tienen una oportunidad excelente de conocerlo, antes de llevarlo a casa.

Así, es muy habitual aprender antes de tiempo a cambiarle el pañal, alimentarlo, saber cómo medir su temperatura corporal, cómo bañarlo, cómo envolverlo… Muchos padres de bebés prematuros suelen coincidir en que, al menos, el tiempo que el bebé permaneció ingresado en el hospital les ofreció una oportunidad única no solo de conocerlo más, sino de prepararse bien antes de la llegada a casa.

Preparando la casa

Prepararse para un bebé prematuro es ciertamente bastante parecido a prepararse para cualquier bebé; es decir, para cualquier bebé que haya nacido a término. No obstante, sí existen algunas consideraciones importantes que deberían ser tenidas en cuenta, dado que es probable que el bebé pueda necesitar cosas de menor tamaño, como pañales, ropa y mantas.

Además, existen otros elementos que son igual de útiles o indispensables, pero en los que puede que no tendamos a caer en un primer momento, al menos hasta que no nos hagan falta:

  • Pañales y toallitas. Son imprescindibles, aunque en esta ocasión es probable que debamos escoger los pañales de talla adecuada para bebés prematuros (o más pequeños). Respecto a las toallitas, lo más recomendable es evitar usarlas en exceso, y sustituirlas por agua tibia y jabón neutro. No obstante, siempre es útil contar con varios paquetes en casa, por lo que lo ideal es optar por toallitas más naturales, a ser posible ecológicas, y sin alcohol.
  • Biberones y equipo de esterilización. A menos que la mamá esté amamantando al bebé al cien por cien, y por tanto de manera exclusiva, es necesario contar con bastantes biberones. Lo más recomendable en este caso es preguntar al médico qué tipos de biberones y tetinas serán los más aconsejables.
  • Ropita. Aunque puede ser que en un principio el bebé prematuro sea un poco más pequeño, debemos tener en cuenta que suelen crecer rápidamente, por lo que no es aconsejable comprar toneladas y toneladas de ropa en un principio. Al poco tiempo, tendrán un tamaño normal para su edad.
  • Sábanas, mantas y edredones para su cunita. Las mantas, por ejemplo, son ideales para mantener al bebé bien calentito, pero sin abusar, ya que dependerá de la estación en la que nos encontremos.
  • Termómetro para bebés. Suele ser habitual no acordarnos de él hasta que nos percatamos que el bebé posiblemente tiene fiebre, pero suelen ser muy útiles desde un primer momento, dado que nunca sabremos cuándo nos hará falta. En este caso, lo ideal es asegurarnos que tengamos un termómetro apropiado para su uso en recién nacidos. Por suerte, muchos de los termómetros digitales que puedes encontrar ahora mismo en las farmacias han sido diseñados para su uso tanto en bebés como en niños mayores.
  • Bañera. Lo ideal es optar por una bañera diseñada específicamente para bebés.

Por otro lado, el apoyo de la familia es siempre fundamental, especialmente en los primeros días en casa. Aunque también depende de lo que personalmente deseemos, puesto que después de un largo período de tiempo en el hospital, lo más normal es que prefiramos la tranquilidad del hogar, para disfrutar de la compañía del nuevo retoño.

Cuando el bebé prematuro va a casa con oxígeno

Hay ocasiones en las que el bebé prematuro, aún cuando ya puede irse a casa y el médico por tanto ha decidido darle el alta, todavía necesite de oxígeno. Si es el caso, los médicos proporcionarán todo el equipo necesario, y además te enseñarán cómo funciona. El oxígeno es fundamental, ya que permite que el niño crezca y se desarrolle de forma adecuada.

Dado que el uso de un respirador o cualquier otra forma de ayuda para respirar ha podido causarle algún daño en los pulmones, el bebé necesitará oxígeno hasta que los pulmones se hayan recuperado y estén bien, algo que puede tardar pocos meses, aunque en ocasiones puede durar años.

Aunque en un principio es normal preocuparse y angustiarse, el equipo médico lo organizará todo para que, en casa, se instale todo el material necesario. Además, en algunos centros de atención primaria hay enfermeras que realizan visitas a domicilio, con el fin de ayudar en el proceso, resolver problemas que puedan surgir y dudas.

También te puede interesar:
Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

Vídeo de la semana

Continúa leyendo